{"id":1422,"date":"2020-12-11T21:38:41","date_gmt":"2020-12-11T21:38:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=1422"},"modified":"2020-12-11T21:38:45","modified_gmt":"2020-12-11T21:38:45","slug":"rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/","title":{"rendered":"&#8220;Rostro vuelto al vac\u00edo&#8221; Poemas de Rossalinna Benjamin"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1423\" srcset=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk.jpg 1853w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption><strong>Rossalinna Benjamin (Rep\u00fablica Dominicana)<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\">Presentamos en la revista Trasdemar una muestra po\u00e9tica de la autora Rossalinna Benjamin (Miches, El Seibo, Rep\u00fablica Dominicana) Poeta, educadora, narradora, ensayista y gestora cultural. Premio de Poes\u00eda Letras de Ultramar 2018<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Mi angustia naufraga en la mugre de la ciudad mirando al suelo.<\/p><p>Ahora puedo hablar de antiguas soledades.<\/p><p>Yo, que he vuelto del principio,<\/p><p>con sangre inocente y resina de duros \u00e1rboles entre las u\u00f1as, con esta cabellera inmensa<\/p><cite><strong>Rossalinna Benjamin<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Rostro vuelto al vac\u00edo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Primero el caos, la oscuridad, el agua.<br>Despu\u00e9s la voz, la falta\u2026<br>y solo entonces la luz,<br>este rostro en primer plano,<br>pretendiendo ser yo:<br>yo sonriendo, yo del lado izquierdo, yo paisaje de fondo, yo fingiendo pensativa, yo posando, yo repetida-c\u00e1mara-al frente en el espejo del tocador-, yo lentes-de-sol, ment\u00f3n levantado, yo animal de cuerpo roto en 44 diapositivas 2&#215;2, yo sentada en falsa espera, yo abrazada a mis rodillas (mirada sospechosamente c\u00e1ndida), yo al centro de muchos yo ignorando el \u00e1ngulo en que se inclinan las cabezas, yo cegada por la injerencia de otros flashes, yo acci\u00f3n congelada en un instante de luz artificial, yo siempre en tiempo anterior -para histeria m\u00eda que intento captarme aconteciendo en presente infinito-, yo y otra vez yo y otra vez yo y otra vez yo y otra vez yo y otra vez yo y otra vez yo y otra vez yo\u2026 yo recorte finalizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo: rostro vuelto al vac\u00edo.<br>Polvo que sue\u00f1a.<br>Punto muerto suspendiendo la trama.<br>Yo: este soplo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\"><strong>Adonde llevan los pies<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo profundo del arco en sus plantas, s\u00e9<br>son puentes mis pies.<br>\u00bfQu\u00e9 unen y separan?<br>\u00bfSobre cu\u00e1l innombrado r\u00edo se levantan? O<br>\u00bfencima de una autopista hacia d\u00f3nde?<br>\u00bfAd\u00f3nde llevan, exactamente?<br>\u00bfQu\u00e9 tan perdida estar\u00e1 mi sed cuando -al fin- los cruce?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Del libro \u201c\u00c9rase una vez el cuerpo\u201d, Premio Poes\u00eda Concurso Letras de Ultramar, 2018. Publicado por Editora Nacional RD, 2020)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Isabel contra el silencio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Sssssshhhhhh!!! \u00bfLo escuchas, Isabel?<br>Es tu silencio.<br>Cuando t\u00fa callas duermen todas las cosas.<br>Y entonces el mundo es esto:<br>Isabel y la tierra so\u00f1ando,<br>y el enorme vientre del cielo bajando y subiendo<br>al comp\u00e1s de sus altos ronquidos,<br>Isabel y el mar son\u00e1mbulo<br>tray\u00e9ndole sus n\u00edveas telas a la arena<br>Isabel y las piedras durmientes, las flores dormidas,<br>las sapos panza arriba<br>dormidos<br>en las corrientes dormidas,<br>los p\u00e1jaros, el sol,<br>las indomables carreteras, los puentes\u2026<br>todo duerme, a una duda bajo el manto de tu silencio, Isabel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ah! Isabel y las cosas dormidas.