{"id":5225,"date":"2023-08-23T17:25:45","date_gmt":"2023-08-23T17:25:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=5225"},"modified":"2023-08-23T17:25:48","modified_gmt":"2023-08-23T17:25:48","slug":"las-trincheras-de-asomante-por-juan-casillas-alvarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/las-trincheras-de-asomante-por-juan-casillas-alvarez\/","title":{"rendered":"&#8220;Las trincheras de Asomante&#8221; Por Juan Casillas \u00c1lvarez"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"629\" height=\"301\" src=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/CASILLAS-TRASDEMAR.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1300\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/CASILLAS-TRASDEMAR.jpg 629w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/CASILLAS-TRASDEMAR-300x144.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption>El autor puertorrique\u00f1o Juan Casillas \u00c1lvarez (foto de archivo)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:31px\">Presentamos en la Revista Trasdemar el ensayo titulado &#8220;Las trincheras de Asomante&#8221; a cargo de  nuestro colaborador Juan Casillas \u00c1lvarez (Las Piedras, Puerto Rico) Poeta y novelista, estudi\u00f3 en la Universidad de Puerto Rico las disciplinas de Historia y Literatura, especializ\u00e1ndose en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, adem\u00e1s de finalizar la Maestr\u00eda en Historia comparada por la Universidad de Connecticut. Ha publicado \u201cLugar Profano\u201d (2015) y tiene in\u00e9ditos varios libros de poes\u00eda y novela. Ha sido profesor en Boston y Cambridge. Ha participado activamente en festivales internacionales de poes\u00eda en Estados Unidos. Publicamos el nuevo ensayo del autor en nuestra secci\u00f3n \u201cConexi\u00f3n Derek Walcott\u201d de literatura contempor\u00e1nea del Caribe<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El puertorrique\u00f1o alerta no se apa\u00f1a con los manidos t\u00e9rminos de empoderamiento, oportunidades y resiliencias como si nuestra historia fuera ignorante de ellos. Nuestro mayor fracaso\u00a0 ha sido la incapacidad de convertir la belleza natural, isla del encanto, en poder real y picante. La belleza como paisaje es un lujo, la belleza como drama de lo humano es transformaci\u00f3n.<\/p><cite><strong>JUAN CASILLAS \u00c1LVAREZ<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\"><strong>Las batallas del Asomante en Aibonito, 12 de agosto de 1898<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Nos vamos de excursi\u00f3n al Aibonito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La felicidad es un asunto tambi\u00e9n de la historia y es proporcionar a la amistad. La clave est\u00e1 en salir&nbsp; de la ciudad de San Juan echando a un lado el embobamiento de la capital como antes se acostumbraba a decir.&nbsp; El gigantismo urbano se ha tragado los nombres de \u201cciudad y capital\u201d. \u201cCiudad y capital\u201d eran nombres&nbsp; semejantes a una casa, pa\u00eds, episodios hist\u00f3ricos, a barriadas, paseos, teatros, caf\u00e9s, en fin, a lugares que ten\u00edan muchas vibras pero que de un tiempo para ac\u00e1 han sido barridos, ya usted sabe por qu\u00e9. La mega ciudad es hoy la reina de la noche, de lo siniestro, de la energ\u00eda, del di\u00f3xido de carbono, de la resiliencia, de las ruinas, de la muerte y de todos los desplazamientos que corren con el milenio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Otra clave que estimula alejarse de la ciudad capital est\u00e1 en elegir a un amigo o amiga de excursiones con curiosidad por saber m\u00e1s del interior de la isla. Con ese perfil invit\u00e9 al amigo Pedro Torres, r\u00e1pido acept\u00f3 mi invitaci\u00f3n adem\u00e1s de que es un buen copiloto. \u00c9l es de California,\u00a0 descendiente de sefard\u00edes cordobeses, de ni\u00f1o su bisabuelo le mostr\u00f3 la llave de la puerta de la casa familiar en C\u00f3rdoba como \u00a0 prueba de que era descendiente de espa\u00f1oles jud\u00edos. Pedro tambi\u00e9n tararea una jarcha, canci\u00f3n que a\u00fan entona la familia hace m\u00e1s de trescientos a\u00f1os.\u00a0 Durante la semana,\u00a0 Pedro y yo,\u00a0 quedamos para jugar tenis. Entre los descansos del peloteo,\u00a0 he visto su deseo de conocer m\u00e1s a mi pa\u00eds.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Entonces, hemos acordado que los fines de semana, no todos, hacer paseos de aprendizaje y exploraci\u00f3n, expuestos a lo que venga.&nbsp; En estas excursiones nos viene bien a ambos. De esta manera, Pedro se entera que Puerto Rico no es s\u00f3lo playas, cannabis e inversiones buitres. Desde que lo conozco&nbsp; son notables los progresos de Pedro compartiendo viajes conmigo, a parte de que es muy agradecido. Yo veo c\u00f3mo crece su admiraci\u00f3n por mi isla. En cuanto a mi me viene bien salir de la estufa de calor que se forma en la calle Lo\u00edza. Adem\u00e1s,&nbsp; me falta mucho por conocer mi propio pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Un poco de mi amigo. Pedro es un agente corredor de inversiones, opera sus negocios desde un apartamento colonial en la calle Norzagaray, a pasos de los extramuros de la barriada La Perla. No es la primera vez que hacemos una ruta por la isla. Hemos ido juntos a festivales, patronales, verbenas y celebraciones hist\u00f3ricas en la isla grande. &nbsp; No tenemos el h\u00e1bito de chinchorrear.