
Presentamos en la Revista Trasdemar la nueva colaboración del escritor Fabio Carreiro Lago (Vigo, 1986) con una reseña dedicada al poemario “La sonrisa de Audrey Hepburn” (Vaso Roto, 2015) de Sonia Betancort (Santa Cruz de Tenerife, 1977) es Licenciada en Humanidades y Doctora en Literatura por la Universidad de Salamanca. Es profesora de Literatura en la Universidad Camilo José Cela de Madrid. Ha participado en proyectos de investigación, innovación y gestión educativa en América Latina y en España, y ha realizado estancias académicas y literarias en varios países. Es autora de seis libros de poesía, entre los que destaca La sonrisa de Audrey Hepburn (Vaso roto, 2015). Su estilo se caracteriza por una profunda reflexión sobre la identidad, el cuerpo y la memoria, fusionando elementos de la tradición literaria con influencias de las artes escénicas y la cultura visual.
Con La sonrisa de Audrey Hepburn, Sonia Betancort viene a confirmar lo que se traslucía en su obra anterior, su incorporación a una tradición de autoras que entiende la poesía como un acto de supervivencia, conciencia y cuerpo
FABIO CARREIRO LAGO
En La sonrisa de Audrey Hepburn editado por Vaso Roto en 2015, Sonia Betancort (Santa Cruz de Tenerife, 1977) despliega una poética de profunda intensidad simbólica, íntima y política, que toma como punto de partida el imaginario cinematográfico de la actriz Audrey Hepburn para articular una exploración lírica del cuerpo femenino, el deseo, el dolor y la construcción de la identidad. El título se convierte en un signo ambivalente: la sonrisa, símbolo de la felicidad, la alegría y el encanto femenino, se configura como máscara frente al dolor, signo de resistencia y, en última instancia, en espacio de subversión.
La sonrisa de Audrey Hepburn es un libro de múltiples capas, que conjuga lo lírico y lo político, lo sensible y lo conceptual. En esta obra Sonia Betancort construye una poética de la resistencia que conmueve, que no teme nombrar el dolor, y que encuentra en el lenguaje un espacio de transfiguración de la realidad. Como en los mejores poemas escritos desde el cuerpo, aquí el lenguaje hace de la herida materia del poema.
A lo largo del libro, Sonia Betancort propone un recorrido lírico que transita entre la fragilidad del cuerpo y la potencia del deseo, entre la muerte simbólica y el renacimiento estético. El poemario se articula como un palimpsesto de imágenes donde confluyen un imaginario propio de la cultura visual y el simbolismo pop y, sobre todo, de la experiencia íntima femenina, inscrita en el cuerpo, la memoria y el lenguaje.
Audrey Hepburn, más que musa o icono de belleza, opera en esta obra como una máscara poética y una construcción cultural que la autora utiliza para proyectar una reflexión sobre la performatividad de lo femenino. La poeta se apropia de esa sonrisa y la devuelve como gesto lleno de ambigüedad, ternura y crítica. En este sentido, el hecho de sonreír que, en apariencia, resultaría un gesto sencillo, se revela como un acto cargado de violencia simbólica. Precisamente en el poema La sonrisa, Betancort escribe:
“Toda sonrisa es un gesto maravillado, / la humedad acolchada que se arrastra / por el borde de la boca, / pendiente de partir en dos / la fresa de las meditaciones”.
Aquí la sonrisa no es, por tanto, un simple ornamento, sino una forma condensada de resistencia emocional y sabiduría. Unos versos de ese mismo poema insisten en esta idea ya que: “La sonrisa es siempre una isla, / el territorio inexplorado de la felicidad” de forma que se resiste a negar el dolor, tratando de transformarlo, nombrarlo y hacerlo visible.
La obra se enmarca en el horizonte de la escritura femenina propuesta por Hélène Cixous, una escritura que irrumpe desde la corporeidad, desde los márgenes del discurso lógico, racional y patriarcal. Sonia Betancort escribe sobre el cuerpo femenino doliente y violentado en poemas como La ahorcada de Sade, erotizado en Vacaciones en Roma y autoexplorado en Sola en la oscuridad, con un lenguaje táctil y sensorial que desestabiliza jerarquías entre lo alto y lo bajo, lo bello y lo monstruoso, lo íntimo y lo político.