<br>Suena hermoso<br>\u00a1Pero no! \u00a1No! \u00a1No calles, Isabel!<br>Si la tierra se duerme ahora<br>tendr\u00e1 pesadillas.<\/p>\n\n\n\n<p>No calles, Isabel.<br>Nombra las cosas con invenciones que salgan de tus labios<br>Invoca el ruido de todo y haz un tornado<br>que levante del sue\u00f1o a las calles<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No calles! \u00a1No! \u00a1Nunca!<br>Porque para tejer tu voz, Isabel,<br>hubo que desmadejar la rabia<br>y deshilachar la angustia<br>de muchas A\u00eddas, Simones, Safos, Virginias\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tan solo para activar el timbre que vibra en tu garganta cuando hablas,<br>fueron degollados los monstruos justicieros de tantas Juanas, Hipatias, Minervas, Maria Teresas, Patrias y Abiga\u00edles, Isabel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 malicioso te dijo de ese derecho a callar?<br>\u00a1Jam\u00e1s!<br>Ya hemos callado m\u00e1s que suficiente.<br>Callar no es un privilegio, Isabel, es un castigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Brava, Isabel! Chasquea la lengua y lanza tu sentencia granada<br>contra este espantoso callar.<br>Decl\u00e1rale la guerra a este silencio maligno que nos doma.<br>Abre el fuego con una palabra ancha que estalle el o\u00eddo medio<br>a la apat\u00eda que nos est\u00e1 mermando, barri\u00e9ndonos como a hormigas.<\/p>\n\n\n\n<p>No calles.<br>Haz que despierten eternamente las aves, las m\u00e1s oscuras y fuertes,<br>las m\u00e1s sutiles y tiernas, para acompa\u00f1ar con sus trinos y graznidos<br>tu voz que retumbe inquietando las malas conciencias de los siglos recientes<br>tu voz que remueva y derribe los cimientos del odio y la pereza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Habla, Isabel!<br>\u00a1Di!<br>Di lo que quieras, blasfemia o bendici\u00f3n, pero no calles.<br>Porque tu voz, mantiene la luz en vigilia<br>y si t\u00fa callas, Isabel,<br>si no cantas, si no hablas, si no protestas,<br>si no denuncias, si no dices, \u00a1si no gritas!<br>Sin remedio, todos oscureceremos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Desaparecida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code>                                                A Massiel, esperando que est\u00e9 bien adonde est\u00e9. <\/code><\/pre>\n\n\n\n<p>Acerc\u00e1ndote, felina,<br>al mont\u00f3n que form\u00e1bamos sin ti,<br>cada paso era toda una pregunta:<br>-\u00a1Disculpen! \u00bfHabr\u00e1n visto, por casualidad a esta chica?-<br>Y nos develabas<br>la divinidad nefasta de tu rostro de mu\u00f1eca.<br>Todas las cabezas se balanceaban confusas,<br>de un lado al otro de la palabra \u201cNo\u201d, sin m\u00e1s remedio.<\/p>\n\n\n\n<p>Tus ojos, entonces,<br>dos segundos detr\u00e1s de tu mirada, arremet\u00edan contra la noche<br>como dos botones deshilvan\u00e1ndose<br>de la camisa del infierno celeste.<br>Nadie te hab\u00eda visto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Decepcionada<br>-S\u00f3lo un poco m\u00e1s que de costumbre-<br>seguiste el dulce llamado de la flauta de otro cuento.<br>Y para borrar las migas de tus pasos<br>Llevabas los bolsillos llenos de palomas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora queremos aprehender<br>lo que huye contigo de ni\u00f1a trasnochada,<br>de duende y de golfilla,<br>de andr\u00f3gina orqu\u00eddea de los parques.<br>Queremos rescatarnos apresando tus mejillas<br>entre besos angustiados que turban tu sed de distancia.<\/p>\n\n\n\n<p>No culpo a tu risa \u2013inadvertidamente escasa-<br>de princesa desertora,<br>Ni a tu posible llanto,<br>abrazando los kil\u00f3metros<br>de amor incomprensivo que te claman.