{"id":2809,"date":"2021-09-24T04:32:22","date_gmt":"2021-09-24T04:32:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=2809"},"modified":"2021-09-24T04:32:25","modified_gmt":"2021-09-24T04:32:25","slug":"poemas-caribenos-de-david-anuar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/poemas-caribenos-de-david-anuar\/","title":{"rendered":"\u201cPoemas caribe\u00f1os\u201d de David Anuar"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2810\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/DAVID_CANCUN-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\">Desde la Revista Trasdemar presentamos una selecci\u00f3n po\u00e9tica del autor David Anuar (Canc\u00fan, M\u00e9xico, 1989) Poeta, dramaturgo y traductor. Licenciado en Literatura Latinoamericana y maestro en Historia, ha sido becario de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas (2018-2020). Autor de los libros &#8220;Erogramas&#8221; (Catarsis Literaria El Drenaje, 2011), &#8220;Cuatro ensayos sobre poes\u00eda hispanoamericana&#8221; (A 2014), &#8220;Bit\u00e1cora del tiempo que transcurre&#8221; (2015),<br>&#8220;Estrellas errantes&#8221; (2016), &#8220;Memoria de Gabuch&#8221; (2020) y &#8220;Alguien hunde mi cabeza&#8221; (Mantis Editores, Instituto Cultural de Aguascalientes) en preparaci\u00f3n. Es editor de la antolog\u00eda &#8220;Contramarea. Breve antolog\u00eda de poes\u00eda joven de Quintana Roo&#8221; (2017)<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large\"><p>Hay ladrillos en la pared<\/p><p>cemento lleno de musgo.<\/p><p>Materiales de roca y lodo.<\/p><p>El color de la tierra naranja, endurecido.<\/p><p>Toda esta firmeza, esta persecuci\u00f3n<\/p><p>de permanecer, bajo el cielo,<\/p><p>de pie. Todo esto, frente a m\u00ed,<\/p><p>en el muro, que no puedo llamar<\/p><p>tierra nativa, esc\u00e1pula, hogar.<\/p><cite><strong>DAVID ANUAR<\/strong><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\"><strong>De <em>Regreso a la pen\u00ednsula natal<\/em>* (2020)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Siempre estoy volviendo a casa.<br>I am always coming home.<\/em><br>RICHARD GEORGES<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>LEO SOBRE HURACANES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:22px\">Afuera comienza a llover.<br>Escucho el golpeteo de las gotas sobre una l\u00e1mina,<br>el ruido ahogado de una ca\u00f1er\u00eda.<br>Tambi\u00e9n truena y casi<br>puedo escuchar el mar,<br>sus alborotados brazos<br>rompiendo contra el roquedal y la arena.<br>Estoy en una ciudad lejos de casa,<br>peque\u00f1os departamentos<br>en un valle sobrepoblado,<br>y no obstante en la ventana<br>llueve sobre mi rostro<br>el roci\u00f3n de las olas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>OTRAMAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Estamos viendo un puerto\n            desaparecido en las cartas de marear.\n\n Hay algas parduscas sobre la costa\n             y cangrejos que se alimentan de los restos lavados en la arena.\n \nNo hay nombre para decir esta situaci\u00f3n intermedia de las aguas\n            ni el placer de haber visto el sol ponerse entre hierbas de otramar.\n \nLos flamencos siempre vuelven a sus lagunales\n           y pastan diminutos camarones, lo escuchamos en la radio.\n \nEn San Crisanto mediste por \u00faltima vez el salor de estas regiones.\n           Aquella tarde nos ba\u00f1amos en un cenote de peces gigantes\n \ny entre los manglares me dijiste que mis ojos eran verdes.\n           Ahora nos tambaleamos en esta tierra arcillosa y gris.\n \nEl fr\u00edo ha llegado y las hojas est\u00e1n cayendo de los \u00e1rboles.