&nbsp; Me gusta guiar a Pedro, es f\u00e1cil viajar con \u00e9l, me sirve de contrapelo y me mantiene alerta en la carretera. Los dos nos alegramos de alejarnos de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Hoy s\u00e1bado, 12 de agosto vamos rumbo al\u00a0 pueblo de Aibonito, la ciudad de las Flores como le llaman. No le cont\u00e9 a mi pasajero que en Aibonito hoy se conmemora la Batalla del Asomante de 1898. Yo siento la batalla por todas partes, es un deleite hist\u00f3rico para mi. Pedro de momento lo que siente es la carretera y sus dedos golpeando la pantalla de su iPhone. No sospecha nada a d\u00f3nde vamos pero le romper\u00e9 sus diques en la medida en que avancemos hacia Aibonito. Mientras permanece atrincherado en el carro, sigue garabateando su iPhone, me arriesgo a probar suerte para mostrarle algo diferente en el pa\u00eds que reside.\u00a0 Me voy a enterar de la capacidad de absorci\u00f3n de mi acompa\u00f1ante porque aunque tenga buenas intenciones las personas pueden evadir y volverse \u00e1spera cuando descubren los rayos X, temen a sentirse d\u00e9biles o de sucumbir en la humedad tropical.\u00a0 Me propongo cambiar la mirada gringa y de estereotipos de mi querido amigo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Aprovechamos la ruta por la autopista para conversar,&nbsp; indagamos en los fr\u00edvolos asuntos urbanos y nos divertimos de las supercher\u00edas que se escuchan en los medios y las redes sociales. La ruta avanza hacia la autopista n\u00famero 52 en direcci\u00f3n a Caguas y Cayey, el respiro que sentimos de la nueva atm\u00f3sfera rural se aprecia, de inmediato sacamos provecho a pleno pulm\u00f3n del buen aire. Nos trepamos por el Guajataca, aqu\u00ed&nbsp; la buena temperatura se pone m\u00e1s amable. El paisaje cambia, ahora la&nbsp; reina es la monta\u00f1a, ella nos habla con relieves azules y verde vegetaci\u00f3n. Nuestra mirada al tr\u00f3pico profundo es admirativa, se torna suave porque hemos dejado atr\u00e1s las hostilidades de la metr\u00f3polis urbanezca que enloquecen las buenas conciencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Peter, le dicen Peter en los estados,&nbsp; y yo celebramos la pausa y la tranquilidad que el viaje a lo hondo nos promete, creo que vamos a pasar un buen rato en Aibonito lejos de los \u201cvoceteos\u201d, del pesado cansancio de las calles urbanas. La vida se vive m\u00e1s intensamente,&nbsp; la historia y la poes\u00eda se disfrutan m\u00e1s por estos pueblos a veces innombrables en la prensa del pa\u00eds. Los viajes son importantes, enriquecen el relato de la vida. En los viajes es feliz nuestro interior, se pone a sus anchas aprendiendo a sensibilizarse acentuado por el camino la diversidad y la tolerancia. Ponerse en el lugar del otro, escuchar atentamente al paisano, nos llena de experiencias, de historia y de poes\u00eda. La ruta nos gu\u00eda a remontamos a lo de antes, a tierra adentro como describieron los textos de nuestra literatura de la tierra.&nbsp; Pero el vaiv\u00e9n de las monta\u00f1as no le quitan lo bailao y los mont\u00edculos conservan las arqueadas&nbsp; curvas femeninas, eso no ha cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Le he dicho al copiloto que tienes que abrir los ojos y o\u00eddos a d\u00f3nde vamos, que lo importante son las aventuras y las sorpresas que nos regalan las personas.\u00a0 La mentalidad de mi amigo americano me recuerda las pel\u00edculas de la \u00e9poca de Indiana Jones. Pedro consulta su iPhone y me conversa que Aibonito es el pueblo m\u00e1s alto, que est\u00e1 cerca de\u00a0 Salinas y que tiene bajas temperatura en invierno.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Las playas de nuestras islas tienen olas muy altas y son el centro atracci\u00f3n de muchos extranjeros. A Pedro le gustan los deportes de verano, hace surfing y ala delta en California y Haw\u00e1i. He notado que muchos extranjeros que nos visitan se inclinan principalmente a la fascinaci\u00f3n por los recursos naturales que les ofrecen festivos beneficios personales, y de ello\u00a0 depende el clic: \u201cme gusta o no me gusta\u201d. Aunque Aibonito no tiene playas, sin embargo,\u00a0 Pedro\u00a0 me habl\u00f3 satisfactoriamente de la buena temperatura y del dato tur\u00edstico que Aibonito es el pueblo de las flores. Mi amigo es un amante de la jardiner\u00eda. Por el lado de sus preferencias \u00edbamos bien. Pedro hace las preguntas, tiene curiosidad. \u00bfY qu\u00e9 vamos a hacer en Aibonito?, me pregunt\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Mon\u00f3logo del chofer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">He llegado a pensar que San Juan es un mundo urbano perdido para mi.