<br>Tal vez consideraste<br>que aqu\u00ed solo hay pol\u00edticos y especuladores\u2026\u00a1C\u00f3mplices!<br>Y m\u00e1s rabia en los barrios cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Que quiz\u00e1s ya nadie se lee las cartas,<br>Y por eso no sabemos<br>que te coronaron reina de diamantes.<br>Aqu\u00ed ya no creemos en las hadas<br>y tal vez por eso nos perdemos de enterarnos<br>de que a ti te han escogido<br>para ser Campanilla en otro Nunca Jam\u00e1s.<br>Quiz\u00e1s eres Alicia<br>en el \u00faltimo Pa\u00eds de los Espejos,<br>O eres Ariel de Las Antillas<br>titilando enamorada en una aurora boreal.<\/p>\n\n\n\n<p>O ni siquiera est\u00e1s tan lejos.<br>Puede que un collar de Obatal\u00e1,<br>tejido con las madrugadas de tus rizos,<br>le rinda culto en San Juan de la Maguana<br>a tu cuello de azucena.<br>O Yemay\u00e1 te acuna en su regazo sempiterno.<br>Pero que al fin y al cabo,<br>cualquier otro escenario<br>Merece m\u00e1s la enigm\u00e1tico performance de tu cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas, si yo tampoco entiendo,<br>Eso de que te creemos perdida<br>y que t\u00fa, al fin, te encontraste,<br>te pido, no me culpes, si interrumpo con mi miedo<br>el bambul\u00e1 infinito que ahora bailas<br>con remotos \u00e1ngeles silvestres.<\/p>\n\n\n\n<p>Y perd\u00f3nanos de nuevo la imprudencia,<br>cuando el recuerdo de tu ausencia,<br>padecido por el mundo en estas l\u00edneas,<br>te acose, en todas partes, preguntando:<br>\u201cDisculpa, habr\u00e1s visto por casualidad a esta chica?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Del libro \u201cEsta orilla de la rabia\u201d, Proyecto Anticanon RD, 2019)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>\u201cSi me gustara menos la muerte\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si me gustara menos la muerte yo fuera por debajo de las cosas<br>agitando mi escobilla y siendo n\u00famero dos<br>en cada caso que amerite elegir una respuesta.<br>Me sentara tres pelda\u00f1os por debajo de mi axila<br>y estallar\u00edan los globos oculares<br>de todos los esp\u00edas de la ciudad al no encontrarme.<br>Anduviera descurvando los puentes<br>y cortando los extremos a las horas impares\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pero traigo en el dedo mayor de la mano derecha una M escarlata<br>que me impide los temores m\u00e1s comunes,<br>que me saca de las l\u00edneas en vilo<br>y me trae, sin ceremonias,<br>a mis viejos zapatos otra vez.<br>Entonces salgo. \u00a1Qu\u00e9 remedio!<\/p>\n\n\n\n<p>El asfalto asiente a cada excusa de mis huellas<br>y de cada paso m\u00edo extrae mil direcciones diferentes para todos:<br>para los que van a Par\u00eds, aunque no hablan franc\u00e9s<br>y para los que se gastan el salario de media ciudad en la escuela de franc\u00e9s,<br>sin tener la m\u00ednima esperanza<br>o la intenci\u00f3n de ir alg\u00fan d\u00eda a Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los que duermen con los brazos cruzados sobre el vientre,<br>sin abrir la boca y sin cerrar los ojos,<br>como si la muerte los hubiese sorprendido<br>mientras planeaban el d\u00eda anterior\u2026<br>O los otros,<br>que le injurian la madre a la noche<br>y se la pasan de arriba a abajo sin intentar dormir\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Unos esperan en la esquina,<br>otros tras las rejas,<br>unos otros pocos dizque esperan en Dios,<br>y en mis pasos cada cual halla una v\u00eda para perderse\u2026<br>Y si no fuera por lo que me gusta la muerte,<br>tambi\u00e9n ya hubiese sucumbido<br>a los supuestos encantos de las cosas.<br>Yo escapo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Unos gritan tan fuerte que les revientan los t\u00edmpanos<br>a todas las solteronas y las viudas de la cuadra,<br>otros callan tanto<br>que les revientan todo lo dem\u00e1s a todos los dem\u00e1s,<br>unos se rascan la cabeza y piensan,<br>otros se la rascan sin pensar.