{"id":6593,"date":"2024-07-07T18:29:50","date_gmt":"2024-07-07T18:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=6593"},"modified":"2024-07-08T16:21:40","modified_gmt":"2024-07-08T16:21:40","slug":"una-soltada-sobre-soltadas-tres-de-victoriano-santana-sanjurjo-por-eduardo-gonzalez-perez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/resenas\/una-soltada-sobre-soltadas-tres-de-victoriano-santana-sanjurjo-por-eduardo-gonzalez-perez\/","title":{"rendered":"Una soltada sobre &#8220;Soltadas Tres&#8221; de Victoriano Santana Sanjurjo, Por Eduardo Gonz\u00e1lez P\u00e9rez"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"716\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-716x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6594\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-716x1024.png 716w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-210x300.png 210w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-768x1098.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-1074x1536.png 1074w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres-1432x2048.png 1432w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-1_soltada-de-Soltadas-Tres.png 1721w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><figcaption>Portada del libro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:31px\">Presentamos en la Revista Trasdemar la colaboraci\u00f3n del artista santaluce\u00f1o Eduardo Gonz\u00e1lez P\u00e9rez, autor del libro <em>Lo que el viento nos escribe<\/em> (2023) y de numerosas obras pict\u00f3ricas e ilustraciones para libros, a quien damos la bienvenida en la revista. Compartimos en nuestra secci\u00f3n \u201cEl invernadero\u201d la rese\u00f1a dedicada al libro \u201c<em>Soltadas tres<\/em>\u201d (Editorial Mercurio) de Victoriano Santana Sanjurjo, escritor y profesor teldense, doctorado en Filolog\u00eda Espa\u00f1ola por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Es este el trabajo que realiza en sus rese\u00f1as literarias. Se enfrenta a un texto por amarlo de forma inconmensurable, se extiende sobre \u00e9l por no querer acabar nunca con ese enamoramiento que ha de permanecer todo el tiempo que le sea posible. \u201cSoltada\u201d se conforma, definitivamente, en un sustantivo por su propia sustancia y no por lo adjetivado a ella. \u201cSoltada\u201d tiene todos los atributos necesarios para ser el sujeto de la oraci\u00f3n al mismo tiempo que atiende \u2014en todos sus \u00e1ngulos y aristas\u2014 a lo predicado en esta. SOLTADA, como nombre propio \u2014y en may\u00fasculas por aquello de atender a la ortograf\u00eda como se merece\u2014 terminar\u00e1 por designar un g\u00e9nero literario que, si no exist\u00eda hasta determinado momento, en otro momento preciso hab\u00eda que crearse.<\/p><cite><strong>EDUARDO GONZ\u00c1LEZ P\u00c9REZ<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte UNO. Cogiendo fuerzas.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Ante m\u00ed el tercer tomo: <em>Soltadas Tres [de literatura y\u2026]<\/em>. Y ante mis sombras literarias (aquellas que de la lectura desembocan \u2014sin remedio y agradecido yo a la precedente preposici\u00f3n\u2014 en la escritura desvergonzada) el autor: Victoriano Santana Sanjurjo. En la mesa de mis desayunos se disponen los dos anteriores tomos \u2014<em>Soltadas Uno [de literatura y\u2026]<\/em> y <em>Soltadas Dos [de literatura y\u2026]<\/em>\u2014 acompa\u00f1ados por muchos de otros t\u00edtulos sobre los que este autor teldense, afincado como santaluce\u00f1o, tiene a bien referirse \u2014por el mucho gusto que profesa y confiesa\u2014 en sus letras escritas y juntadas por m\u00ed en este banquete. Me encuentro, por lo tanto, ante un nada frugal desayuno con el que poder permanecer cuarenta, cuatrocientos o cuatro mil d\u00edas, en cualquiera de las traves\u00edas des\u00e9rticas que se me impusieran, sin padecer hambre o sed en el alma con la que se ha dotado, seguramente con poca punter\u00eda, a este cuerpo hereje sin condici\u00f3n mesi\u00e1nica alguna y s\u00ed mucho atrevimiento.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Habr\u00e9 de reconocer que la primera vez que me enfrent\u00e9 a una \u201csoltada\u201d me cost\u00f3 abrir la puerta. Quien la redactara ya lo hab\u00eda advertido en otras ocasiones sin yo saberlo: no ser\u00eda precisamente de m\u00e9trica escasa este solar sobre el que hab\u00eda edificado sus palabras. Por eso, muchas veces hab\u00eda tenido que reducir el equipaje cuando mudaba su biblioteca a otro lugar. Un ejemplo dicho por \u00e9l mismo: \u00abLa primera versi\u00f3n que hice de esta rese\u00f1a [\u2026] ten\u00eda unas cinco mil palabras. Dada su extensi\u00f3n \u2014excesiva tanto para el formato de prensa digital como para el soporte de papel\u2014 [\u2026] consider\u00e9 oportuno hacer tres reducciones: la primera [\u2026] de dos mil quinientas palabras; la segunda [\u2026] con mil setecientas voces, m\u00e1s o menos; la tercera y \u00faltima, de 850 vocablos\u00bb (<em>Soltadas Dos<\/em>, p\u00e1g. 53)<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Sin temor a las medidas, al igual que el trovador de la cumbre que no huye del agua fr\u00eda, no me iba a amedrentar ante un sendero que se pudiera antojar como angosto \u2014o de largo recorrido\u2014 a las primeras de cambio. Tampoco ante las reconversiones en diferentes tablas peri\u00f3dicas, ya fuesen estas puras o impuras, que los at\u00f3micos elementos pudiesen depararme. Ten\u00eda claro, desde un primer momento y sin necesidad de avisos, que me iba a empapar por la misma raz\u00f3n en la que en los d\u00edas de lluvia salgo a caminar sin paraguas. Que nos llueva entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte DOS. Soltadas sustantivadas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Cierto es que ya acud\u00eda a <em>Soltadas Tres<\/em> con los pies mojados. En diferentes medios digitales hab\u00eda le\u00eddo anteriormente algunas de las p\u00e1ginas que conformaban el libro que entre manos, frot\u00e1ndolas con alegr\u00eda y no por fr\u00edas, lo sosten\u00edan ahora de igual manera que se sostiene una flor, un tesoro o un hallazgo literario: se sostiene con el cuidado que se pone sobre aquellos asuntos que no quieres que se rompan. Tampoco que desaparezcan.