&nbsp; Me cuesta entrar y me cuesta m\u00e1s salir de ese mundo acaparador y errado de las calles y los barrios refundidos para alojar turistas. En tanto que, la di\u00e1spora se dedica a rellenar huecos para la comodidad adaptativa. El enjambre de la di\u00e1spora boricua no llega a la isla como un viajero o visitante que se devuelve si no llega a imponer un protocolo de poder que llaman \u201cgobernanza\u201d y de tenencia o de titularidad, es decir, llegan a Puerto Rico a buscar lo suyo como en la novela de Pedro P\u00e1ramo de Juan Rulfo que le la madre le implora a su hijo Juan Preciado que regrese a Comala a buscar lo que le pertenece. La di\u00e1spora contempor\u00e1nea que se relaciona con Puerto Rico se comporta como un&nbsp; ocupa, hace intervenciones y expropiaciones. Ellos son la otra cara del turismo invasor, ellos mandan y nosotros damos y obedecemos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Soy un chofer perezoso, le pongo el ojo a las curvas cerradas mientras temo que con mis chorreadas est\u00e9 aburriendo al pobre amigo que me escucha sin tener claro que siga mi lenguaje.&nbsp; Pedro aprendi\u00f3 el espa\u00f1ol entre California y M\u00e9xico. Lo aprendi\u00f3 de sus novias latinas, mezcla el espa\u00f1ol de M\u00e9xico y de Argentina. Me dice &#8220;che&#8221; cuando me quiere decir algo&nbsp; y \u201cmande\u201d&nbsp; cuando no entiende mi espa\u00f1ol. Me ha dicho mande en tres ocasiones y el viaje lo llevamos a mitad.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Me alegra que Pedro sea de la misma opini\u00f3n. \u201cHay muchos juegos de poder aqu\u00ed est\u00fapidos\u201d, me dice.&nbsp; Y a\u00f1ade,\u201dPuerto Rico es un territorio y usted no tiene control de nada\u201d. La frase solo duele, es una catapulta, que no la veo necesaria cruzando la belleza de los paisajes de la sierra.&nbsp; Sin embargo, \u00e9l nota mi silencio y sabe que \u201cser&nbsp; territorio\u201d&nbsp; de los yankees tiene un precio real que se eleva a escalofr\u00edos en mi mente, es insoportable ese destinos de mando con Washington, que por otro lado, nos vincula pobremente a los destinos del mundo. \u00bfSer\u00e1 que la independencia es una leyenda convertida en un sue\u00f1o infantil? Y como van las cosas en el pa\u00eds, no tardaremos en convertirnos en la servidumbre del \u201cterritorio incorporado\u201d que somos para los yankees.&nbsp; Pedro asiente a mis reflexiones y piensa que \u201cser territorio de los Estados Unidos\u201d es una realidad draconiana.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Un territorio es una f\u00e1brica de acechos de problemas que lentamente minan la \u00faltima fibra de nuestro ser. A veces, me da gusto pensar que la felicidad solo est\u00e1 en nuestras manos, los mejores optimistas&nbsp; encuentran que el mantra interior es la mayor libertad. Sin embargo,&nbsp; esa psiquis tambi\u00e9n puede revertirse en un mayor colonialismo que es capaz de alojarce&nbsp; en los huesos. El colonialismo, ser un territorio, ser nada, es una mala escuela para los ni\u00f1os puertorrique\u00f1os del siglo XXI. \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 la hermosa vida que nos merecemos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Asomante representa algo que ignora Pedro, pero \u00e9l no se f\u00eda en la historia porque los hechos hist\u00f3ricos son desfavorables a la dicha. Yo me fio en Aibonito, en su aire fresco, en su gente, me fio en el camino que nos lleva a una poblaci\u00f3n llena de incentivos reales y sugerentes como la m\u00fasica, la poes\u00eda, los libros y todo ello es digno de saber y conmemorar. De acuerdo a la civilizaci\u00f3n occidental una batalla no es un asunto ordinario.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">En la urbe de San Juan el af\u00e1n de aprender est\u00e1 estancado, sin embargo, mis visitas a Humacao, Villalba, Hatillo, Arecibo, Caguas, me han proporcionado alimento para la curiosidad, me han obsequiado estuches de conocimientos. Los enlaces del ocio art\u00edstico te lanzan a valorar todo aquello que da entusiasmo por conocer los frutos de nuestro paisanos fuera de las murallas urbanas. Los mejores proyectos culturales, foros acad\u00e9micos, festivales, reuniones, protestas y los mejores cafeteros est\u00e1n en las municipales que he visitado en la isla. En un caf\u00e9 de Arecibo y Caguas, he&nbsp; pasado horas de tertulias con los \u201clocales\u201d conversando temas relevantes del mundo y del pa\u00eds. En mis visitas al interior y costas he conocido paisanos con mucha desenvoltura intelectual, informados y documentados sobre el pasado y presente. Es f\u00e1cil all\u00e1 crear un c\u00edrculo de amigos que apoyan proyectos culturales de resplandeciente fuerza patri\u00f3tica. Pero hay que saltar de la cama y del sof\u00e1 para uno unirse a tantas cosas amenas que enriquecen nuestros d\u00edas cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">All\u00ed, las intergeneraciones van de la mano y descubren juntos sus poetas y sus acontecimientos hist\u00f3ricos porque los viven y los respetan. El doctor Julio Muriente, y Edagardo Pratts&nbsp; son borincanos exquisitos que han sido&nbsp; invitados a la conmemoraci\u00f3n de la Batalla del Asomante de 1898. Ellos se han ganado un prestigio y una generosidad tanto en la academia como en el pueblo que les quiere y les admiran.