Asimismo, en algunos poemas como Lágrimas del zapato o Metales burdos, la autora aborda el cuerpo femenino desde la mirada fetichista y simbólica, revelando cómo el poder se articula también a través del deseo. Sin embargo, hay una constante de reapropiación del cuerpo, incluso desde el dolor:
“Estoy destinada al ejercicio de la alquimia”.
La figura de la alquimista es central en el libro. Es la mujer que transforma el residuo, la herida, el metal en lenguaje y sentido. Escribir se convierte en un acto de transmutación, una forma de existir entre los restos y una forma de amar incluso al dolor. Precisamente uno de los ejes más potentes del libro es la reflexión sobre el dolor como experiencia estética y conocimiento radical. Lejos de sentimentalismos, Sonia Betancort aborda el duelo, la pérdida y la herida como territorios de transformación.
En Anatomía del dolor, uno de los poemas más densos y existenciales del libro, la voz lírica emprende un trabajo de duelo que va más allá de lo personal, alcanzando una dimensión ontológica:
“El dolor es un punto fijo que al mirarlo se escapa, / es una forma inacabada, un desamparo que se expande”.
El dolor no es descrito para ser superado, sino asumido aquí como una forma de conocimiento. Se convierte en una vivencia que instala una grieta permanente en la infancia, en la identidad, en la existencia y que modela una subjetividad marcada por la pérdida y por una lucidez radical. La niña “secuestrada por el dilema de su herida” es también una alegoría de toda mujer que ha tenido que aprender a sobrevivir a las múltiples formas de violencia estructural y simbólica.
Por su parte, Sola en la oscuridad revela el conflicto de la mirada, tema fundamental en la tradición feminista. La ceguera, bien sea autoelegida o impuesta, aparece como una metáfora de la invisibilización, pero también como refugio y forma de reapropiación del deseo:
“Toda mirada impone una ceguera. / Rota por la luz, / la que observa evita lo que no se ve, / la erosión de la superficie”.
El poema instala así una crítica a los modos de ver hegemónicos, a la mirada masculina que fija y convierte al cuerpo femenino en objeto. Frente a esto, Betancort propone una mirada propia, sensible, incluso delirante, que se sitúa dentro de la ficción del poder, para desarticularla desde dentro.
Finalmente en el poema Vacaciones en Roma, con su ternura y su ironía, recupera el título de la película para construir un relato amoroso imposible que resulta también en una meditación sobre el deseo no cumplido y la potencia de la imaginación. El componente visual y cinematográfico del libro, como podemos ver, no es decorativo, sino estructural. El lenguaje del cine clásico es erotizado y reescrito. Por su parte, el amor no realizado, como en otras partes del poemario, no es símbolo de frustración, sino de vitalidad. Es el deseo mismo y no su satisfacción, lo que mantiene viva a la voz lírica.
Con La sonrisa de Audrey Hepburn, Sonia Betancort viene a confirmar lo que se traslucía en su obra anterior, su incorporación a una tradición de autoras que entiende la poesía como un acto de supervivencia, conciencia y cuerpo. Su escritura habita el dolor con inteligencia y sensibilidad con su singular tono lúcido, bello, feroz. Y sobre todo femenino en un sentido insurgente y vital, en diálogo constante con lo que Cixous ha llamado “la escritura del cuerpo que no teme perderse”.
Fabio Carreiro Lago (Vigo, 1986) Ha vivido en diferentes lugares de la Península, en Tenerife, en Gran Canaria y, actualmente, reside en Lanzarote donde ejerce como profesor de Geografía e Historia. En el ámbito literario ha participado en varias antologías y ha publicado, entre otros, los libros de relatos Noches de Naufragios (Baile del Sol, 2020) seleccionado en la IV Edición del Festival Índice y Una felicidad sin tiempo (Cursiva-ACTE, 2021) con el que obtuvo el Premio Amparo Walls. También ha publicado el poemario Casa de los volcanes (Fundación Mapfre-Guanarteme 2021, CACT-Lanzarote 2023) y, junto al poeta alemán Ullrich Grasnick el volumen Mar de cercanías (CCPC, 2023).