<br>Unos mueren en la acera del hospital,<br>otros cruzan a la otra acera con la mano en la nariz,<br>unos se ponen verdes, morados, blancos, rojos\u2026<br>y luego otra vez verdes,<br>mientras otros miran el reloj.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si me gustara menos el final de todo<br>o alguna de estas cosas me doliera o me enfadara un poco,<br>yo obtuviera de cada paso m\u00edo alguna cosa<br>y no tendr\u00eda que mostrar tanto la M de mi dedo,<br>a modo de explicaci\u00f3n o de disculpa.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Escenario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo que la rabia<br>te da una mordida estrat\u00e9gica en el \u00faltimo esf\u00ednter, el dolor<br>te introduce su lengua salada en los o\u00eddos,<br>cada cual m\u00e1s pavorosamente seductor<br>y t\u00fa pierdes la capacidad de decidir,<br>porque una ni\u00f1a rota se acurruca en el lugar<br>donde deber\u00eda estar el rayo<br>que mueve tu \u00edndice hacia el frente.<\/p>\n\n\n\n<p>No quedan m\u00e1s que dudas en harapos,<br>suspiros chamuscados esparcidos por la estancia,<br>manos muertas sobre el teclado,<br>se\u00f1ales de STOP enmara\u00f1adas<br>entre el deseo descompuesto y la frescura del hast\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>El aaaaahhhh!! repetido<br>por cada hilo estrangulado,<br>mientras te cosen y tallan y tejen y te reinventan,<br>infinitamente desfigurada<br>en los vestidos ajenos al papel<br>que hoy ensaya tu osamenta<br>revolc\u00e1ndose en la alfombra<br>y el tel\u00f3n que nunca cierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Viene bien el auditorio de repente desierto,<br>la furia arranc\u00e1ndote hasta el cuero cabelludo,<br>el azul del llanto que se atasca<br>apenas a un abrazo del borde de los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Viene bien el fr\u00edo,<br>la despensa con su rastro de avena y cucarachas,<br>el reloj extraviado,<br>el lecho amargo de esta noche sin Prozac,<br>si tocan a la puerta\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Del libro \u201cDiario del desapego\u201d, Amargord Ediciones, 2016)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>An\u00f3nima y salvaje<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong><br>A veces vuelven a m\u00ed<br>las pisadas ancestrales de las bestias dormidas,<br>sus extra\u00f1os mugidos bajo la densa lluvia,<br>y mi agon\u00eda se viste de hombre o de piojo<br>y sube en la noche a pasear su desconcierto<br>por la cabellera inmunda de la ciudad despierta.<\/p>\n\n\n\n<p>Camino entre elegantes rateros taciturnos<br>de sonrisas embarradas en el rostro marchito<br>como el oscuro castigo de una ley desconocida.<br>Ni\u00f1os y perros duermen juntos y revueltos,<br>sin pudor en las aceras mojadas<br>arrullados por el crujir de pasos noct\u00e1mbulos,<br>luces de ne\u00f3n y el vaho de la marihuana calcinada<br>entre los labios de los pr\u00edncipes de seda.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi otra verdad, incontrolable, el hielo<br>detiene edades, cordilleras.<br>Miro atr\u00e1s y ya he pasado imposibles sierras y cascadas.<br>El vapor fr\u00edo endurece el pelambre de los monstruos hibernantes.<br>Y entiendo que ya no puedo desandar<br>los escabrosos terrenos de esta era.<br>Justo aqu\u00ed descubro que soy d\u00e9bil, peque\u00f1a,<br>humana, que mi peludo cuerpo,<br>gimiendo a la intemperie,<br>se ha desligado de la primitiva aspereza del bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora soy de carne ciega y llanto enmudecido.