{"id":3223,"date":"2021-11-14T20:17:20","date_gmt":"2021-11-14T20:17:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=3223"},"modified":"2021-11-14T20:17:22","modified_gmt":"2021-11-14T20:17:22","slug":"deligne-el-olvidado-principe-de-las-letras-antillanas-por-jose-angel-bratini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/deligne-el-olvidado-principe-de-las-letras-antillanas-por-jose-angel-bratini\/","title":{"rendered":"&#8220;Deligne, el olvidado pr\u00edncipe de las letras antillanas&#8221; Por Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"760\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF-760x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3224\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF-760x1024.jpg 760w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF-223x300.jpg 223w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF-768x1035.jpg 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF-1140x1536.jpg 1140w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Deligne-FF.jpg 1305w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><figcaption><strong>Gast\u00f3n Fernando Deligne (1861-1913)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\">Desde la Revista Trasdemar presentamos el ensayo de Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini (Sabana del Mar, Rep\u00fablica Dominicana, 1987) dedicado a la figura del autor Gast\u00f3n Fernando Deligne<em> <\/em>(1861-1913) Poeta, ensayista y articulista dominicano, nacido en Santo Domingo en 1861 y fallecido en San Pedro de Macor\u00eds en 1913. Compartimos el ensayo de nuestro colaborador en la secci\u00f3n &#8220;Conexi\u00f3n Derek Walcott&#8221; de literatura caribe\u00f1a <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-default\"><blockquote><p>Amante de lo raro, de lo desconocido, de la densidad y el simbolismo, sugestivo pero sin pecado de sensualidad; sobrio, nunca cuadrado ni aburrido, cre\u00f3 Deligne su propio mundo po\u00e9tico legando una obra breve pero s\u00f3lida y, a pesar de esto, variada. Escribi\u00f3 poes\u00eda indigenista, costumbrista, amorosa, laudatoria, pol\u00edtica, hist\u00f3rica y filos\u00f3fica, e invent\u00f3 un nuevo g\u00e9nero, \u00fanico en Am\u00e9rica: el poema psicol\u00f3gico-social<\/p><cite><strong>JOS\u00c9 \u00c1NGEL BRATINI<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:23px\">El de pr\u00edncipe es un t\u00edtulo otorgado al considerado primer ciudadano, al principal, como lo entend\u00edan los antiguos romanos desde Augusto. El concepto evoca las m\u00e1s altas cualidades del g\u00e9nero humano, connota belleza, valent\u00eda, nobleza y muchas otras virtudes que las leyendas han difundido y sellado en el tiempo. Existen reinos con un solo pr\u00edncipe, el heredero del rey; en otros reciben el mismo t\u00edtulo nobiliario todos los hijos y nietos del soberano. Estos son reinos mon\u00e1rquicos o imperiales en los que hay normas relativamente claras que dan un orden. Pero existe para los amantes de las letras el universo misterioso y expansivo de la literatura, tan rico y tan variado que las grandes estrellas de las que alcanzamos a notar su brillo son apenas una parte min\u00fascula de todo lo que hay y, m\u00e1s a\u00fan, de lo que se ha olvidado. En este vasto universo se encuentra &#8220;un peque\u00f1o reino literario, diminuto&#8221;, en una isla, casi desconocido, llamado Rep\u00fablica Dominicana, donde un poeta recibi\u00f3 la distinci\u00f3n de ser honrado con el t\u00edtulo p\u00f3stumo de &#8220;Pr\u00edncipe de las Letras Antillanas&#8221;. Su nombre, Gast\u00f3n Fernando Deligne, no brilla entre las constelaciones hacia las que suelen apuntar los telescopios literarios. Poco y muy breve es el rastro que se puede encontrar del hombre y de la obra, la misma rese\u00f1a y biograf\u00eda se repite en cada web de contenido relacionado, lo que deja claro el olvido y abandono al que ha sido relegado quien fue considerado el primero y principal ciudadano de la poes\u00eda dominicana y de las Antillas. Justicia fuera el hecho si se tratara de un destino merecido, pero el caso est\u00e1 mucho m\u00e1s que lejos de una afirmaci\u00f3n semejante. Para acercarnos y conocer la poes\u00eda de Deligne hay que viajar entre los libros viejos que puedas encontrar en el pa\u00eds, que no tiene, para mala fortuna, una industria editorial fuerte, lo que hace dif\u00edcil ver que se reediten obras importantes de una rica y aislada tradici\u00f3n po\u00e9tica.