\n          Caminamos por una avenida y nuestros pies picotean\n \nentre la hojarasca, diminutos crust\u00e1ceos que no est\u00e1n aqu\u00ed.<\/pre>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>ESC\u00c1PULA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Hay ladrillos en la pared<br>cemento lleno de musgo.<br>Materiales de roca y lodo.<br>El color de la tierra naranja, endurecido.<br>Toda esta firmeza, esta persecuci\u00f3n<br>de permanecer, bajo el cielo,<br>de pie. Todo esto, frente a m\u00ed,<br>en el muro, que no puedo llamar<br>tierra nativa, esc\u00e1pula, hogar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>* De la antolog\u00eda <em>Tiempos de escritura<\/em>, M\u00e9rida: Secretar\u00eda de la Cultura y las Artes, 2020.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\"><strong>De <em>Memoria de Gabuch<\/em>* (2020)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A \u00faltima hora de la madrugada, sobre esta m\u00e1s fr\u00e1gil capa<br>de tierra que deja atr\u00e1s de modo humillante su porvenir<br>grandioso \u2013los volcanes estallar\u00e1n, el agua desnuda<br>arrastrar\u00e1 las manchas maduras del sol y no quedar\u00e1 m\u00e1s que<br>una tibia efervescencia picoteada por las aves marinas\u2013 la<br>playa de los sue\u00f1os y el insensato despertar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>AIM\u00c9 C\u00c9SAIRE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>N<\/strong>OTA<\/p>\n\n\n\n<p><em>El 12 de diciembre de 2011 recib\u00ed una llamada en la que se me informaba que hab\u00eda recibido una beca de mi estado natal y la encomienda de escribir un libro sobre Canc\u00fan. As\u00ed fue como empec\u00e9 una b\u00fasqueda sistem\u00e1tica para cartografiar y entender la literatura de Quintana Roo, si es que tal cosa exist\u00eda.<br>Pas\u00e9 noches y d\u00edas de investigaci\u00f3n en librer\u00edas, bibliotecas y tiraderos de libros en Canc\u00fan, Cozumel y M\u00e9rida. El polvo y las p\u00e1ginas se volvieron consigna de vida, esperanza del encuentro.<br>El hallazgo ocurri\u00f3 el 9 de enero de 2012 en un local de la calle Tankah, cerca del Mercado 28, en la ciudad de Canc\u00fan. Volver\u00eda muchas veces a esa librer\u00eda de viejo llamada Colibr\u00ed, propiedad de Laura Hurtado, hermana del autor de Canc\u00fan, todo incluido (2001), primera novela cancunense.<br>El local era un pasadizo lleno de estantes y libros. Llevaba un rato hojeando vol\u00famenes de poes\u00eda y tras elegir algunos de Ram\u00f3n Iv\u00e1n Su\u00e1rez Caamal, llam\u00f3 mi atenci\u00f3n una encuadernaci\u00f3n en piel de fojas amarillas. Rebosaba de humedad y cucarachas.<br>Pas\u00e9 los ojos por aquel matojo de papeles y de golpe una historia se desdoblaba frente a m\u00ed. Entre mis manos ten\u00eda un documento que llevaba por t\u00edtulo <\/em>Cr\u00f3nica de Koppara<em>. Fajos y fajos de una apretada letra manuscrita en tinta negra. Compr\u00e9 el legajo. Fui a casa y lo le\u00ed de principio a fin.<br>El documento no estaba firmado, aunque el narrador se autodenominaba el primer morador de la isla de Canc\u00fan, tambi\u00e9n conocida por los isle\u00f1os en ese entonces como Koppara, nombre del rancho coprero m\u00e1s grande que existi\u00f3 all\u00ed en los sesenta. Las entradas ten\u00edan fechas y nunca superaban m\u00e1s de una cuartilla.<br>Aquello me intrig\u00f3. Necesitaba saber qui\u00e9n era el autor. Mientras revisaba carpetas descatalogadas en el Archivo Hist\u00f3rico de Canc\u00fan emplazado en la avenida N\u00e1der, fue apareciendo en los documentos un personaje oriundo de Isla Mujeres. Era el cuidador del rancho de Koppara y, tal vez, el primer habitante contempor\u00e1neo de Canc\u00fan. Su nombre era Gabuch.