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Adecuado es, por lo que aqu\u00ed me ocupa, abandonar por unos momentos la lectura que me empapa y preguntarme por el t\u00edtulo de este conjunto de textos que se hace llamar \u201csoltadas\u201d. Rebusco, pues, entre los diccionarios recurrentes para comprobar que todos concluyen en un mismo parecer compartido: \u201csoltada\u201d se corresponde con el participio del verbo \u201csoltar\u201d. Ser\u00eda f\u00e1cil, por consiguiente, deducir que \u201csoltadas\u201d formar\u00eda parte de un grupo parlante \u2014y parlamentario\u2014 mixto, correspondi\u00e9ndose con el g\u00e9nero femenino y su numeroso plural. El mismo autor trata de definirlo refiri\u00e9ndose a \u00abotras definiciones dispersas en vol\u00famenes no escritos sobre teor\u00eda literaria y composici\u00f3n de textos\u00bb. Y tales vol\u00famenes no escritos \u2014y, quiz\u00e1s, por ese mismo razonamiento, no publicados\u2014 se nos vuelven imposiblemente ariscos. Abatido quedo entonces ante mis definitorios vol\u00famenes para caer en manos del mismo autor que s\u00ed las escribe y s\u00ed las ha publicado ya anteriormente. \u00bfD\u00f3nde? En <em>Soltadas Uno<\/em> hallamos las respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Recurriendo a este primer volumen (concretamente a las p\u00e1ginas 143-144 del Texto 10, titulado \u201cMuestras para un diccionario sadal\u00f3nico\u201d) ya se nos advierte \u2014en la acepci\u00f3n \u201cE\u201d del significado pretendido para el vocablo \u201csoltada\u201d\u2014 del posible acortamiento de miras si, como usuarios de la lengua espa\u00f1ola, trat\u00e1semos a este t\u00e9rmino exclusivamente como adjetivo. Esto es as\u00ed porque un adjetivo necesita vincularse a un sustantivo que lo mantenga a flote. No es este el caso de \u201csoltada\u201d, por no necesitar este vincularse a nada que le proporcione identidad propia. \u201cSoltada\u201d, por lo tanto, es un sustantivo que se mantiene por s\u00ed mismo al recibir su propio impulso, vertical y hacia arriba, igual al peso del volumen del l\u00edquido que cualquier otro sustantivo pueda desalojar cuando navega en el oc\u00e9ano de la literatura.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Se ha de entender una \u201csoltada\u201d \u2014con todos los derechos que se le confieren a un sustantivo sin diferencias en el sexo, raza, religi\u00f3n o convicciones ling\u00fc\u00edsticas\u2014 como todo \u00abtexto breve e inevitablemente incompleto; emocional en su proyecci\u00f3n como respuesta a un impulso expresivo ineludible; pretendidamente acad\u00e9mico, profundamente ensay\u00edstico\u00bb. Es esta la manera en la que su propio autor \u2014y, por ende, beatificador de sustantivos\u2014 nos lo suelta: sin dudas ni revuelo alguno.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Tratar una soltada como texto breve tiene sus m\u00e1s y sus menos. M\u00e1s bien tiene sus m\u00e1s por suprimir lo breve al tratarlo de incompleto. \u00abEs breve por no haberlo completado todav\u00eda\u00bb, pareciera querer decirnos su autor. Si le damos m\u00e1s papel nos mover\u00e1 el mundo, pienso yo mientras con mi l\u00e1piz de lectura \u2014otro de los sustantivos definidos en el citado \u201cdiccionario sadal\u00f3nico\u201d\u2014 intento anotar lo oportuno.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Y en papel propio permito al autor que escriba: \u00abBusco un g\u00e9nero que me permita el amparo de una escritura que quiere ser muchas cosas a la vez; y como no existe (o, mejor, yo no lo conozco), le he dado una entidad propia a lo hecho, de ah\u00ed la necesidad de crear un neologismo como \u201csoltada\u201d para que sea real\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Sin duda alguna, esa realidad se palpa, se toca, se escucha, se lee y se siente. Es \u201csoltada\u201d una realidad, desde la silla en la que leo, de tal magnitud que permite entender lo le\u00eddo y extenderlo hacia los m\u00e1rgenes de los que se desprende. Y \u201cextender\u201d es un verbo mucho m\u00e1s placentero que \u201centender\u201d por todo aquello que sugiere de forma ilimitada \u2014infinita dir\u00eda\u2014 que hasta uno mismo con ella se atreve. Esta osad\u00eda se hace necesaria a cualquier lector que subraya, anota, fija marcas y dibuja s\u00edmbolos cuando disfruta de las obras sobre los que ha decidido depositar su atenci\u00f3n. Victoriano Santana Sanjurjo nos lleva ventaja en ello; pero, como docente experimentado, nos incita, nos invita con su sustantivo ya reconocido a disfrutar de la lectura que nos comparte en una dimensi\u00f3n mucho m\u00e1s amplia y mucho m\u00e1s rica: amplia, porque no escatima palabras para decirnos; rica, porque la riqueza de las palabras empleadas nos da placer.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Es este el trabajo que realiza en sus rese\u00f1as literarias. Se enfrenta a un texto por amarlo de forma inconmensurable, se extiende sobre \u00e9l por no querer acabar nunca con ese enamoramiento que ha de permanecer todo el tiempo que le sea posible. \u201cSoltada\u201d se conforma, definitivamente, en un sustantivo por su propia sustancia y no por lo adjetivado a ella. \u201cSoltada\u201d tiene todos los atributos necesarios para ser el sujeto de la oraci\u00f3n al mismo tiempo que atiende \u2014en todos sus \u00e1ngulos y aristas\u2014 a lo predicado en esta. SOLTADA, como nombre propio \u2014y en may\u00fasculas por aquello de atender a la ortograf\u00eda como se merece\u2014 terminar\u00e1 por designar un g\u00e9nero literario que, si no exist\u00eda hasta determinado momento, en otro momento preciso hab\u00eda que crearse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"759\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres-1024x759.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6595\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres-1024x759.png 1024w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres-300x222.png 300w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres-768x569.