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Pero es un hecho que Gast\u00f3n Fernando Deligne, a fuerza de talento y de obra, para los dominicanos, para esos pocos que se han enterado, sigue siendo el &#8220;Pr\u00edncipe de las Letras Antillanas&#8221;. Naci\u00f3 en Santo Domingo el 23 de octubre de 1861, su padre fue un especialista militar franc\u00e9s de nombre Alfred Jules Deligne, que estuvo de tr\u00e1nsito en la capital dominicana donde conoci\u00f3 a \u00c1ngela Figueroa, con quien procre\u00f3 a Gast\u00f3n y a su hermano Rafael, tambi\u00e9n escritor. Poco tiempo despu\u00e9s el padre de los Deligne dominicanos viaj\u00f3 a Hait\u00ed para mejorar su precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica abandonando a la familia en una penuria y escasez de recursos. A partir de aqu\u00ed la vida golpe\u00f3 con dureza a todos los miembros de la familia, los golpe\u00f3 con la misma embestida de una novela de Emile Zola. Sin embargo, un gesto de humanidad alivi\u00f3 la pesada carga de la madre cuando el sacerdote y fil\u00e1ntropo Francisco Billini intern\u00f3 a sus dos hijos en el Colegio San Luis Gonzaga hasta que alcanzaron el grado de bachiller en 1877, \u00e9poca en que la poes\u00eda dominicana era fuertemente influenciada por el positivismo del gran poeta Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez y por el entusiasmo civilizador y eticista de Salom\u00e9 Ure\u00f1a, poeta extraordinaria y natural del Olimpo dominicano. Unas d\u00e9cadas despu\u00e9s, a estos dos se uni\u00f3 el nombre de Gast\u00f3 Fernando Deligne para formar la triada fundadora de los dioses de la poes\u00eda dominicana.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">La \u00e9poca que le toc\u00f3 vivir a nuestro pr\u00edncipe comprende los a\u00f1os posteriores a la restauraci\u00f3n de la independencia de la Rep\u00fablica Dominicana en 1863 y los primeros 13 del siglo XX. La inestabilidad pol\u00edtica y las tiran\u00edas eran dominantes en el entorno social. Ante esta realidad los artistas y los intelectuales promov\u00edan las ideas positivistas integradas en el pensamiento del puertorrique\u00f1o Eugenio Mar\u00eda de Hostos, fundador de toda una escuela filos\u00f3fica y pedag\u00f3gica en Santo Domingo. Deligne absorbi\u00f3 todas estas influencias y se hizo poseedor de una cultura muy sobresaliente en su entorno y, admirable, en cualquier otro de su \u00e9poca. Se sabe que dominaba varias lenguas, entre ellas lat\u00edn, griego, italiano, franc\u00e9s e ingl\u00e9s, una facultad que le dio la ventaja de poder leer en su idioma original a importantes autores, de los cuales a algunos como V\u00edctor Hugo y Paul Verlaine tradujo al espa\u00f1ol, as\u00ed como al estadounidense Henry W. Longfellow. De esta forma se convirti\u00f3 en un intelectual de consulta, los m\u00e1s importantes hombres de letras en la isla sab\u00edan de \u00e9l, el tenedor de libros, trabajo al que se dedic\u00f3 gran parte de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><br>En la prosa se destac\u00f3 con excelentes art\u00edculos de temas sociales y literarios publicados en revistas como La Cuna de Am\u00e9rica y Letras y Ciencias, y en los peri\u00f3dicos capitale\u00f1os El Tel\u00e9fono y El L\u00e1piz. Tambi\u00e9n en San Pedro de Macor\u00eds, en El Cable y en Prosa y Versos.