&nbsp; Mientras que en San Juan urbano la vida se pierde. En cambio, Arecibo o Aibonito son pueblos dignos y po\u00e9ticos con ganas de vivir, se cuentan entre los&nbsp; puertorrique\u00f1os m\u00e1s maduros y sanos .<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La ciudad metropolitana est\u00e1 desgastada,\u00a0 est\u00e1 trastornada por la amnesia,\u00a0 mientras que las municipalidades genuinas vibran, evocan, reconcilian, son ingeniosas, tiene se\u00f1as de identidad, sus calles tiene aromas y flores, galer\u00edas y teatros, hay paseos de patriotas, en fin, que ese milagro se est\u00e1 repitiendo con tes\u00f3n en otras poblaciones, sin miramientos generacionales. Yo veo aqu\u00ed un movimiento de transformaci\u00f3n significativo que empieza con la apreciaci\u00f3n del conocimiento, sin duda, por ah\u00ed se avispa la felicidad cuando se aprende. Los acontecimientos de la batalla del Asomante no son por nada despreciables, este d\u00eda es un momento oportuno para hacer un vistazo a la historia.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Justo llegando a la ruta 14 comenz\u00f3 a llover fuerte, los carros ven\u00edan volando por las curvas del camino rural. A todo esto, Pedro se la ha pasado entretenido con mi sainete de palabras y discursos contra el neoliberalismo. Ha escuchado mi arenga y creo que la conmemoraci\u00f3n de la batalla del Asomante ser\u00e1 la prueba de alto voltaje para \u00e9l. Cuento con que mi amigo se lleve una gran sorpresa en Aibonito, creo que va a disfrutar de nuestra vanidad patri\u00f3tica. Va a alucinar con nuestro atriles, festejos y nostalgias. Se va a enterar un poco de nuestro soberbio imaginario colectivo. Asomante es un faro donde se triunf\u00f3 a lo grande en las trincheras. En esta fase del viaje veo a Pedro con buen rollo, anticip\u00f3 que estamos en el mismo partido, viajamos hacia las circunstancias hist\u00f3ricas del 12 de agosto de 1898.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La naturaleza tropical despeja a Pedro y puedo percibir su voz problematizada mientras se recupera con una b\u00fasqueda r\u00e1pida en Google. Lo he metido en estos vericuetos ausentes en su vida, su hoja de ruta a\u00edsla cualquier confusi\u00f3n y busca claves para repensar la realidad incomprensible que tiene enfrente en los sesos. Pedro a\u00fan es un extranjero con mucho ruedo pero a\u00fan as\u00ed, no hemos tenido un momento decisivo para abrirnos a una conversaci\u00f3n sobre\u00a0 nuestras vidas personales. S\u00e9 poco de \u00e9l, es de California, es sefardita, ha viajado la mitad del mundo por placer y negocios, es muy generoso y es un buen jugador de tenis. Me considera su amigo, \u00e9l espabila mucho, se aparta de los culebrones electr\u00f3nicos de las redes, no le conozco enfados, no sabe hacer gui\u00f1os a una mujer y no creo que cambie intimidad por dinero. Somos tan distintos que me pregunto por qu\u00e9 Pedro y no otro. En el camino a Aibonito se abarca todo pero Pedro es el que agarra el viento.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Cuando viajo cada casa, cada r\u00edo, monta\u00f1a o \u00e1rbol se me queda en la cabeza. Pedro tiene esos detalles tambi\u00e9n, le gusta pintar \u00e1rboles, los flamboyanes le impresionan tanto que los dibuja solitarios y aislados en su celular. Me pregunta sin marco po\u00e9tico por las amapolas silvestres que se ven a la orilla de la carretera. Llegamos a la intersecci\u00f3n n\u00famero 7718, doblamos a la izquierda y por aqu\u00ed seguimos hasta Asomante. Pedro saca la mano para sentir y respirar el ox\u00edgeno vegetal. Este aire puro de las monta\u00f1as es el \u201ccristal de la felicidad\u201d, que bella imagen escribi\u00f3 el fil\u00f3sofo Walter Benjamin. \u00bfAmigo Juan qui\u00e9n trajo los olores a la isla?, me pregunt\u00f3 Pedro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Todo tiene relevancia cuando se dice con contemplaci\u00f3n po\u00e9tica que el ascenso a Aibonito es como subir a una monta\u00f1a m\u00e1gica. La armon\u00eda es una ruta con una sola direcci\u00f3n. Las amapolas, el ox\u00edgeno, las casas de caminos, los hect\u00f3metros y los barrancos,&nbsp; nos acercan a la inquietante&nbsp; celebraci\u00f3n de la&nbsp; batalla del Asomante. Creo totalmente en las palabras de Schopenhauer de que la esencia de la vida es la voluntad. Yo no me escondo ninguna pregunta del coraz\u00f3n. El mundo para Pedro es un producto cerebral y competitivo, mide el \u00e9xito con una gorda cuenta bancaria. No tengo razones suficientes para explicar qui\u00e9n es Pedro, sea como sea, algo bueno se cuaja entre nosotros. Tenemos un viaje chulo contrario al plan divino a\u00fan as\u00ed ruego, &#8221; Se\u00f1or, acu\u00e9rdate de la batalla del Asomante&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">El ciudadano de