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres-1536x1138.png 1536w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-2_soltada-de-Soltadas-Tres.png 1835w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte TRES. Contexto tres<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">A modo de obertura se interpreta este pr\u00f3logo \u2014transmutado por la magia del alquimista\u2014 bajo la batuta y t\u00edtulo de \u201cContexto Tres\u201d. Tr\u00e1tese como pieza musical que compone e interpreta el propio autor por no querer comprometer a otro m\u00fasico en tales menesteres. En vano intento queda, a mi escaso juicio, su intenci\u00f3n de declararse parco en el arte de componer preliminares excus\u00e1ndose con ese \u00abyo tener quisiera\u00bb en referencia galateaica que naufragando quedara en el abrumador oc\u00e9ano del <em>Quijote<\/em>. Amistades perder no desea por no andar de estas sobradas y pintores que albeen la entrada como frontispicio parece temer buscarlos. Por eso, no le queda otra que poner manos a la obra sobre su propia obra.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Es \u201cContexto Tres\u201d, seg\u00fan mi escaso juicio reiterado, una delicada pieza musical donde, de tan cuidadoso el lugar elegido para que lo ocupen todas y cada una de las notas participantes, se hace imposible los desafines, los gallos que se escapan o los falsetes inoportunos que har\u00edan temblar \u2014con chirridos sostenidos por innecesarios bemoles\u2014 hasta la aguja que sobre el vinilo intenta no salirse del surco. Tampoco para que no nos salgamos nosotros cuando a escuchar nos dispongamos. Nada nos deja el compositor a nuestro libre albedr\u00edo. Nada y todo a la misma vez. Nada porque todo, en un ataque de sinceridad, nos lo dice. Y todo porque nos ofrece la total libertad de callejear por las p\u00e1ginas de este <em>Soltadas Tres [de literatura y\u2026]<\/em> como nos venga en gana. Pero no por ello deja de indicarnos (\u00bfpara qu\u00e9 si no el sentido del \u00edndice que precede a este <em>Contexto Tres<\/em>?) que es un aria \u2014 de <em>El Mes\u00edas<\/em>, de George Friedrich H\u00e4ndel [<em>He shall feed his flock like a shepherd<\/em>]\u2014 lo que ha de sonar antes del indicador indicado.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La cuesti\u00f3n es que la obra ha sido cuidada \u2014y cuidadosa\u2014 hasta en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle que pudi\u00e9ramos pasar por alto. Lo de deambular a trav\u00e9s de ella sin ton ni son no es lo m\u00e1s adecuado. En todo caso, es lo que yo estimo como tal por llevarle la contraria al autor. Reconoce este haber revisado concienzudamente las veinticinco piezas que componen este trabajo \u00abcon la \u00edntima convicci\u00f3n de que nadie las leer\u00e1 ni tratar\u00e1 de cuestionar\u00bb. En un ataque de temerario arrojo, me rebelo contra tal exposici\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 mejor manera de rebelina tormentosa pudiera ser no otra que la de su lectura y relecturas hasta saciarme? \u00bfQu\u00e9 mejor afrenta el plantearme cuestionarlas, hasta en el orden, no dej\u00e1ndolas estar \u2014\u00abcomo ata\u00fades en sus nichos\u00bb\u2014 \u00ablas veinticinco experiencias vitales que se reproducen en las p\u00e1ginas de este testamento libresco\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Como no gusta el autor de los enfrentamientos \u2014tanto en la vida privada como en la que la de la literatura nos comparte\u2014 habr\u00e9 de prescindir yo de convertir mis reflexiones sobre <em>Soltadas Tres [de literatura y\u2026]<\/em> en armas arrojadizas. No existe un pacto de caballeros entre Victoriano Santana Sanjurjo y yo. Simplemente advertidos nacimos de escribir sobre lo que, ya le\u00eddo, placer nos proporcion\u00f3. De manera clara y concisa, por repetir lo advertido, as\u00ed se refleja en una parte del pentagrama pautado para \u201cContexto Tres\u201d: \u00abHuyo de esos conflictos y enredos que tanto han caracterizado a los gremios de artistas y creadores en general. No me interesan. Ni los recojo en mis textos ni participo en \u00e1mbitos que no tengan cabida\u00bb. Si aqu\u00ed traigo sus palabras es porque resumen su clara disposici\u00f3n a las que dedica tanto su tiempo, su enorme trabajo y su capacidad escritora. Nada hasta ahora he referido a la cr\u00edtica literaria. Reconozco que se me hace dif\u00edcil decirme de este modo a lo que Victoriano practica. Claro est\u00e1 que va a hablarnos sobre literatura. Queda claro que sobre literatura vamos a leer. Pero el concepto \u201ccr\u00edtica\u201d me suena a majader\u00eda vac\u00eda, a c\u00e1scara de nuez triturada: esa que hace mucho ruido al cascarla y poco nos ofrece como sustancia al paladar.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6596\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres-1024x768.png 1024w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres-300x225.png 300w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres-768x576.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres-1536x1152.png 1536w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-3_soltada-de-Soltadas-Tres.png 2016w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte CUATRO. De los agradecimientos<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Intenta afirmar el dicho sobre lo bien nacidos que habr\u00e1n de ser aquellas personas agradecidas con lo que se les ha dado y que, con gratitud, acrecientan todo aquello concedido devolvi\u00e9ndolo generosamente. Se desenvuelve nuestro autor en la grandeza de los gestos, enormes y extensos, concebidos por las d\u00e1divas del altruismo. Devuelve lo dado tanto o m\u00e1s de lo recibido por el hecho de haber nacido con la convicci\u00f3n que \u00e9l mismo se ha forjado en el \u00e1mbito de la generosidad. De esta manera, el autor \u2014considerado p\u00e9simo poeta, mediocre dramaturgo y pobre narrador\u2014 destina \u2014y agradece\u2014 las soltadas aqu\u00ed recopiladas [junto a las moiras que en vida le acompa\u00f1an] al ciudadano del siglo XX y, con deseosas esperanzas trascendentes, al del siglo XXI y sus consiguientes.