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Pocos poetas de este pa\u00eds caribe\u00f1o han recibido en vida tantos elogios como Deligne, pero contrasta con su gran esplendor y m\u00e9rito, que nada de esto se tradujera en la mejor\u00eda material de su existencia, la precariedad econ\u00f3mica lo acompa\u00f1\u00f3 toda la vida y pese a su influencia en los c\u00edrculos literarios dominicanos, entre sus contempor\u00e1neos era un incomprendido taciturno, incluso hab\u00eda quienes daban m\u00e1s importancia a su erudici\u00f3n que a su poes\u00eda, la cual les parec\u00eda sobria y rara. La misma poes\u00eda de la cual, seg\u00fan Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, dijo Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo que era la m\u00e1s notable de entre sus contempor\u00e1neos. Una verdad que ha quedado sellada en una obra de abundantes matices que hizo evolucionar la sensibilidad po\u00e9tica de las generaciones posteriores, elaborada con un detenido y minucioso esmero que no le permiti\u00f3 ser extensa, pero s\u00ed incuestionable en su valor literario e hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><br>La poes\u00eda dominicana, que empieza a cuajar a partir de 1821 y se consolida con la llegada de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez y Salom\u00e9 Ure\u00f1a, hab\u00eda incursionado por viejos senderos neocl\u00e1sicos y rom\u00e1nticos. La inspiraci\u00f3n de los pocos escritores que hab\u00eda para los primeros a\u00f1os del siglo XIX en la olvidada colonia espa\u00f1ola era b\u00e1sicamente patri\u00f3tica y libertaria, dado que al mismo tiempo iba tomando forma la identidad nacional de los dominicanos, el pueblo resultante de la mezcla entre hispanos, africanos y abor\u00edgenes. El panorama cambi\u00f3 poco aun con la irrupci\u00f3n de P\u00e9rez y Salom\u00e9, algo diferente se puede decir del poeta m\u00e1rtir Manuel Rodr\u00edguez Obj\u00edo, autor de poemas ya con un tono m\u00e1s filos\u00f3fico, con influencia de la poes\u00eda francesa a diferencia del casticismo que ponderaban poetas como Nicol\u00e1s Ure\u00f1a de Mendoza y F\u00e9lix Mar\u00eda del Monte. Es Deligne el continuador y quien hace explotar el conato iniciado por Rodr\u00edguez Obj\u00edo. El tema filos\u00f3fico, m\u00e1s all\u00e1 de la novedad, vino a darle a la poes\u00eda dominicana la profundidad y particularidad subjetiva que se imprime al concepto y a la forma desde la \u00f3ptica individual y \u00fanica del poeta. El escritor, pol\u00edtico e historiador de la literatura dominicana Joaqu\u00edn Balaguer afirma que la &#8220;poderosa originalidad&#8221; de Deligne radica, adem\u00e1s del rico y extenso caudal de expresiones e im\u00e1genes con que renov\u00f3 la forma de escribir poes\u00eda en su pa\u00eds, &#8220;en el aparato filos\u00f3fico y en la dignidad conceptual de que supo revestir sus grandes composiciones&#8221;. El lenguaje utilizado por Deligne supuso el impulso hacia una poes\u00eda dominicana verdaderamente moderna. El poeta aprovech\u00f3 la riqueza de las culturas cl\u00e1sicas y de la gran literatura universal que tuvo a su alcance y la integr\u00f3 a un mundo, a un &#8220;reino literario peque\u00f1o, diminuto&#8221;, en el que se le invisti\u00f3 de un t\u00edtulo que trasciende las fronteras nacionales y lo erige como el &#8220;Pr\u00edncipe de las Letras Antillanas&#8221;, poseedor de gran variedad de recursos t\u00e9cnicos y procedimientos de estilo que hac\u00edan de \u00e9l un artista aut\u00e9ntico y, a pesar de sus insignificantes desaciertos, taumaturgo.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">En 1908 se publica la primera edici\u00f3n de Galaripsos, quiz\u00e1 el m\u00e1s esperado libro de poes\u00eda en Santo Domingo, en un momento en que, como afirma Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en un art\u00edculo de la revista Cuna de Am\u00e9rica, la poes\u00eda del continente &#8220;ampl\u00eda y suaviza sus moldes bajo la influencia de Becquer, renueva y afina sus ideas con el ejemplo de Campoamor&#8221;. Bajo el influjo de estas influencias, Gast\u00f3n Fernando Deligne logra consolidar en este singular poemario un estilo aut\u00e1rquico, fundamentado en su concepci\u00f3n est\u00e9tica y filos\u00f3fica