California revisa una vez m\u00e1s el paisaje monta\u00f1oso, ha subido y bajado la ventanilla y comprueba que contin\u00faa a fuera la fresca temperatura. El mapa electr\u00f3nico le cuenta la ruta y sabe que estamos pasando por Cidra, despu\u00e9s envi\u00f3 varios tuits,&nbsp; ignoro el paradero de ellos, pero la respuesta inmediata es de redenci\u00f3n r\u00e1pida, presiento una inquietud de su parte, me parece que ha&nbsp; descubierto una faceta nueva de Puerto rico y me dispara:&nbsp; \u201cPero Juan, los americanos son los ganadores\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">El 1898 nos mantiene a todos en vela y relegados de nuestro poder de honestidad y valent\u00eda. Fingir que eso es de conocimiento p\u00fablico no es bueno ni es aprendizaje. Quiz\u00e1s la naturaleza tropical es el espejo de nuestra fragilidad, la belleza de nuestra isla es un refugio de nuestra problem\u00e1tica&nbsp; cotidiana: la belleza de nuestra isla nos embala en un pl\u00e1stico transparente sin arranques po\u00e9ticos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Los huracanes se han convertido en la nueva narrativa de la sumisi\u00f3n y el terror. Ese cuento tan maniatado por las corporaciones ha puesto a las tormentas&nbsp; en contra de nuestro devenir, en contra de nuestra paz. &nbsp; \u201cPuerto Rico est\u00e1 mejor con sus ciclo de desastres\u201d, sin duda&nbsp; ese es el sarcasmo m\u00e1s brutal del neoliberalismo corporativo. Lo peor de todo es que los boricuas y la di\u00e1spora aceptan como buena la narrativa de que el desastre es positivo para la isla. Eso es una falacia, carajo! No podemos aceptar que vivir en decadencia sea un bien com\u00fan, un derecho de la gente o pedestal del progreso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Es un fraude bestial votar cada cuatro a\u00f1os por la difamaci\u00f3n de que nuestras derrotas y miserias mueven la econom\u00eda de Puerto Rico, que la calamidad y la reconstrucci\u00f3n infinita nos hace especiales a las empresas, por otro lado, las d\u00e1divas recibidas de los federales nos dan resiliencias y complacencias. Todo ese paisaje neoliberal es una verg\u00fcenza humana que paraliza.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">El puertorrique\u00f1o alerta no se apa\u00f1a con los manidos t\u00e9rminos de empoderamiento, oportunidades y resiliencias como si nuestra historia fuera ignorante de ellos. Nuestro mayor fracaso&nbsp; ha sido la incapacidad de convertir la belleza natural, isla del encanto, en poder real y picante. La belleza como paisaje es un lujo, la belleza como drama de lo humano&nbsp; es transformaci\u00f3n.&nbsp; Los episodios de valent\u00eda&nbsp; no la hemos convertido en felicidad, en ganancias y en triunfos para nuestra juventud del siglo XXI.&nbsp; Las playas y el est\u00f3mago de los boricuas&nbsp; son las propinas de los invasores, un pal de afanes materiales completan toda su satisfacci\u00f3n. \u00bfY nosotros c\u00f3mo nos enriquecemos de nuestros recursos naturales? \u00bfQu\u00e9 afanes satisfacen el devenir si siempre estamos&nbsp; cortejados por Washington? ?\u00bfSer\u00e1 la Junta de Control Fiscal el \u00faltimo tsunami de acatamientos? El poder, la voluntad que conquista la felicidad, no puede apartarse del estudio de nuestra historia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Es falso creernos satisfechos echando de lado el saber hist\u00f3rico. Con mucho cuidado nos debemos acercarnos al pasado pero sin duda los acontecimientos l\u00edricos y \u00e9picos son necesarios para cambiar el relato penoso del asfixiante presentismo colonial. Ni pesimista ni optimista seamos generosos y realistas. Ese momento sigue alargando pero el poder de cambiarlo existe, vibra en el interior los puertorrique\u00f1os. Sin embargo, nos falta experimentar el extenso disfrute de convertir la historia en felicidad. En las trincheras de Asomante se percibi\u00f3 esa felicidad que se origina de la historia. En nuestros tiempos de aceleraciones e im\u00e1genes electr\u00f3nicas con toda seguridad encontraremos m\u00e1s felicidad y aprendizajes del pasado y menos emociones del futuro plagado de incertidumbres.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Entrada a Asomante&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Pero regresemos a la carretera porque este d\u00eda tiene el eco de una buena batalla. Tengo la impresi\u00f3n de que Pedro est\u00e1 ya listo para su conversi\u00f3n plat\u00f3nica por las trincheras en los tropicales del barrio Asomante. Tenemos claro que las aventuras interesantes jam\u00e1s le pasan a los que se quedan en casa. Pedro es cauteloso pero despu\u00e9s de hora y media de viaje, la batalla del Asomante es algo remoto digno de recordar.