<br>Al mismo tiempo que operaba esa pesquisa, paleografi\u00e9 el manuscrito pensando en realizar una edici\u00f3n de aquella fuente hist\u00f3rica de primera mano. Debido a su car\u00e1cter fundacional y de materia prima para los estudios hist\u00f3ricos, decid\u00ed donar el libro a una biblioteca donde pudiera ser preservado de forma profesional y, a largo plazo, ser digitalizado.<br>Mientras hac\u00eda mis estudios de licenciatura don\u00e9 el manuscrito a la Colecci\u00f3n Yucateca de la Universidad. Por azares administrativos el acervo fue desmembrado y los libros fueron dispersados entre distintas bibliotecas; durante ese proceso, el manuscrito desapareci\u00f3\u2026<br>Con todo, sobreviv\u00eda la transcripci\u00f3n y mis anotaciones. Hoy ofrezco al lector este libro que ensaya rescatar la cr\u00f3nica que elabor\u00f3 Gabuch, el primer poblador contempor\u00e1neo de Canc\u00fan.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>I: KOPPARA (FRAGMENTO)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">otra vez\n la ventana\n el chech\u00e9n cruje solitario\n arrulla siluetas herrumbrosas\n\n l\u00e1grimas de resina\n se desploman\n\n m\u00e1s all\u00e1 la Portillo\n neum\u00e1ticos a 60 por hora\n cl\u00e1xones\n\n m\u00e1s all\u00e1 los grandes ojos fijos de la ciudad\n edificios\n parvadas de lujo\n sem\u00e1foros manglares\n\n a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 la zona hotelera\n y el espectro de la sal\n\n                                      <em>how are you darling\n                                      spring break in my hand<\/em>\n\n un xmahana cae del cielo de palma\n aletea sobre el cuaderno\n la piel en mi mano\n la piel en mi piel\n\n primera p\u00e1gina\n y vuelo hacia Koppara\n\n el l\u00e1piz entre mis dedos\n el ruido\n             de la madera\n grafito\n            en la madera\n el ruido\n            de la madera\n\n aun con el paso de las olas\n de la selva\n la madera caoba\n y estos cocotales\n\n aun con el paso de los tractores\n de las carreteras y los hoteles\n\n nadie conocer\u00e1 esta tierra\n como la recuerdan mis pies\n mis dedos       los ojos\n\n esta arena que llevo metida en el pellejo\n en el cansancio de los m\u00fasculos\n en la comisura de mis labios\n\n estos vientos de sal\n que se derraman\n y aquellas noches sin poblar\n\n en el dominio de Koppara\u2026\n\n<strong> Febrero 2, 1960<\/strong>\n\n Hoy he recorrido el rancho por primera vez. Hect\u00e1reas y hect\u00e1reas de palma. La playa es un\n reguero de conchas. El mar y la laguna est\u00e1n cuajados de vida. Algunos peces los he visto\n antes en Isla Mujeres: meros, lisetas, barracudas, tambi\u00e9n langostas, jaibas y caguamas.\n [p\u00e1gina 3]\n\n\u00bfrecuerdas Gabuch?\n altas palmeras verdes\n kil\u00f3metros de altas palmeras verdes\n amarillas\n pardas\n carreteras de altas palmeras verdes\n                 cayendo\n en el sol de la tarde\n entre las garras de las m\u00e1quinas\n\n                                      <em> hay que cortarlas\n                                       no hay de otra<\/em>\n \naltas palmeras verdes\n floreciendo en el coraz\u00f3n del crep\u00fasculo\n altas palmeras verdes\n danzando al comp\u00e1s de las olas\n\n altas\n            palmeras\n                            verdes\n  \nrecuerda memoria\n \u00bfrecuerdas?\n \u00bfpara qu\u00e9 recordar?\n \u00a1vamos recuerda!