de la individualidad del artista y su obra. En una carta remitida a Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, Deligne bosqueja con breves, pero desafiantes palabras, su postura de rechazo frente a la corriente modernista de Rub\u00e9n Dar\u00edo, a quien consider\u00f3 un &#8220;mal aconsejado imitador de Paul Verlaine&#8221;, que impropiamente llam\u00f3 modernismo a su movimiento ya que, a su consideraci\u00f3n, esto sugiere que todo lo dem\u00e1s creado en literatura es antiguo, o que por err\u00f3nea suposici\u00f3n el resto de la tradici\u00f3n habr\u00eda nacido avejentada, sin el esmalte marfile\u00f1o tan caracter\u00edstico de este movimiento preciosista; cuando por el contrario, todo en su \u00e9poca ha sido moderno. &#8220;Nos han hartado de la \u00e9poca del Rey Sol; de las lises, de las Pompadours y de las frivolidades Watteau&#8221;, expresa con desd\u00e9n el poeta.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Para Deligne en el mundo hay gente &#8220;que puede hacer buen trabajo en arte, y hay gente que no&#8221;, no hay modernos ni antiguos, sino que en todas las \u00e9pocas ha existido la &#8220;individualidad&#8221;, o ese rasgo distintivo de los esp\u00edritus sobresalientes, tan notable y tan vivo en Galaripsos, t\u00edtulo que revela el gusto por las rarezas y los arcaismos con que logr\u00f3 ense\u00f1orearse de ese lenguaje de abundante caudal, matices y giros ingeniosos de una versificaci\u00f3n intachable, fruto de la madurez, pues no hay en \u00e9l un poeta precoz, no. Lo que hay en \u00e9l es una labor pausada, sobria y perseguidora de una alta ambici\u00f3n est\u00e9tica que solo podr\u00e1 alcanzar cuando logre el dominio de la m\u00e1s singular subjetividad:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><br>&#8220;Todo lo que era en \u00e9l reminiscencia de poetas dominicanos, de Campoamor, de N\u00fa\u00f1ez de Arce, afinidades con Guti\u00e9rrez N\u00e1jera, con el D\u00edaz Mir\u00f3n primitivo, va borr\u00e1ndose, en el transcurso de los diez a\u00f1os primeros de su vida literaria&#8221;, as\u00ed lo considera Henr\u00edquez Ure\u00f1a en el pr\u00f3logo de \u201c<em>Galaripsos<\/em>\u201d, obra en la que, continuando con los argumentos del ilustre investigador y maestro dominicano, Deligne imprime un &#8220;ritmo animado, a veces amplio; flexibilidad de entonaci\u00f3n, l\u00e9xico peculiar, selecto y sugestivo; expresi\u00f3n variada, que se distingue por la sutil indicaci\u00f3n de matices y las vivaces personificaciones&#8221;. Todas estas, caracter\u00edsticas distintivas y persistentes en su producci\u00f3n po\u00e9tica, alejada y alternativa de las modas y corrientes en boga.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Pero el m\u00e1s importante aporte de Gast\u00f3n Fernando Deligne, tal lo avalan Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a y Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, es la creaci\u00f3n en Am\u00e9rica del poema psicol\u00f3gico. Deligne suprime el ardor emocional de su poes\u00eda por la emoci\u00f3n del pensamiento hasta erigirse en un esp\u00edritu cr\u00edtico observador, con una aguda intuici\u00f3n de la esfera ps\u00edquica del ser humano que lo ayuda a hacer s\u00edntesis de procesos psicol\u00f3gicos en sus poemas. Partiendo de estas afirmaciones podemos inferir que la poes\u00eda de Deligne es m\u00e1s de inteligencia que de arrebato, no es un rom\u00e1ntico en t\u00e9rminos estil\u00edsticos; es s\u00ed, un constructor sesudo, escudri\u00f1ador de la palabra exacta, a pesar de su caudalosa expresividad. Un inventor solitario, con un repertorio de herramientas exclusivas y personalizadas.