&nbsp; Cada vez m\u00e1s nos acercamos a nuestro destino conduciendo por la calle rural n\u00famero 14, hacia el oeste rumbo a Coamo. En el kil\u00f3metro 45 del barrio Asomante es donde est\u00e1 la Casilla de Camineros, un patrimonio hist\u00f3rico que sirvi\u00f3 de enfermer\u00eda a los heridos de la guerra de 1898. Le he explicado a Pedro que no espere ver en Asomante esos fara\u00f3nicos monumentos de conmemoraciones como mucho le dije, hay una tarja visible de granito con una placa de bronce que cumple con el or\u00e1culo y la gloria militar de los aibonite\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Nuestra visita es inesperada, estacionamos sin dificultad a la orilla de la ruta 14 que termina en Coamo, nos apeamos del carro. Pedro hizo fotos a la casa de caminos y le record\u00f3 las casas del Viejo San Juan. Le coment\u00e9 que la casa se construy\u00f3 en lo alto del cerro, un lugar id\u00f3neo desde el kil\u00f3metro 45, la mirada se\u00a0 extiende del oeste al este de manera que se distingue bien qui\u00e9n entra y sale de Asomante; no fue caprichoso elegir este lugar para recibir a los paladines del norte. La lluvia insisti\u00f3 en mojarnos, Pedro me segu\u00eda, remontamos las escaleras, entramos a la casa que antiguamente la compart\u00edan dos familias celadoras del camino real. Finalmente, pisamos el amplio patio trasero donde una carpa blanca cobijaba a todos los reunidos aqu\u00ed para la conmemoraci\u00f3n. Nos perdimos la charla del Dr. Julio Muriente, historiador y divulgador con gran personalidad.\u00a0 Nadie m\u00e1s adecuado como Muriente para ajustar las costuras no solo cronol\u00f3gicas de la batalla del Asomante.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">En &#8220;La mesa de los historiadores&#8221; encontramos al profesor Edgardo Pratts en pleno despliegue de su car\u00e1cter apasionado por los acontecimientos del 12 de agosto de 1898 en el altiplano de Asomante. El se\u00f1or Pratts ha publicado un libro aplastante, lleno de humanidad y patriotismo que ha titulado !Dicen que llegaron! La secci\u00f3n de preguntas estaba en pleno apogeo cuando llegamos. La imagen oficial de la Batalla del Asomante es dinamitada p\u00fablico entusiasta que comprende que los episodios del 12 de agosto, no se merecen una simple semblanza escolar arrinconada en el pasado.&nbsp; Nunca mirar atr\u00e1s es bajar sino subir con firmeza y seguridad, esa&nbsp; es la clave del camino de escalada de Asomante.&nbsp; Me revienta, que se tome por importante la banalidad y la repetici\u00f3n canalla de la historia normativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Inmediatamente que me sent\u00e9 a escuchar saque mi cuaderno de apuntes, pasando apuros con las lluvias llenaba p\u00e1ginas manuscritas&nbsp; de comentarios relevantes&nbsp; de los historiadores.&nbsp; Pesqu\u00e9 las siguientes frases de los que pasaban por la mesa. \u201cSolo saben llegar a otro pa\u00eds ofendiendo\u201d, &#8220;Los invasores quer\u00edan almorzarse a los puertorrique\u00f1os\u201d. Todos los asistentes quer\u00edamos escarbar en las tierras de Asomante. Mientras tanto, el aguante de Pedro era admirable no s\u00e9 si por dudas o por revelaciones de la efem\u00e9ride. Aqu\u00ed el conocimiento y la pasi\u00f3n no se detienen para explicar un 12 de agosto legendario que pone de nervios al sefardita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>El tablero de las hostilidades del 12 de agosto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">En el cerro se pueden ver los caminos de Coamo por d\u00f3nde avanzaban las tropas americanas de asaltos. Las milicias aibonite\u00f1as, soldados de la Patria, ya hab\u00edan tomado posiciones contra los sitiadores que barrieron con Coamo. Los tercios boricuas cavaron trincheras carlistas de un metro de profundidad que sirvieron de fortificaciones&nbsp; a m\u00e1s de 1,200 milicianos borincanos para entorpecer o aplastar a los 2,000 invasores yankees que avanzaban con un exceso de confianza que pagaron caro. Nuestras defensas eran b\u00e1sicas y el enemigo hab\u00eda ganado mucho prestigio militar en Cuba.&nbsp; Nuestros soldados estaban bajo el mando del capit\u00e1n puertorrique\u00f1o Ricardo Herna\u00edz, &#8220;un decidor de palabras y hacedor de hechos&#8221;.&nbsp; Las hostilidades comenzaron el d\u00eda antes 11 de agosto, Asomante fue escenario de furiosos combates entre dos escuadrones irreconciliables. Por primera vez, el choque que se avecinaba en aquella jornada, era el encuentro de&nbsp; dos mundos militares distintos entre combatientes boricuas y gringos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La expedici\u00f3n de los invasores se estaba esperando de un momento a otro, la disciplina y paciencia de los defensores estaba\u00a0 bien probada y\u00a0 lista para echarle fuego y sacarle sangre al ambicioso ej\u00e9rcito de forastero. La poblaci\u00f3n estaba alerta, espiaban cuidadosamente el avance de los usurpadores. Amigos y parientes de las milicias criollas confiaban el honor patri\u00f3tico y no dudaron que que la causa era elevada en la defensa de\u00a0 sus hijos, mujeres y propiedades. Mientras tanto, militares y vecinos buscaban un lugar seguro y mucha respiraci\u00f3n porque el mundo rural estaba espantado por la sorpresa y la rapidez del invasor. El caso es que aquella jornada no falt\u00f3 rezar un Padre Nuestro, no falt\u00f3 la jurar por Santiago el Ap\u00f3stol, el primer m\u00e1rtir de la iglesia cristiana y patr\u00f3n del pueblo de Aibonito desde su fundaci\u00f3n en 1824. La batalla sin piedad era contra el pez gordo, tambi\u00e9n era el juicio de Dios contra los imp\u00edos mercenarios.