“Con la arena en los ojos” Poemas de Acerina Cruz

Acerina Cruz es una de las voces poéticas del archipiélago, ha publicado los libros Desolación (2009), in natura (2010), El cadáver de la sirena (2012), Planeta Turista (2014), Lux Aeterna (2018) y Si la arena resiste (2019). Entre otras publicaciones, destaca el cuento "El caballero que despertó cuando la guerra había terminado" (2010) Accésit del Premio “Isaac de Vega” Fundación CajaCanarias
Acerina Cruz Suárez (Gran Canaria, 1983)

Desde la revista Trasdemar presentamos una selección poética de Acerina Cruz (San Bartolomé de Tirajana, 1983) Licenciada en Historia del Arte y en Publicidad, integrante del proyecto “Leyendo el turismo”

El balcón abierto mostraba una vista

desenfocada del paraíso turístico

con gaviotas y palmeras

despiezando el cielo.

ACERINA CRUZ

De Desolación (2009)

TÚ Y YO

Mira al cielo.
Concentra la mirada
en el movimiento
de las nubes. Síguelas.
Van de tu casa a la mía.

YOU AND I

Look at the sky.
Focus your gaze
on the clouds moving.
Follow them. They gi
from your house to mine.


De El cadáver de la sirena (2012)

RELIQUIAS

Souvenirs ilegítimos que acaban
enterrados en los muebles:
servilletas del Café Gijón,
la ficha de un casino de Las Vegas,
una navaja desclavada en el Bronx,
la bolsa de mareo de Naviera Armas
sin los vómitos for take away,
ropa interior de La Habana…

Los peregrinos pujan en la subastas,
rezan en el Hard Rock Café y Planet Hollywood,
acampan para conseguir autógrafos, saludos,
el as de corazones para románticos kitsch
siempre se llevan algo a casa,
aunque sea la mosca que casualmente pasaba por ahí.

ATARDECER

Chuky y su novia están juntos
sobre las rocas de la Playa de Meloneras
besándose, mordiéndose
con los dientes mojados en sangre.
Ade due damballa, ade due damballa
mientras el sol
se deshace deliciosamente en el mar
como una galleta en la muerte.

PASADIZO

Un grafiti de la mano de Dios
con las uñas postizas y pintadas
impide el sacrificio de un inocente.
El amor y el odio radical son milagros
que matan elefantes. Las nubes huyen
imitando al humo de los incendios,
no saben de atajos para atravesar cielos.
De la Av. de Tirma a la C/ de los Menceyes
hay un pasadizo turístico-marginal
hacia la playa de la niñez
de una pequeña Metzengerstein.
Su castillo de arena aún está en la orilla,
sólo hay que volverlo a levantar.

SURrEALISMO

La baba estelar de un estornudo galáctico
es la luminaria caótica en los carnavales,
miles de gérmenes de colores cruzan el cielo
y los trabajadores nocturnos reflectantes
se confunden entre seres de otros planetas.
Los vasos de tubo en el suelo son las probetas
donde alguien vertió mar mezclado con alcohol.
Están los recuerdos, los baños en los que caen
y las flores en agua oxigenada sobre tierra firme:
hemos crecido llenos de heridas desinfectadas.
Una grúa marciana con una aguja de cinco metros
recorre el sur de Gran Canaria buscando la pista
de la canción Blue Hotel de Chris Isaac,
una voz que se afeita entre el rugido metálico
de la brisa y la descarga de una guitarra eléctrica
en tres gotas de lluvia caídas tras los bombardeos
de fuegos artificiales contra una corteza de estrella.
Poco a poco profundizamos y empezamos el ascenso
hacia el punto más alto del espacio con la mente
en blanco y los sueños transferidos en luz alógena:
es una noche estupenda para ser abducido.


De Apartamento 714
Planeta Turista (2014)

DPTO. DE ESTADÍSTICA

Se sabe si una ciudad es turística
no por el número de camas que tiene,
ni por las mesas ni los transfers…

es por número de fantasmas
que se desvisten en las lavanderías.

HOTELES

Cada hotel es un mundo
con turistas que no traspasan los muros,
salen a los jardines y las piscinas,
a las discotecas en las mazmorras
atrapados
en el todo incluido: desayuno-almuerzo-cena,
sea bienvenido a este territorio
multilingüe:
le guardamos la llave
le cambiamos las sábanas
le ofrecemos un número fijo de estrellas.


De Si la arena resiste (2019)

1987

Vivíamos en un hotel
y nos daban igual los vecinos,
mañana no vivirían ahí,
tras las paredes no serían los mismos.
En septiembre del 87 mi familia
hizo una gran fiesta. Floro
seguía vivo y hablaba de Alcántara,
con el flash pulverizado en las gafas
y fumando un cigarro tras otro;
viéndole yo deseaba fumar.
Un tendedero para toallas de piscina
hacía de telón de fondo en la fiesta.
La gente bailaba imitando a Betty Boop
alrededor de la barra americana
y algunos bebían de las botellas
pegando la boca, besando el cristal.
El balcón abierto mostraba una vista
desenfocada del paraíso turístico
con gaviotas y palmeras
despiezando el cielo.
Yo vestía una camiseta con dibujitos
manchada de crema de chocolate.
Tenía 4 años y me permitían estar allí,
ver todo lo que tenía prohibido tocar.

RECUERDA

El turista regresa
cargando los souvenirs
entre maletas y contraseñas:
un imán con motivos típicos
para pegar notas en una nevera,
una camiseta, una réplica…
todos los paquetes de vacaciones
son una fábrica de fósiles.
El teléfono móvil está repleto
de fotos en las playas
con sonrisas congeladas.
¿Y la piel? Un color nuevo
le empasta el rostro.
Es el gusto por llevarse
la capa ficticia de lo táctil,

el turista escancia la arena
con la mano, y sólo cae el tiempo.

LÍMITES

La orilla está llena
de caracolas pequeñas
y cosas de porcelana
que parecen made in china
tiradas como se tiran
sueños y turistas
adornando la playa

pero arrastradas por el mar
a través de las olas que pasan
abriendo el horizonte
sin pomo

luego retroceden, recogen sin saqueos
y van cerrando…

Cualquier parecido con el ábaco
destruye mis cálculos.

CRONOS

Las dunas son relojes de arena.
Cuando le demos la vuelta al mundo
y caigan al otro lado
en el cielo
volverá a estar el paraíso


Acerina Cruz Suárez nace en 1983 en San Bartolomé de Tirajana, al sur de la isla de Gran Canaria. Es licenciada en Historia del Arte (2005) y en Publicidad (2010). Actualmente, es profesora de Geografía e Historia en un Instituto de Enseñanza Secundaria.

Ha publicado los siguientes libros de poemas: Desolación (2009), in natura (2010), El cadáver de la sirena (2012), Planeta Turista (2014), Lux Aeterna (2018) y Si la arena resiste (2019). Entre otras publicaciones, destaca el cuento El caballero que despertó cuando la guerra había terminado (2010), que fue accésit del Premio de Cuento Juvenil “Isaac de Vega”, otorgado por la Fundación CajaCanarias.

Es miembro del proyecto turístico-literario “Leyendo el turismo” y ha participado en numerosas actividades culturales.

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