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Tambi\u00e9n agradece a todos cuantos [\u00bfcu\u00e1ntos?: \u00a1\u00a1\u00a11287!!!] aparecen en el \u00edndice onom\u00e1stico de este tomo. Nos asegura que todos los nombres por orden alfab\u00e9tico que en este se anotan \u00abf<em>orman parte de la historia de este libro\u00bb <\/em>de un modo u otro. Incluso una banda sonora \u2014desde Pink Floyd, Queen, Dylan, Vangelis, Max Ritcher, etc.\u2014 suena al un\u00edsono de editores, escritores, medios de prensa [digitales y anal\u00f3gicos] y editoriales tantas. Como es preceptivo, aparecen los agradecimientos particulares a determinadas personas con las que comparte una intimidad que se le respeta. No as\u00ed a aquella otra de la que nos hace part\u00edcipes: \u00abMuch\u00edsimas gracias por honrar este volumen permitiendo que est\u00e9 contigo en tu biblioteca. Espero que halles en sus p\u00e1ginas algo que te agrade y que, de alg\u00fan modo, sientas que se pudo componer pensado en ti. Si a esa sensaci\u00f3n intelectual llegas es porque, sin duda, teni\u00e9ndote presente, elabor\u00e9 lo que has sentido como propio\u00bb. Definitivamente, ese cuantos [\u00bfcu\u00e1ntos?: \u00a1\u00a1\u00a11287!!!] se me termina por configurar como pocos al releer las anteriores palabras.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte CINCO. [De literatura]<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Son catorce las visiones que Santana Sanjurjo dispone, a su juicio ordenado, referente a la literatura [entrecorcheteada y grafiada la palabra ya desde la propia cubierta de este tercer tomo]. Son catorce las soltadas enumeradas, catorce las rese\u00f1as literarias, catorce momentos extendidos sobre unos textos tratados con extraordinario enamoramiento. No podr\u00eda ser de otra manera: lee por el gusto de lo le\u00eddo y escribe por la necesidad de compartir lo degustado.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Ante la duda de citarlas todas, no me contienen ni retienen cada una de las catorce: 1. \u00abEl cervantino caso de <em>La viuda <\/em>de Saramago\u00bb, Jos\u00e9 Saramago y su <em>La viuda<\/em>; 2. \u00abEntre Madeleine y Maud, clareando la bruma\u00bb, \u00c1ngeles Alem\u00e1n G\u00f3mez y su <em>Maud Bonneaud-Westerdhal, la creadora surrealista<\/em>; 3. \u00abCuidando el legado de los vientos\u00bb, V\u00edctor \u00c1lamo de la Rosa y su <em>Trabajar en los vientos<\/em>; 4. \u00abDos de tantos: los guirres de V\u00edctor Ram\u00edrez\u00bb, V\u00edctor Ram\u00edrez y su <em>Guirres sin alas<\/em>; 5. \u00abEn la Matilla, donde <em>La hijuela\u00bb<\/em>, Marcos Hormiga y su <em>La Hijuela<\/em>; 6. \u00abDos lecturas sobre Domingo-Luis Hern\u00e1ndez\u00bb, sobre <em>Veneno en el para\u00edso <\/em>y <em>Angostura <\/em>del autor tinerfe\u00f1o; 7. \u00abOtredades y miedos en el insectario de <em>Carcoma<\/em>\u00bb, Yurena Gonz\u00e1lez Herrera y su <em>Carcoma<\/em>; 8. \u00abEn el c\u00e1lido huerto de Landero\u00bb, Luis Landero y su <em>El huerto de Emerson<\/em>; 9. \u00abCoordenadas alternativas para el siglo XX\u00bb, Antonio Puente y su <em>Para un imaginario del siglo XX<\/em>\u2026; 10. \u00abDiarios dom\u00e9sticos del desamor\u00bb, Rafael-Jos\u00e9 D\u00edaz y su <em>Du\u00e9rmete, cuerpo mordido<\/em>; 11. \u00abEse vivir sediento de Am\u00e9lie Nothomb\u00bb, Am\u00e9lie Nothomb y su <em>Sed<\/em>; 12. \u00abPara leer en la gran orilla de Ricardo Blanco\u00bb, Jos\u00e9 Luis Correa y su <em>Para morir en la orilla<\/em>; 13. \u00abEn el jard\u00edn de Roco ocurri\u00f3\u00bb, Alexis Ravelo y su <em>Los nombres prestados<\/em>; y 14. \u00abAntonio Becerra, piedra en esta otra vida\u00bb, Antonio Becerra Bola\u00f1os y su <em>En esa otra vida de la piedra<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"714\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres-714x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6597\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres-714x1024.png 714w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres-209x300.png 209w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres-768x1102.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres-1070x1536.png 1070w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-4_soltada-de-Soltadas-Tres.png 1324w\" sizes=\"(max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><figcaption>Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Desde un primer momento, es f\u00e1cil hacerse una somera idea sobre la escritura que va a realizar Victoriano Santana Sanjurjo sobre estos textos citados y enumerados a los que trata de acercarnos. En la primera soltada \u2014refiri\u00e9ndose a Jos\u00e9 Saramago\u2014, comienza dici\u00e9ndonos que le va a admitir todo y todo se lo va a perdonar. Tal vez sea esta la raz\u00f3n por la que, en los primeros p\u00e1rrafos, se va a deleitar \u00e9l mismo record\u00e1ndonos lecturas anteriores que sobre el escritor portugu\u00e9s ya ha realizado. Esto es as\u00ed. Santana Sanjurjo es as\u00ed: imposible de ce\u00f1irse a un cors\u00e9 que oprime y estruja. Y ante los estre\u00f1imientos, el extendimiento nada encogido como manera de transitar por una novela a la que es imposible separarla de todas aquellas peripecias literarias que el autor haya podido padecer.