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Ven\u00edan los contrincantes desmontados, el enfrentamiento fue genial, ten\u00edan la ventaja que conoc\u00edan las pendientes del terreno perfectamente. Las trincheras eran infalibles, el acero descansaba sobre el barro y el gatillo listo para eliminar lo que se moviera a cien metros. No contaban con nada de lindezas, observaban que sus r\u00e1fagas de disparos y repeticiones de los\u00a0 ca\u00f1onazos lograron que los yankees, con armas de \u00faltimo modelo, buscar\u00e1n refugios en los montes y se tiraran en las cunetas de los caminos\u00a0 por temor a que sus sesos volaran\u00a0 en pedazos por las balas de la fusiler\u00eda y los reventones de los ca\u00f1onazos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Estas milicias criollas a\u00fan ten\u00edan caliente la sangre de las heroicas victorias de las guerras contra los ingleses y holandeses. Ahora en las colinas de Asomante le tocaba el turno a los yankees saborear los golpes de p\u00f3lvora calculados de los isle\u00f1os. Los mortales fuegos artificiales ardieron al mediod\u00eda del d\u00eda 12 de agosto. En cada ca\u00f1onazo contra el invasor cegaba a los impostores. La c\u00f3lera de los buenos cristatiano sonaban como trompetas espartanas que elevaba la moral al agitar: \u201cpor Capit\u00e1n Correa, por Mart\u00edn Pe\u00f1a, por el flamante Capit\u00e1n Hernais&#8221;. Nuestros atrincherados se llenaban de gloria a pesar de la escasez de \u00fatiles y de la promesa de m\u00e1s suministros que no llegaron a tiempo. Nuestros combatientes fueron soldados inspirados por las musas de su pueblo. Por el contrario,&nbsp; el enemigo carec\u00eda de musas, eran un regimiento de miles de asaltantes formados improvisadamente por antiguos esclavos, veteranos de las guerras indias y bucaneros borrachos de la ciudad de Nueva York.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">El frente borincano ten\u00eda en la mano un buen pu\u00f1o, pisaban firmes bajo la lluvia de aquella tarde de escaramuzas, eran fogosas sus fuerzas contra el enemigo y no tem\u00edan chocar con los verdes conquistadores. El Chapul\u00edn dir\u00eda que los usurpadores no contaban con nuestra astucia. Mientras tanto, el tumulto de las armas ard\u00eda de p\u00f3lvora, el bando quijotesco obliga al invasor a retroceder, la turba invasora sufr\u00eda bajas, experimenta dolor, masticaban el fango de esta tierra bendita, no le ped\u00edan a Dios por piedad, y se debaten entre la vida y la muerte, eran&nbsp; arrogantes varones del norte qui\u00e9nes bajaban sus armas, recog\u00edan sus muertes y se retiran de Asomante sin gloria alguna&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">La pel\u00edcula de la batalla del Asomante se alarg\u00f3 por horas,&nbsp; pero las im\u00e1genes no eran divertidas desde las trincheras&nbsp; que formaron muros de defensa contra las fuerzas enemigas. Los disparos eran endiablados, los hombres atrincherados no daban una paso hacia atr\u00e1s, la pelea de los isle\u00f1os iba muy bien y llevaba rienda suelta para poner el enemigo de rodillas, ten\u00edan buenos resultados la punter\u00eda de los boricuas,&nbsp; se escuchaba el dolor de los invasores heridos. Ellos retroceden al empuje del contraataque, otros ca\u00edan muertos, otros hu\u00edan, con&nbsp; cientos de ca\u00f1onazos a sus espaldas, osaron estafarnos ondeando la bandera de la Cruz Roja cuando la victoria estaba de nuestro lado. As\u00ed se comporta un invasor desconcertado por la respuesta contundente del contrincante aguerrido,&nbsp; y no les qued\u00f3 otra que servirse de artima\u00f1as para confundir y detener la resistencia de los fusiles puertorrique\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Las tropas enemigas llegaron con desprecio a nuestras playas pensando que sus armas industriales nos iban a hacer mierda pero se llevaron&nbsp; una gran sorpresa en las colinas de Asomante. Los&nbsp; morbosos invasores pensaron que nos iban a despachar de inmediato al otro mundo. Nos quisieron tomar el pelo, nos trataron de tontos isle\u00f1os pero ellos eran los imb\u00e9ciles, esa actitud disgustaba en los defensores de la plaza de Asomante, tanto fue as\u00ed,&nbsp; que el valor de nuestros soldados les dio su merecido, el terror se apoder\u00f3 del invasor, se cagaron de miedo. Sin embargo, nuestras lindezas en la asombrosa batalla de Asomante se vieron paralizadas por el cese al fuego que lleg\u00f3 el d\u00eda 13 de agosto. Entonces, el escenario de la confrontaci\u00f3n dio un vuelco de noventa grados, la lucha de los puertorrique\u00f1os de las trincheras de Asomante es traicionada por los peninsulares por unas cuantas monedas tiradas en una mesa en Par\u00eds, similar a la traici\u00f3n de Judas.