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Poemas como <em>&#8220;Angustias&#8221;, &#8220;Soledad&#8221;, &#8220;La aparici\u00f3n&#8221;, &#8220;Confidencias de Cristina&#8221;, &#8220;Aniquilamiento&#8221;, &#8220;Maireni&#8221;, &#8220;En el botado&#8221;, &#8220;Entrem\u00e9s ol\u00edmpico&#8221;, &#8220;Del pat\u00edbulo&#8221; y &#8220;Ololoi&#8221;<\/em>, son piezas que condensan una atm\u00f3sfera psicol\u00f3gica trabajada con admirable maestr\u00eda, sobre todo en el \u00faltimo citado, \u201cOloloi\u201d, del cual, Henr\u00edquez Ure\u00f1a, insistentemente consultado en este trabajo por ser el m\u00e1s acucioso de los estudiosos de Deligne, dice que es el &#8220;ejemplo culminante de la nueva manera&#8221;, es decir, el poema psicol\u00f3gico deligneano.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><em>&#8220;Para m\u00ed, es la muestra sorprendente de forma germinal de una poes\u00eda futura: desaparecen los clis\u00e9s, desaparecen los conocidos moldes, desaparece hasta el esp\u00edritu vago y flotante de la vieja poes\u00eda; y la reemplazan desusados motivos, trasfundi\u00e9ndose en raras met\u00e1foras, diverso m\u00e9todo de composici\u00f3n, frase exacta aun merced a t\u00e9rminos populares o t\u00e9rminos cient\u00edficos, y extendiendo sobre el conjunto un h\u00e1lito de viva sugesti\u00f3n, inesperada y constante&#8221;<\/em>. (H.U.P. Cuna de Am\u00e9rica 1910).<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><br>El anuncio de esta poes\u00eda futura tiene asidero en los senderos explorados por los poetas dominicanos que siguieron la senda de Gast\u00f3n Fernando Deligne. No es Salom\u00e9 Ure\u00f1a, espl\u00e9ndida en lo m\u00e1s alto del parnaso; ni el monumental Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez, padre de la poes\u00eda de Quisqueya; es Deligne quien revel\u00f3 el camino que un poeta debe seguir. Vedrinismo, Postumismo, Poes\u00eda Sorprendida y Pluralismo, Independientes, todos estos remolinos literarios del litoral dominicano est\u00e1n m\u00e1s cerca de la poes\u00eda de Deligne que de cualquier otro de sus contempor\u00e1neos. Todav\u00eda hoy, consciente o inconscientemente, lejos en el tiempo de su desaparici\u00f3n f\u00edsica, sentimos su influjo; todos hasta los menos fan\u00e1ticos de las letras han escuchado en la radio, en la escuela o en la calle, no quiz\u00e1 lo mejor de su poes\u00eda, pero s\u00ed lo m\u00e1s entusiasta, su poes\u00eda patri\u00f3tica, como en los emotivos versos de &#8220;<em>Arriba el pabell\u00f3n<\/em>&#8220;:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><em>\u00a1Qu\u00e9 linda en el tope est\u00e1s<br>dominicana bandera!<br>\u00a1Qui\u00e9n te viera, quien te viera<br>m\u00e1s arriba mucho m\u00e1s!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Amante de lo raro, de lo desconocido, de la densidad y el simbolismo, sugestivo pero sin pecado de sensualidad; sobrio, nunca cuadrado ni aburrido, cre\u00f3 Deligne su propio mundo po\u00e9tico legando una obra breve pero s\u00f3lida y, a pesar de esto, variada. Escribi\u00f3 poes\u00eda indigenista, costumbrista, amorosa, laudatoria, pol\u00edtica, hist\u00f3rica y filos\u00f3fica, e invent\u00f3 un nuevo g\u00e9nero, \u00fanico en Am\u00e9rica: el poema psicol\u00f3gico-social. En vida public\u00f3 los libros &#8220;<em>Soledad<\/em>&#8221; (1887) y &#8220;Galaripsos&#8221; (1908). Su vida fue dura y su muerte, nada menos que terrible. En 1891, sometido a una precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica y un clima de inestabilidad pol\u00edtica en la ciudad de Santo Domingo, el poeta decidi\u00f3 mudarse a San Pedro de Macor\u00eds, ciudad que lo adopt\u00f3 como hijo natural y donde vivi\u00f3 hasta el final. Fue tenedor de libros, contable, emprendedor de varios  negocios, todos fracasados. Estaba destinado a hundirse si no es por la protecci\u00f3n de un banquero alem\u00e1n de nombre Van Kampen, funcionario de la firma Van Kampen, Schumuker y Co., quien lo ayud\u00f3 incondicionalmente cuando m\u00e1s lo necesitaba.