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La prosa utilizada en las soltadas es tan interactiva como hiperactiva. De una obra a otra nos lleva; de un p\u00e1rrafo exquisito y personal nos conduce a otro que nos vuelve c\u00f3mplices de lo relatado; de un tiempo verbal hace verbos a los propios autores que, aun no siendo coet\u00e1neos entre s\u00ed, les permite compartir familiaridad con el propio tiempo que la literatura les concede. Ejemplo de esto que digo, muchos: desde traernos a Cervantes al Portugal temporal de Saramago como dispensarle a V\u00edctor \u00c1lamo de la Rosa todo lo que le sea necesario para continuar trabajando en los vientos con toda la amplitud de su antolog\u00eda po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">As\u00ed mismo, en un recorrido imparable de sus lecturas, se permite incluso la licencia de tratarse como inepto cuando, en<em> La hijuela<\/em>, de Marcos Hormiga, se debate en un intento de clasificarla como \u201cficci\u00f3n antropol\u00f3gica\u201d. Es algo parecido al in\u00fatil empe\u00f1o en despojar al budismo de la meditaci\u00f3n: se quedar\u00eda en nada, como en nada quedar\u00eda nuestro empedernido leedor si, en la hoguera de las vanidades, ardieran las lecturas que a\u00fan tiene pendientes. A\u00f1adir\u00e9 que pobres de nosotros en nuestra orfandad condenada a respirar las cenizas que la envolver\u00edan. A los bibli\u00f3fagos nos interesa desentra\u00f1ar todo aquello del mundo que fagocitamos. Por ello, nos alegramos de que la ineptitud de Santana Sanjurjo tan solo habite en el universo de las paradojas metaf\u00f3ricas que nada ocupa ni preocupa al vasto oc\u00e9ano de la literatura.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Si apunto como recorrido imparable a su vicio por la lectura, no puedo dejar pasar por alto que el toxic\u00f3mano, en su desesperaci\u00f3n, busca incansablemente los viejos sitios donde am\u00f3 la droga. Por eso, la calidez de un huerto se le vuelve descanso. Y hasta tres veces se tumba bajo la sombra de un viejo roble donde encuentra el abrazo del jardinero. Pareciera que <em>El huerto de Emerson<\/em>, de Luis Landero, ser\u00eda su lugar preferido para recordar al \u2014sobre todo \u00abbuena gente\u00bb\u2014 admirado Alexis Ravelo. Quiero encontrar ah\u00ed la respuesta a la dosis doble de soltadas que nos proporciona sobre Ravelo: en la primera, trata de anestesiarnos con morfina sobre <em>Los nombres prestados<\/em> para mitigar el dolor posterior de un paneg\u00edrico que todos desear\u00edamos no leer si la muerte se hubiese tomado el d\u00eda libre aquel aciago 30 de enero de 2023. En todo caso, en cualquier caso, seguramente Eladio Monroy visitar\u00eda m\u00e1s de una vez la sombra de ese viejo roble en la que depositar\u00eda sus l\u00e1grimas que \u2014de tantas y tan l\u00edquidas\u2014 imposible ser\u00eda que se diluya la tinta de innumerables p\u00e1ginas concebidas y, como regalo, recibidas.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">No hay larvas que roan y taladren la madera de este roble. No las que, en su voracidad, produzcan ruido perceptible. Ni polvo que quede tras digerir la madera ro\u00edda. S\u00ed existe, en cambio, la preocupaci\u00f3n grave y continua que mortifica y consume a quien la tiene. Vuelvo a tomar el l\u00e1piz de leer entre mis manos para anotar, subrayar y volver sobre lo subrayado en un escrito que habla sobre lo ya escrito. <em>Carcoma, <\/em>de la tinerfe\u00f1a Yurena Gonz\u00e1lez, es la obra le\u00edda sobre las que se sumerge Santana Sanjurjo sabi\u00e9ndose a flote. Como pez volador, se hunde en las profundidades y sacude sus alas de guirre porque, desde las alturas, otea la copiosa obra de V\u00edctor Ram\u00edrez. En <em>Guirres sin alas<\/em>, o con alas prestadas por el voraginoso lector que aqu\u00ed nos trae, nos invita, por su condici\u00f3n de \u00cdcaro aventurero, a mirar tras el decorado que el propio autor \u201cvictorramire\u00f1o\u201d confecciona: tras este es posible encontrar una mirada que nos ha condicionado como canarios. La carcoma sea, pues, aquella que nos preocupe y ocupe en el leer. Que, por fortuna, esa Canarias \u2014que est\u00e1 convencida de que el conocimiento es peligroso\u2014 sea cada vez m\u00e1s peque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Desde las peque\u00f1eces nos enfrenta, en la soltada titulada \u00abEntre Madeleine y Maud, clareando la luna\u00bb, a las grandezas necesarias. Destaca, a prop\u00f3sito, el trabajo <em>Maud Bonneaud-Whesterdhal, la creadora surrealista<\/em>, de \u00c1ngeles Alem\u00e1n G\u00f3mez. Maud, \u00abpara los desconocedores de los hondos entresijos culturales de Canarias de la segunda mitad del siglo XX\u00bb, no puede continuar siendo tenida en cuenta simplemente como la esposa del esposo que s\u00ed es reconocido en fama y capacidad art\u00edstica e intelectual. Ella no fue tan solo una nota al pie de la foto: m\u00e1s bien, una estrella alrededor de la que giran los astros. Y, como estrella, se cuid\u00f3 de no ser tratada como tal, no sea que la luz desprendida apagase todo a su alrededor. De esta manera, concluye en calificar de modo sobresaliente el necesario trabajo de \u00c1ngeles Alem\u00e1n G\u00f3mez: bondadoso este lector que nos hace leer lo le\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La misma bondad del lector Victoriano se refleja claramente en lo escrito por Santana Sanjurjo. Lector y escritor se estrechan las manos: una acalla a la segunda mientras la otra escribe sobre los silencios pedidos por la primera. Es as\u00ed como la pluma vuelve al tintero para soltarnos lo apetecido, para decirnos sobre lo gozado en los instantes que le proporcionan todas esas otras personas dignas de su lectura. Aparecen entonces \u2014imposible que el papel pautado del pentagrama recoja sus silencios\u2014 Domingo-Luis Hern\u00e1ndez, Rafael-Jos\u00e9 D\u00edaz, Am\u00e9lie Nothomb, Jos\u00e9 Luis Correa y Antonio Becerra como voces que se unen a un coro musical que iluminan las tinieblas. Sobre sus obras, en el \u00edndice citadas, sobrevuelan unas soltadas para cada una a las que invitados quedan. El don del extendimiento lo posee Victoriano Santana Sanjurjo de forma magistral. Este que les escribe ha de silenciar la mano que mece la escritura y poner en marcha la otra que pasa las hojas que han de leerse con l\u00e1piz en la tercera de la que la selecci\u00f3n natural de las especies, hasta el momento, no me ha dotado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte SEIS. [Y\u2026]<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Un \u201cy\u201d, entre corchetes y al que acompa\u00f1a un triple suspenso de puntos, se nos antoja como inc\u00f3gnito ante lo que nos pareciera desconocido. Pero despojados ya de tanto suspense \u2014aclarada definitivamente la sustancia nada adjetivada de las soltadas que a continuaci\u00f3n