\n\n noches y aullidos\n de monos invisibles\n \n                                   <em>mu\u00e9vete pinche viejo\n                                   ya mu\u00e9rete cabr\u00f3n<\/em>\n\n la calle\n gotas de agua fr\u00eda\n \n            lo siguen siendo\n\ny los neum\u00e1ticos salpican\n palabras de agua fr\u00eda\n\n la lluvia pre\u00f1a al horizonte\n lagrimar de mosquitos\n las piernas abiertas del mar\n\n                                <em>yo tambi\u00e9n Julieta\n                                voy a morderte los muslos<\/em>\n\n sobre la tierra\n llenando su vientre de mangle\n card\u00famenes y escamas\n\n sardinas de ojos amarillos\n se ocultan\n en los pastizales del d\u00eda\n\n                               <em>qu\u00e9 buena pesca\n                               ah\u00ed van los bichos\n                               \u00a1lanza la tarraya!\n                               \u00a1lanza la tarraya!<\/em>\n\n huyen r\u00e1fagas ante el filo abierto\n de los robalos y las barracudas\n\n jaibas tenazas y cangrejos\n descoyuntan el amor\n\n \u00bfrecuerdas memoria?\n \u00bfrecuerdas?\n\n <em>                             Gabuch\n                             mira que te encargo este rancho\n                             cu\u00eddalo bien<\/em>\n\n ah do\u00f1a Prisca\n lo guard\u00e9 bien\n aqu\u00ed lo tengo\n entre la mugre de mis u\u00f1as\n aqu\u00ed merito\n en el pastizal de mi lengua\n sardina de mi boca\n no se preocupe do\u00f1a Prisca\n ahorita nom\u00e1s se lo devuelvo\n\n los cocodrilos asole\u00e1ndose do\u00f1a Prisca\n los cocodrilos con sus bocazas abiertas\n amotinados do\u00f1a Prisca\n amotinados de veras\n en la orilla del recuerdo\n\n ah y esta selva do\u00f1a Prisca\n venga pa\u2019c\u00e1\n esc\u00fachela jaguar con su letargo verde\n hojarasca        danza de venados\n beben inquietos\n de nuestra espalda\n\n turistas colmoyotes do\u00f1a Prisca\n\n comi\u00e9ndose la carne y la esperanza\n \n                     es un d\u00eda para la historia\n                     hoy se abre el primer hotel\n\n soy una parvada de ofidios\n orquesta de los tr\u00f3picos\n t\u00e1banos y chaquistes\n habitan lo profundo\n\n ah do\u00f1a Prisca\n usted no conoci\u00f3 ese agujero llamado para\u00edso\n casa m\u00eda\n peque\u00f1a morada\n Koppara\n Kaan Kun\n caracol de siete puntas\n\n no se pare do\u00f1a Prisca\n lea la siguiente p\u00e1gina\n va ust\u00e9 a ver\n va ust\u00e9 a ver\n\n <strong>Noviembre 18, 1962<\/strong>\n El rancho de do\u00f1a Prisca G\u00f3mez, nieta de la Trigue\u00f1a, se ubica en la parte media de Kaan\n Kun. Hacia el sur est\u00e1 rodeado por las aguas, delante el mar y detr\u00e1s la ci\u00e9nega Nichupt\u00e9.\n Hace d\u00edas encontr\u00e9 unos mont\u00edculos. Hay una cabeza de piedra. El Rey, le llamo de cari\u00f1o.\n En este rinc\u00f3n de arena he levantado una casa de palos y palma. El lugar donde reposo,\n donde cuelgo la hamaca y preparo la copra. [p\u00e1gina 7]\n\n los honorables huesos de madera\n do\u00f1a Prisca\n erguidos como femorales\n erguidos ante los ojos del agua\n saludando con sus manos de guano\n el ligero aletear de la gaviota\n el solemne fracaso del pel\u00edcano en la ola\n\n                                     <em>mira Gabuch\n                                     que ya nada se puede hacer\n                                     Garc\u00eda de la Torre nos torci\u00f3 el cuello\n                                     nos van a botar como v\u00edsceras de pescado\n                                     las gaviotas Gabuch\n                                     las gaviotas g\u00fceras nos van a devorar<\/em>\n\n Koppara\n castillo de mi piel\n coraz\u00f3n de mi descanso\n\n recuerdo el susurro del sargazo\n los besos de yodo crispados por el viento\n\n oh Koppara\n a\u00fan muerdo tu lengua\n arenales de luz al atardecer\n\n oh Koppara\n