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Luego que se montaron los invasores,&nbsp; nos leyeron las promesas de libertad y democracia &nbsp; contenidas en la \u201cProclama del General Miles\u201d, perseguidor de apaches. Nos cre\u00edmos el cuento maravilloso de los invasores, apoyamos al militar, quiz\u00e1s fuimos c\u00e1ndidos por temor a la actuaci\u00f3n genocida de los soldados americanos en Filipinas. Un periodista de guerra del&nbsp; Philadelphia Ledge, 1901 escribi\u00f3: \u201cNuestros hombres han sido implacables, han matado para exterminar hombres, mujeres y ni\u00f1os\u2026prevaleciendo la idea de que el filipino como tal era poco mejor que un perro\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Luego de las masacres en Filipinas, aqu\u00ed el barrig\u00f3n presidente Mckinley nos dec\u00eda&nbsp; que los puertorrique\u00f1os eran incapaces de gobernarse, que no hab\u00eda otra m\u00e1s que \u201ceducarlos y cristianizarlos&#8221;. \u00bfUstedes creen que los americanos nos hubieran dado un trato diferente si los puertorrique\u00f1os de Asomante hubieran seguido retando la autoridad de los humildes invasores?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Los boricuas defendieron su territorio a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de Asomante mientras a espalda del los combatientes la Espa\u00f1a burlesca se retiraba de la contienda y se oblig\u00f3 a los milicianos boricuas a detener los combates contra el invasor, sus c\u00e1nones fueron silenciados, los obligaron a deponer las armas y a salirse de las trincheras de Asomantes donde hab\u00edan puesto en jaque al ej\u00e9rcito yankee.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Cuando terminaron las hostilidades, el pueblo regres\u00f3 a sus casas, los familiares recogieron a sus muertos y heridos. Los gringos quer\u00edan llevarse botones o alguna parafernalia de nuestros soldados como un recuerdo de los valientes derrotados. Las ganas de terminar de darle por culo a los gringos se qued\u00f3 en la psiquis de todos los patriotas boricuas que defendieron con sangre las colinas de Asomante. Hoy seguimos recordando los valientes puertorrique\u00f1os de 1898, y seguimos mordi\u00e9ndonos la lengua porque nunca hubo tregua ni armisticio. Hasta el sol de hoy, desconocemos que las tropas sitiadoras de Asonantes, el 12 de agosto de 1898 sufrieron una limpia derrota en las trincheras de Asomante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>La conversi\u00f3n s\u00fabita de Pedro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Contra todo pron\u00f3stico adverso, Pedro y yo nos sentimos muy a gusto con todo.&nbsp; Mientras tom\u00e1bamos una cerveza patri\u00f3tica, muy entretenidos segu\u00edamos sentados escuchando la parte final de la conmemoraci\u00f3n que se abri\u00f3 a la participaci\u00f3n de grupos musicales, cantantes y poetas. La poes\u00eda siempre est\u00e1 presente, las canciones revolucionarias de Marta nos pon\u00edan los pelos de punta, sus voz era limpia y sus ojos cegados llegaban al alma con el imperativo de vivir y seguir luchando por la naci\u00f3n, esta que no se acaba. Entre tanto, rompi\u00f3 mi inmovilidad la voz de Onelia, antigua y querida amiga de la universidad. Me acerqu\u00e9 a ella, nos abrazamos al tiempo que dejaba solo clavando su silla a Pedro pero muy alerta y a la vez perplejo por la actuaci\u00f3n sangu\u00ednea de Marta. Eran las cinco de la tarde y el se\u00f1or Pratts pide a todos que se pongan de pie para cantar el himno de la Revoluci\u00f3n de Lares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">A si lo hicimos excepto Pedro que no sal\u00eda del hechizo que le caus\u00f3 la m\u00fasica en este heroico 12 de agosto. Cant\u00e1bamos el\u00a0 himno de lucha de nuestros antepasados, es la canci\u00f3n solemne de nuestro vibrante ser. Observ\u00f3 que Pedro a\u00fan segu\u00eda sentado, esta vez escuchaba con admiraci\u00f3n las voces hondas y melanc\u00f3licas de los puertorrique\u00f1os. Pienso que vale la pena saber, que vale la pena emocionarse con compa\u00f1eros que aman a un mismo pa\u00eds. Me conmueve toda historia que va de la mano con amigos aunque hayan tormentas quedar\u00e1 siempre bien cobijada. Seamos estudiosos y realistas nuestra historia tiene muchas dichas pasadas que ponen de nervios el presente. De un salto s\u00fabito, Pedro se puso de pie y de inmediato extendi\u00f3 su brazo izquierdo mirando la bandera de Lares y apret\u00f3 el pu\u00f1o y como todos los dem\u00e1s se puso a tararear La Borinque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Revista Trasdemar difundimos la creaci\u00f3n literaria contempor\u00e1nea del Caribe<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1300,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[23],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>&quot;Las trincheras de Asomante&quot; Por Juan Casillas \u00c1lvarez - trasdemar<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/las-trincheras-de-asomante-por-juan-casillas-alvarez\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&quot;Las trincheras de Asomante&quot; 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