encima se nos vienen\u2014, poco hay que temer ante lo maravilloso que se desplegar\u00e1 en las siguientes p\u00e1ginas. Doble la hoja que, en fondo negro por ambas caras, nos separa lo hasta ahora compuesto y nos anuncia, en blancas letras, los asuntos que nos esperan en la continuidad de nuestra lectura. Once soltadas se nos indica \u2014porque a modo de intra\u00edndice se conforma este pliego separador\u2014 con sus t\u00edtulos enumerados que nos permiten una comodidad agradecida para un tomo de poco m\u00e1s de quinientas p\u00e1ginas que se lee a sorbos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">A continuaci\u00f3n vienen \u2014porque atr\u00e1s quedan las anteriormente citadas\u2014 las siguientes: 15. \u00abUn gestor administrativo de contenidos\u00bb; 16. \u00abMemorial de la pandemia\u00bb; 17. \u00abDe la tierra\u00bb; 18. \u00abEl Hierro inconmensurable\u00bb; 19. \u00abEl altermundismo de Francisco Morote\u00bb; 20. \u00abMarcelas todas\u00bb; 21. \u00abMoiras apoteosis\u00bb; 22. \u00ab<em>Extra omnes <\/em>III\u00bb; 23. \u00abDec\u00e1logo sobre el libro impreso\u00bb; 24. \u00ab36 a\u00f1os de un instante: C. P. Le\u00f3n y Castillo, 1987-2023\u00bb y 25. \u00abLeccionario de \u00c1tropos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Con ilusi\u00f3n me adentro en estas soltadas porque me presuponen la amplitud del sustantivo ya reconocido, dot\u00e1ndolo a\u00fan m\u00e1s de cualidades sustanciales notablemente merecidas. Si me asaltaban las dudas que las \u201csoltadas\u201d se me antojaban, sin remedio \u2014y vuelvo a dar gracias a la preposici\u00f3n que me niega el ant\u00eddoto \u2014, como un g\u00e9nero literario con todos sus derechos, he aqu\u00ed que encuentro la oportunidad de despojarlo de su adjetivaci\u00f3n como cr\u00edtica literaria a la que me negaba ce\u00f1irlas. Es aqu\u00ed donde estas no obedecen a un tema estrictamente literario. Cierto que ser\u00eda m\u00e1s justo apostillar que no toman un texto como referencia para, apoy\u00e1ndose en este, cumplir con su desarrollo sujet\u00e1ndose al tutor que las reafirma. Adquieren las soltadas, de esta manera, un car\u00e1cter vivencial sobre las que el autor, sin abandonar su condici\u00f3n de literato, cumple con la voluntad de contar lo que le sea preciso.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Y es preciso que, como docente, nos ofrezca \u2014contundente en el ofrecimiento\u2014 una soltada que titula \u00abUn gestor administrativo de contenidos\u00bb, cuyo sustento es un libro que public\u00f3 en 2020: <em>Un docente y otros textos sobre educaci\u00f3n<\/em>. Los pies de p\u00e1ginas (162 anotados en su totalidad para el c\u00f3mputo total de <em>Soltadas Tres<\/em>) se vuelven del todo aclaratorios. Para esta a\u00fan m\u00e1s: los docentes, profesores, pedagogos o maestros se convierten en una parte de la administraci\u00f3n a las que las diferentes leyes educativas \u2014\u00abmuchas en intervalos muy breves\u00bb\u2014 los han despojado de su inicial prop\u00f3sito. Como meros gestores han sido transformados, trocados en operarios del sistema educativo con la intenci\u00f3n de \u00abconvertir en verdes los n\u00fameros rojos\u00bb. Esta transmutaci\u00f3n de colores puede hacer pensar a alg\u00fan padre c\u00f3mo es posible que su propio hijo haya aprobado todas las asignaturas siendo un total inepto. Otras reconversiones laborales no nos dejan entender, a los que estudiamos en otros entonces, que la libertad de entrar y salir de los colegios e institutos no produjo m\u00e1s absentismo del que ahora posiblemente exista; si acaso, un sentimiento agridulce de atravesar una reja, una alambrada, una valla o un muro cada vez que hemos de visitar un centro educativo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">\u00abMemorial de la pandemia\u00bb tiene dotes de una soltada cercana. Quien m\u00e1s y quien menos conservan recientes los momentos de incertidumbre, de confinamiento, de miedo o de reflexivas cavilaciones. Tambi\u00e9n remembranzas de la \u201cl\u00edrica b\u00e9lica\u201d con la que fuimos bombardeados tan solo \u2014menos mal\u2014 con palabras y puestas en escenas de militar uniforme. Las <em>Cuestiones Objetivables Vislumbradas Inquietamente Despu\u00e9s (del) 19 <\/em>\u2014el t\u00edtulo de 2020 sobre el que se sostiene este memorial\u2014seguramente se volver\u00e1n necesarias como experiencia colectiva. Posiblemente, el autor tendr\u00e1 que volver a publicarlas para que no caigan \u2014para no caer\u2014 en el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Con los pies en la tierra, se nos ofrece \u00abDe la tierra\u00bb. De esta provenimos, de esta es de donde nacemos los seres vivos; de esta en la que crecemos, nos reproducimos, morimos y volvemos a nacer. En tan poco, tanto. Y entre tanto y tanto, lo poco que somos y lo mucho que de tierra y barro tenemos. Moja su pluma, el autor, en un tintero de almagre que, en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro, nos permite el descanso que nos volver\u00e1 a permitir ser nuevamente. \u00bfNos atrever\u00edamos a pedirle algo m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Surge la l\u00edrica <em>sanjurjiana<\/em> para abrumarnos en el infinito y la eternidad. As\u00ed la saboreo: sin espacio donde dejar de disfrutarla y con el tiempo que no se acaba. Escribe \u00abEl Hierro inconmensurable\u00bb tras la observaci\u00f3n de las im\u00e1genes de Alexis W. guiadas por las palabras de V\u00edctor \u00c1lamo de la Rosa (<em>El Hierro, la isla al principio<\/em>. Ediciones Remotas, 2021). Consider\u00f3 el autor ubicarla en esta otra parte de <em>Soltadas Tres<\/em> por encontrar un lugar m\u00e1s adecuado para ella. \u00abNada m\u00e1s abrumador que el infinito y la eternidad, el espacio que no termina y el tiempo que no se acaba. As\u00ed he comenzado y as\u00ed he de concluir\u00bb. Y qu\u00e9 adecuado final para tan extraordinario comienzo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Entre los textos que fondean en la bah\u00eda de mis desayunos \u2014acompa\u00f1ando a <em>Soltadas Uno<\/em>, <em>Soltadas Dos<\/em> y <em>Soltadas