recuerda el templo\n de tu vientre nocturno\n los murales de incienso\n y aquellos \u00e1rboles tomando la ciudad\n\n                                      ust\u00e9 qui\u00e9n es viejo\n                                      aqu\u00ed ya no se entra\n                                      s\u00f3lo arque\u00f3logos y personal\n                                      a pescar a la chingada\n\n nosotros fuimos\n animales de piedra\n\n matojos anteriores\n al resollar de su naci\u00f3n\n<\/pre>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>III: ELEG\u00cdA A GABRIEL GARRIDO ARG\u00dcELLES<\/strong>**<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">En esta noche Gabuch\n             pero en esta noche\nhe venido a enterarme\ncon d\u00edas de retraso\n            de la puesta de sol\nque ha consumido\n           definitivamente\nla c\u00e1lida luz de tu nombre\n\nen el alba de esta ciudad\n           que te dej\u00f3 vagar en el ocaso\nprolongado y sin horizonte\n          definido\n\nhe buscado las ra\u00edces Gabuch\n           y ahora vuelves a ellas\npara encontrar lo que nosotros a\u00fan no encontramos\n\ny ah\u00ed\nen lo profundo de ese mar oscuro\n                        lleno de arena negra\ny de soles eclipsados que no iluminan sino la borrasca\nah\u00ed es donde t\u00fa vas\n         como roca desechada por los constructores\nde esta ciudad cinoc\u00e9fala y basilisca\n                       ah\u00ed es donde t\u00fa has ido\n\npara volverte cabeza de \u00e1ngulo\ny fundar con los blasones de tu muerte\nun pasado com\u00fan para inventarnos.\n\n<strong>*Memoria de Gabuch, Chetumal: Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo, 2020.<\/strong>\n<strong>**Distintos diarios de Quintana Roo consignaron que Gabuch falleci\u00f3 a inicios de enero de 2015.<\/strong><\/pre>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\"><strong>David Anuar<\/strong> (Canc\u00fan, Q. Roo, 1989). Poeta, dramaturgo y traductor. Licenciado en Literatura Latinoamericana (UADY, 2013) y maestro en Historia (CIESAS, 2018). Becario del PECDA (2012, 2015) y de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas (2018-2020). Ganador del Concurso de Cuento Corto Juan de la Cabada (2011), del Premio Francisco Javier Clavijero a la mejor tesis de maestr\u00eda en el \u00e1rea de Historia y Etnohistoria (2019), del Premio Estatal de Poes\u00eda Tiempos de Escritura (2020), del Premio Nacional de Literatura Joven Salvador Gallardo D\u00e1valos (2020), nominado al Pushcart Prize 2020, y ganador del Certamen de ensayo Luis Alberto Arellano (2021). Autor de <em>Erogramas<\/em> (Catarsis Literaria El Drenaje, 2011),<em> Cuatro ensayos sobre poes\u00eda hispanoamericana<\/em> (Ayuntamiento de M\u00e9rida, 2014), <em>Bit\u00e1cora del tiempo que transcurre<\/em> (Ayuntamiento de M\u00e9rida, 2015), <em>Estrellas errantes<\/em> (UAEM, 2016) y <em>Memoria de Gabuch<\/em> (ICAQROO, 2020). Editor de la antolog\u00eda <em>Contramarea. Breve antolog\u00eda de poes\u00eda joven de Quintana Roo<\/em> (Plataforma Colectiva, 2017), y de la obra completa de Adriana Cupul Itz\u00e1, <em>Y mi cuerpo no ha muerto. Poes\u00eda recuperada<\/em> (1993-2002) (IMCAS, 2019). Actualmente se encuentra en preparaci\u00f3n <em>Alguien hunde mi cabeza<\/em> (Mantis Editores, Instituto Cultural de Aguascalientes). Su obra po\u00e9tica y narrativa ha sido traducida al ingl\u00e9s.<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentamos en nuestra secci\u00f3n &#8220;Continentes&#8221; una selecci\u00f3n de poemas del autor David Anuar, exponente de la literatura del Caribe mexicano. 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