<br>Calzo zapatos oscuros y corbata indolente,<br>a la par de esos hombres que saludan desde la acera opuesta<br>levantando un diario sucio de noticias falsas<br>y otros fracasos como esta angustia que yo escribo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la ciudad luce tan gris como cualquier otra<br>muerte y yo me hundo en su sopor de hembra<br>con una languidez francamente suicida.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una era turbia y h\u00fameda,<br>pesada como un fardo de culpas ajenas, enemigas,<br>una era sin despu\u00e9s ni palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la historia desgarrada de la historia.<br>Se vale ahora tirar en una fosa al hijo deforme<br>y a nuestra verg\u00fcenza y reventarles los ojos<br>para asegurar que no nos sigan.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una edad tallada en miedo y multitudes.<br>Le hace falta un discreto estallido de silencio<br>para sobrevivir en el letargo de las bestias<br>que se sue\u00f1an siendo estatuas submarinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi angustia naufraga en la mugre de la ciudad mirando al suelo.<br>Ahora puedo hablar de antiguas soledades.<br>Yo, que he vuelto del principio,<br>con sangre inocente y resina de duros \u00e1rboles entre las u\u00f1as,<br>con esta cabellera inmensa<br>y descarada como un s\u00ed en pleno rostro.<br>Aqu\u00ed aprend\u00ed a respetar la muerte un poco,<br>a servirle una taza de hiel<br>a cualquier sonrisa vagabunda que se asome.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerr\u00e9 mis poros al pasado,<br>volv\u00ed mi cuerpo una trampa y mi memoria<br>un gris desierto.<br>Y, desde entonces,<br>como un dolor m\u00e1s que huye de su enigma,<br>me ech\u00e9 a rodar por la ciudad y sus tormentas<br>de papeles absurdos,<br>an\u00f3nima y salvaje,<br>abrazada a la \u00edntima ternura de la piedra.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><strong>Preliminares<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para que duerma el abanico de plumas de la histeria,<br>para que no haya ninguna mota de viento<br>interrumpiendo la atm\u00f3sfera de espanto necesaria,<br>para que cese el l\u00e1piz de escribir sandeces sobre amor<br>propio y s\u00edes a la vida:<br>es preciso calcar en la epidermis de la propia voz<br>la placidez del yeso y decir \u201cbasta\u201d con la dulzura<br>de un mis\u00e1ntropo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiernamente quebrarle todos los huesitos<br>a la belleza.<br>Justo antes de acabar con los dobles.<br>Exterminarlos como peque\u00f1os huevos<br>aplast\u00e1ndolos con las u\u00f1as<br>o revent\u00e1ndolos con una aguja.<br>Cambiar por filos acerados toda la utiler\u00eda.<br>Y entonces:<br>apagar todas las lumbres<br>agazaparse<br>aguardar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Del libro \u201cManual para asesinar narcisos\u201d, Premio de Poes\u00eda Joven de la Feria Internacional del Libro, Santo Domingo, 2011)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:23px\"><strong>Rossalinna Benjamin<\/strong> (Miches, El Seibo, Rep\u00fablica Dominicana) Poeta, educadora, narradora, ensayista y gestora cultural. Premio de Poes\u00eda Letras de Ultramar 2018.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Ha cursado Estudios en Pedagog\u00eda Menci\u00f3n Letras (Universidades O&amp;M). Especialista en Cultura y Lengua Espa\u00f1ola Universidad Internacional Iberoamericana (UNINI)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\">Entre Libros se encuentran los t\u00edtulos \u201cManual para asesinar narcisos\u201d, \u201cDiario del desapego\u201d, \u201cEsta orilla de la rabia\u201d, \u201c\u00c9rase una vez el cuerpo\u201d (Poes\u00eda). Ha recibido Premios literarios como la Menci\u00f3n honor\u00edfica de la Categor\u00eda Universitaria del Concurso Nacional de Talleres Literarios Santo Domingo 2008, el Premio Nacional de Poes\u00eda