Tres<\/em>\u2014, <em>En clave altermundista (Altermundismo vs. Neoliberalismo)<\/em> [Editorial Mercurio, 2022], de Francisco L. Morote Costa, es uno de ellos. Pero no le corresponde a este momento hacer referencias a dicha publicaci\u00f3n porque se me invita \u2014por gusto y placer\u2014 al deguste de la soltada que Victoriano Santana \u2014\u00abEl altermundismo de Francisco Morote\u00bb\u2014 aqu\u00ed nos incluye. Dos autores bondadosos se unen en un mismo fin: cantarle al viento las verdades del hombre. A la tenacidad de la templanza de Francisco Morote, a su estudio incesante de la humanidad y sus devaneos, a la fortaleza que tienen los deseos transformadores, a su creencia en la inteligencia que nos permita razonar, dialogar y escoger que es lo que nos conviene, se junta el deseo de nuestro \u201csoltador\u201d al proclamar lo que el inmortal maestro de inmortales deja como herencia dicha: otro mundo es posible porque tenemos en nuestras manos todas las posibilidades heredadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"840\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres-840x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6598\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres-840x1024.png 840w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres-246x300.png 246w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres-768x936.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres-1261x1536.png 1261w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-5_soltada-de-Soltadas-Tres.png 1429w\" sizes=\"(max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><figcaption>Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">\u00abMarcelas todas\u00bb (de <em>Pro Marcelas<\/em>, 2010) se me vuelve y revuelve en silencio. He de bajar la voz pidi\u00e9ndomelo a gritos. Es el momento en el que la pastora Marcela hace uso de la suya para decirse que es un lugar en el mundo donde habita. Y habita sin pertenencias ni perteneceres. Sin deudas ni deudores. En un instante, en un \u00faltimo instante, Santana Sanjurjo nos lleva desde el primero \u2014antecedido por la interpretaci\u00f3n libre del discurso redactado por el alcala\u00edno\u2014 hasta la sonrisa y besos sin due\u00f1os. Feliz ella, feliz \u00e9l, felices nosotros en una habitaci\u00f3n que no nos pertenece por el simple hecho de amarla. Ciego es el amor posesivo que no nos deja ver, ah\u00ed afuera, otra noche estrellada.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Llego a \u00abMoiras apoteosis\u00bb (de <em>Moiras chacaritas<\/em>, 2010) descalz\u00e1ndome los pies al querer, sigilosamente, pasear por sus pasillos. La hermosa obra no requiere de ropajes innecesarios, de protectores solares in\u00fatiles en sus porcentajes ni de gafas oscuras que ojos protejan. Sin equipaje ni ambages. Con cuidadosa aproximaci\u00f3n por la seguridad de su autor \u2014ante un hipot\u00e9tico incendio\u2014 de salvarla de las llamas. Por la misma seguridad de reconocerse en ella si conocerlo quisi\u00e9ramos. Lo mismo da: lo mismo que mismamente se repite inflando la circunferencia que, en su redondez, es la misma constantemente. Con el mismo adjetivo califica un rosario de sustantivos que pierden la sustancia en la que perdemos la nuestra. Un texto redondo como redondas las mismas miserias que atrapan a la misma humanidad que tropieza las mismas veces en la misma piedra para ser siempre lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Tambi\u00e9n el hip\u00f3crita que, no creyendo en los santos, se somete y supedita al calendario santoral descansado los d\u00edas no laborales por este dispuesto; y el \u00e1crata que cree en el hombre \u2014que cree en los hombres\u2014, que cree en el futuro y la permanencia del pasado. Que cree en la fuerza de la raz\u00f3n y en la de nuestra raz\u00f3n. En el poder de las palabras para adecuarlas a otro calendario m\u00e1s humano, a otras declaraciones m\u00e1s humanas. Por eso mismo \u2014por el mismo hecho\u2014 las grandes declaraciones guardan espacio para rellenarlas con miles de equis. La Universal de nuestros derechos admitir\u00edan entonces mil doce equis que nos la equipara Sanjurjo a mil doce vidas desaparecidas, a miles bajo la tiran\u00eda consentida, a miles de silencios \u2014como miles los espacios en blanco\u2014 que se vuelven c\u00f3mplices por comodidad.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Se atreven las <em>Moiras<\/em> a examinarnos en nuestra mesura, fanatismo, transigencia, intransigencia y tolerancia. Nos preguntan estas por qu\u00e9 no coinciden las sustantivas respuestas con las preguntas sustanciales. Y yo me pregunto por qu\u00e9 a\u00fan perduran en m\u00ed \u2014en este momento que a\u00fan es instante\u2014 las palabras de un \u00abLeccionario de \u00c1tropos\u00bb que me hacen sentir marinero que recoge del agua la botella mensajera. Solitario me siento en una isla que ha perdido el norte y yo la br\u00fajula. No tengo m\u00e1s que las letras impresas que se me revuelven en estas \u00faltimas soltadas de este tomo con el que me atrev\u00ed. Salto, a trompicones, de unos p\u00e1rrafos a otros sin querer encontrar la puerta de salida. Releo \u00ab<em>Extra omnes<\/em>\u00bb al mismo tiempo que el \u00abDec\u00e1logo para un libro impreso\u00bb. Releo las \u00abFel\u00edpicas\u00bb de un a\u00f1o y otro e intento enfocar la foto de \u00ab36 a\u00f1os de un instante\u00bb. Busco la nitidez de unas im\u00e1genes que me devuelven palabras: \u00abLa memoria es lo que permanece; lo dem\u00e1s sobra. Lo tangible no tiene importancia. No sirve para nada.