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">La desdicha de Deligne aument\u00f3 cuando su hermano Rafael cay\u00f3 enfermo de lepra, un padecimiento terrible e incurable en la \u00e9poca; no se pudo sobreponer al impacto psicol\u00f3gico de ver pudrirse las carnes de quien tambi\u00e9n fuera su hermano de letras. No se sabe c\u00f3mo la contrajo, aunque en un poema Gast\u00f3n se\u00f1ala a quien ser\u00eda su cu\u00f1ada, como traidora y causante de tan terrible mal. Un horror del que lleg\u00f3 a decir que le ser\u00eda insoportable si se contagiara y que no estaba dispuesto a vivir un drama semejante. Muri\u00f3 su hermano menor, tambi\u00e9n poeta. Deligne no se recuper\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><br>En 1913 la salud de Gast\u00f3n Fernando Deligne empez\u00f3 a desmejorar, el terrible temor era una realidad, estaba enfermo de lepra y de seguir vivo terminar\u00eda igual que su hermano, podrido. El 18 de enero de ese mismo a\u00f1o, el m\u00e1s dotado y sabio de los poetas dominicanos se dio un tiro en la cabeza y puso fin a su vida.<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Por ser due\u00f1o de una &#8220;maestr\u00eda superior&#8221;, entregada y explotada en su totalidad mediante una rigurosa disciplina literaria; por agotar en el arte las m\u00e1s puras ambiciones en procura, sin mediaciones ni intereses mezquinos, de la excelencia mayor de los grandes aedos. Por su integridad y por el respeto que le profesamos a su brillante poes\u00eda, es Gast\u00f3n Fernando Deligne, no el poeta nacional, sino algo mayor: el Pr\u00edncipe de las Letras Antillanas. \u00a1Que perdure su obra mientras su alma descansa!<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini<\/strong> es poeta y ensayista, tambi\u00e9n se dedica al periodismo. Naci\u00f3 el 20 de abril de<br>1987 en Sabana de la Mar, Rep\u00fablica Dominicana. Actualmente reside en Santo Domingo, Distrito<br>Nacional, ciudad a la que se mud\u00f3 a estudiar Letras puras en la Universidad Aut\u00f3noma de Santo<br>Domingo (UASD). Pronto se rode\u00f3 de una ambiente literario casi permanente, conociendo grupos<br>como el taller literario C\u00e9sar Vallejo y el C\u00edrculo Literario el Viento Fr\u00edo. Ha publicado cinco<br>poemarios: el primero en 2013, \u201cEl \u00e1lbum-K\u201d, Premio Poes\u00eda Joven Feria Internacional del Libro<br>Santo Domingo 2012; a este le sigue \u201cDe leyendas\u201d, en 2016, con Editora Nacional; en 2017 el libro<br>doble que incluye \u201cTeor\u00eda del cuerpo\u201d y \u201cFlores de bele\u00f1o\u201d, con la editora espa\u00f1ola independiente<br>Amargord, para su colecci\u00f3n Autores Dominicanos y \u201cLos enviados\u201d, 2021, nuevamente con<br>Amargord.<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos en Trasdemar este ensayo de nuestro colaborador Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini a quien damos la bienvenida. Para el poeta dominicano &#8220;el m\u00e1s importante aporte de Gast\u00f3n Fernando Deligne, tal lo avalan Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a y Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, es la creaci\u00f3n en Am\u00e9rica del poema psicol\u00f3gico. Deligne suprime el ardor emocional de su poes\u00eda por la emoci\u00f3n del pensamiento hasta erigirse en un esp\u00edritu cr\u00edtico observador, con una aguda intuici\u00f3n de la esfera ps\u00edquica del ser humano que lo ayuda a hacer s\u00edntesis de procesos psicol\u00f3gicos en sus poemas&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3224,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[23],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>&quot;Deligne, el olvidado pr\u00edncipe de las letras antillanas&quot; Por Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini - trasdemar<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/deligne-el-olvidado-principe-de-las-letras-antillanas-por-jose-angel-bratini\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&quot;Deligne, el olvidado pr\u00edncipe de las letras antillanas&quot; Por Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini - trasdemar\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Publicamos en Trasdemar este ensayo de nuestro colaborador Jos\u00e9 \u00c1ngel Bratini a quien damos la bienvenida. 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