Joven Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2011 y las Menciones Particular y de Honor del Premio Mundial de Poesia Nosside en Italia de los a\u00f1os 2014 y 2015<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentamos en la revista Trasdemar una muestra po\u00e9tica de la autora Rossalinna Benjamin (Miches, El Seibo, Rep\u00fablica Dominicana) Poeta, educadora, narradora, ensayista y gestora cultural. Premio de Poes\u00eda Letras de Ultramar 2018 Mi angustia naufraga en la mugre de la ciudad mirando al suelo. Ahora puedo hablar de antiguas soledades. Yo, que he vuelto del principio, con sangre inocente y resina de duros \u00e1rboles entre las u\u00f1as, con esta cabellera inmensa Rossalinna Benjamin Rostro vuelto al vac\u00edo Primero el caos, la oscuridad, el agua.Despu\u00e9s la voz, la falta\u2026y solo entonces la luz,este rostro en primer plano,pretendiendo ser yo:yo sonriendo, yo\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1423,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[26],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>&quot;Rostro vuelto al vac\u00edo&quot; Poemas de Rossalinna Benjamin - trasdemar<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&quot;Rostro vuelto al vac\u00edo&quot; Poemas de Rossalinna Benjamin - trasdemar\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Presentamos en la revista Trasdemar una muestra po\u00e9tica de la autora Rossalinna Benjamin (Miches, El Seibo, Rep\u00fablica Dominicana) Poeta, educadora, narradora, ensayista y gestora cultural. Premio de Poes\u00eda Letras de Ultramar 2018 Mi angustia naufraga en la mugre de la ciudad mirando al suelo. Ahora puedo hablar de antiguas soledades. Yo, que he vuelto del principio, con sangre inocente y resina de duros \u00e1rboles entre las u\u00f1as, con esta cabellera inmensa Rossalinna Benjamin Rostro vuelto al vac\u00edo Primero el caos, la oscuridad, el agua.Despu\u00e9s la voz, la falta\u2026y solo entonces la luz,este rostro en primer plano,pretendiendo ser yo:yo sonriendo, yo\u2026\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"trasdemar\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-12-11T21:38:41+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-11T21:38:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1853\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"2471\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\">\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"10 minutos\">\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/\",\"name\":\"trasdemar\",\"description\":\"Revista digital de Literaturas Insulares\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?s={search_term_string}\",\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Rossalinna-Burk.jpg\",\"width\":1853,\"height\":2471},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/\",\"name\":\"\\\"Rostro vuelto al vac\\u00edo\\\" Poemas de Rossalinna Benjamin - trasdemar\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2020-12-11T21:38:41+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-11T21:38:45+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/#\/schema\/person\/503e9aad32a05d7cc28787030b4f693e\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/poesia\/rostro-vuelto-al-vacio-poemas-de-rossalinna-benjamin\/\"]}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/#\/schema\/person\/503e9aad32a05d7cc28787030b4f693e\",\"name\":\"Redacci\\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d2ac25c3f30a9c84b42491ac63a465ac?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Redacci\\u00f3n\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1422"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1425,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions\/1425"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}