(\u2026)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"852\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres-852x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6599\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres-852x1024.png 852w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres-250x300.png 250w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres-768x923.png 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres-1278x1536.png 1278w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/img-6_soltada-de-Soltadas-Tres.png 1395w\" sizes=\"(max-width: 852px) 100vw, 852px\" \/><figcaption>Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Cierro el libro sabiendo que mi memoria lo volver\u00e1 a abrir en cualquier momento que escriba sobre cualquier otro asunto; en cualquier momento que busque \u00abuna palabra que perdure m\u00e1s all\u00e1 de la memoria\u00bb. Y Victoriano Santana Sanjurjo, con sus <em>Soltadas<\/em>, me ha devuelto a la vida de esa palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Apunte SIETE. Colof\u00f3nica soltada<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Sinti\u00e9ndome cerca del final \u2014por volver al principio al hacer de vuelta el camino\u2014 quisiera borrar mis huellas para que no se sepa que he estado caminando entre la arena y la espuma. Suerte \u2014como dijera el Gibran poeta\u2014 que el mar se encargar\u00e1 de hacerlo. No quedar\u00e1n estas, pero la arena y la espuma permanecer\u00e1n para siempre. Es hora ya de cerrar el libro y las soltadas. En esta apa\u00f1ada, volver\u00e1n al monte a donde tiran las cabras. No habr\u00e9 sido justo, pero poco importa ahora cuando es a otro al que le toca pacer en estos prados de verdes pastos. Tan solo permitan, y que el autor no se me enoje, dejarle un colof\u00f3n en la \u00faltima p\u00e1gina [\u00faltima por ahora y hasta el esperado <em>Soltadas CUATRO<\/em>]:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Este libro se termin\u00f3 de imprimir<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">el d\u00eda 25 de octubre de 2023,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">ciento cuarenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de que<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Juan Oliva Moncusi errara dos tiros<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u2014realizados con una pistola Lafaucheux<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">provista de c\u00e1psulas de bala de 12 mil\u00edmetros de calibre\u2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">sobre el monarca Alfonso XII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Seg\u00fan dijera Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00aben aquella \u00e9poca de insipidez mal azucarada,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">hasta el regicidio era tonto, desaborido y sin picante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y con mala punter\u00eda, a\u00f1adimos aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\"><strong>Victoriano Santana Sanjurjo<\/strong>\u00a0(Las Palmas de Gran Canaria, 1973) es doctor en Filolog\u00eda Espa\u00f1ola por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con premio extraordinario de tesis, y profesor de Lengua Castellana y Literatura, con destino definitivo en el I.E.S. Jos\u00e9 Zerpa de Vecindario. Es autor y promotor de numerosas publicaciones (libros, art\u00edculos, pr\u00f3logos, etc.) e iniciativas de \u00edndole acad\u00e9mica, cultural, art\u00edstica y de mediaci\u00f3n editorial. Su actividad investigadora se circunscribe, por lo general, al campo de la literatura espa\u00f1ola del Siglo de Oro, la ecd\u00f3tica, la historiograf\u00eda americana del siglo XVI y, sobre todo, las nuevas tecnolog\u00edas aplicadas a la ense\u00f1anza del espa\u00f1ol. En el terreno docente, se ha especializado en los Programas de Cualificaci\u00f3n Profesional Inicial, en el marco de una etapa acad\u00e9mica que desarrolla desde el a\u00f1o 2007, impartiendo el \u00c1mbito de Comunicaci\u00f3n en el indicado centro educativo santaluce\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ha publicado, entre otros, los siguientes t\u00edtulos:&nbsp;<em>Soltadas [de literatura y\u2026] Tres&nbsp;<\/em>(2023);&nbsp;<em>Los [II] cuartos. (Infame) esclavitud [en la ruta de la seda]<\/em>&nbsp;(2023);&nbsp;<em>Soltadas [de literatura y\u2026] Dos<\/em>&nbsp;(2022);&nbsp;<em>Soltadas [de literatura y\u2026] Uno&nbsp;<\/em>(2021);&nbsp;<em>Cuestiones Objetivables Vislumbradas Inquietamente Despu\u00e9s (del) 19<\/em>&nbsp;(2020);&nbsp;<em>Un docente y otros textos sobre educaci\u00f3n<\/em>&nbsp;(2020);&nbsp;<em>Los cuartos y los finales<\/em>&nbsp;(2019);&nbsp;<em>Prontuario a una visi\u00f3n cervantina de la mujer<\/em>&nbsp;(2017);&nbsp;<em>Demonios cervantinos. Bases para una cronobra de Cervantes, 1547-1616<\/em>&nbsp;(2017);&nbsp;<em>Antolog\u00eda escolar de la literatura canaria<\/em>&nbsp;(2016);&nbsp;<em>El Qvixote sin don Quijote<\/em>&nbsp;(2016);&nbsp;<em>Lazarillo\u2026 expr\u00e9s<\/em>&nbsp;(2015);&nbsp;<em>Articulaciones, 2011-2014<\/em>&nbsp;(2014);&nbsp;<em>El Quijote [1605] tuneado<\/em>&nbsp;(2013);&nbsp;<em>El pr\u00edncipe debe reinar y otros textos pol\u00edticos<\/em>&nbsp;(2013);&nbsp;<em>Ninfas y pastores de Henares<\/em>, edici\u00f3n (2011);&nbsp;<em>El g\u00e9nero pastoril a trav\u00e9s de \u2018Ninfas y pastores de Henares\u2019<\/em>&nbsp;(2011);&nbsp;<em>Exitus<\/em>&nbsp;(2010);&nbsp;<em>Moiras chacharitas<\/em>&nbsp;(2010);&nbsp;<em>Pro Marcelas<\/em>&nbsp;(2010);&nbsp;<em>An\u00e1lisis paratextual de \u2018Ninfas y pastores de Henares\u2019<\/em>(2008);&nbsp;<em>Cervantes y la b\u00fasqueda de la esperada luz tras las tinieblas. La segunda parte de \u2018La Galatea\u2019<\/em>(2008), etc. Una muestra de su trayectoria vital y profesional puede verse en su p\u00e1gina web (<a href=\"http:\/\/www.sadalone.org\/\">www.sadalone.org<\/a>).<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Revista Trasdemar difundimos la cr\u00edtica y el di\u00e1logo literario en las islas<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6594,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[22],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Una soltada sobre &quot;Soltadas Tres&quot; de Victoriano Santana Sanjurjo, Por Eduardo Gonz\u00e1lez P\u00e9rez - trasdemar<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/resenas\/una-soltada-sobre-soltadas-tres-de-victoriano-santana-sanjurjo-por-eduardo-gonzalez-perez\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Una soltada sobre &quot;Soltadas Tres&quot; 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