Poemas premiados de la 10ª edición de Given Words. Día nacional de la Poesía en Nueva Zelanda

En la Revista Trasdemar difundimos la creación literaria de las islas y los archipiélagos

Dirigido por el poeta y artista neozelandés Charles Olsen, radicado en España, el concurso de Given Words empezó en el 2016. Está inspirado en su proyecto de poesía en castellano, Palabras Prestadas. Los poemas premiados han sido traducidos por Charles Olsen y Miguel Ángel Arcas

(De izquierda a derecha) Arriba: Lily Richards, Miranda Yuan, Cindy Kurukaanga y Gail Zing.
Abajo: Sabrina Li, Sadie Yetton y Renee Liang
(Fotografías cortesía de las poetas)

Desde la Revista Trasdemar presentamos ocho poemas galardonados del concurso de Given Words (‘Palabras Prestadas’) para el día nacional de la poesía en Aotearoa, Nueva Zelanda, celebrado el pasado 26 de agosto del 2025. Agradecemos a nuestro colaborador Charles Olsen la conexión entre islas y archipiélagos con este evento literario en Nueva Zelanda


Para la décima edición de Given Words, Charles Olsen lanzó primero una llamada para ‘video-palabras’ y, de los que recibió, seleccionó cinco piezas de los videopoetas internacionales Ebba Jahn, Tom Konyves, Cindy Stockton Moore, Ian Gibbins y Colm Scully. Poetas de todas las edades fueron invitados a escribir poemas que incluyeran las cinco palabras. El jurado, conformado por los poetas Sophia Wilson, Pat White y Charles Olsen, seleccionaron 62 poemas para publicar en Given Words, junto a los ganadores.

Pat White expresó con gran belleza los riesgos que enfrentaban los poetas con estas palabras: «Para 2025, las Palabras Prestadas plantean un interesante dilema para el poeta aspirante: justicia, perdurar, pareja, resistente a la luz, sostener, son palabras que invitan al juicio y a la confirmación. Gran parte de la mejor poesía es una exploración, un lanzamiento hacia la maravilla de lo desconocido, un descubrimiento de adónde nos llevará el lenguaje. El juicio nos lleva a lo que ya creemos saber; de esa manera, palabras como justicia y perdurar son trampas para los incautos en un mundo de poesía, imagen y metáfora».

Charles Olsen añade: «Como siempre, es un placer y privilegio leer y comparar las perspicaces notas de los otros miembros del jurado. Compartimos nuestras apreciaciones y una selección de los poemas en inglés en Given Words».

El concurso contó con el apoyo de National Poetry Day, la promotora de lectura en Nueva Zelanda, Read NZ Te Pou Muramura, y las editoriales Massey University Press y The Cuba Press, quienes aportaron los premios.


El ganador del ‘Mejor Poema’ fue Sadie Yetton con su poema Venus, no te rías de mí:


Venus, no te rías de mí

Venus, no te rías de mí Soy tu hija, y parece que hiciste una niña torcida con maneras poco naturales, maníaca poco ducha en justicia, tu infinita diversión Venus, pariste una niña tosca Escupiste una salvaje Sabías que iría por el camino del amor al igual que los lobos caen sobre los conejos montando un revuelo al devorarlos; sangre, huesos, sesos sin saber cómo dejar todo en orden después ¿Qué he sido, si no obra tuya? Fui niña, y más tarde niña con voz de mujer Fui relámpago, luz viva, luego sólo niña lúgubre Fui persona, después solo partes de mí lo fueron, sin saber cómo Pero siempre he sido de tu sangre y no puedes sacarla de mis venas Una criatura sigue siendo una niña si así lo cree Un bicho raro obtiene su valor si persiste Venus, sé por qué te ríes de mí Porque no fingir hilaridad ante tu propia incompetencia es peor que serlo Y aunque me des la espalda, somos almas gemelas unidas ya que esta cosita rabiosa se parece a su madre y quiere que la abraces de verdad Mira lo que has creado Ámalo


En la categoría joven ganó Miranda Yuan (15 años) con su poema La Carta:


La Carta

Especial de la noche: El último festín Entrantes Pan Y circo para entretener al pueblo. Raciones abundantes de lo que los pobres tuvieron que soportar. Aceituna Una fruta solitaria ofrecida desde la rama. El hambre es minimalismo y minimalismo es arte. Plato principal Cordero De la matanza con la carne que sabe a sangre aún templada. Emparejarlo con un vino tinto que no destiña en los labios. ¿Los pies de quiénes exprimieron las uvas? Un brindis a la justicia. Postre Granada Seis semillas para abrazarte– dulce como la promesa del amor. Creme bruleé El mundo se quema con un toque de naranja.


Recibió una Mención Especial el poema Nō Te Paruparu, Nō Te Purapura | De la tierra, de la semilla de Cindy Kurukaanga


Nō Te Paruparu, Nō Te Purapura | De la tierra, de la semilla

Vinieron a mí, mientras descalza sobre el barro amargo —con eones de whakapapa furiosa— me atraparon. Manos surgidas de la tierra empapada de carne, agarraron mis pies esperando algo decisivo. Las suelas de mis zapatos eran un par de semillas, vainas esperando ser atravesadas por la justicia de los tīpuna, tan fieles como una taiaha manchada de sangre de la batalla. Mi esperanza echa raíces. Fiel a la luz, resiste este incendio colérico y blanco.

whakapapa: genealogía, linaje
tīpuna: ancestros
taiaha: un arma de asta


Recibió una Mención Especial el poema ¡Mi vida púrpura! de Gia Beckett, (9 años)


¡Mi vida púrpura!

Tengo un par de zapatos púrpuras, brillantes como relámpagos. Un estuche color lavanda para mi portátil, que aguanta golpes y caídas. Mi conejito es un peluche índigo violeta. Lo abrazo y le acaricio su suave vellón. Tengo también unas flores de lavanda en la mesita púrpura de noche. Y un muñeco Squishmellow índigo llamado Justicia. ¡Hoy, me teñirán el cabello PÚRPURA!


Recibió una Mención Especial el poema Resistente a la luz de Gail Zing


Resistente a la luz

al igual que el esmalte de gel del centro comercial Barrington, que se mantiene en las uñas de tus pies a lo largo de un mes, o las hojas de la hierba del viento, un destello plateado anaranjado contra el cielo en ciernes, oscuro como la cabeza del pūtakitaki, algunos animales saben emparejarse bien, mientras arrastran los aros plásticos de un pack de seis latas por el estanque, cuando al menos uno de ellos todavía respira. La lluvia y el sol nos amenazan por igual. Si rescatáramos a Māui, ¿podría mantener bajo el precio del queso y de la mantequilla en esta cultura espuria, que ha durado más que nuestra memoria de la realidad a corto plazo? Consecuencia que se impone como el caballo de Erik Kennedy en la recta final hacia la justicia. Como algunas cosas perduran, lineas de un poema, destellos de luz en los marcos de aluminio de las ventanas en las nuevas urbanizaciones, o las ciénagas construidas.


Recibió una Mención Especial el poema el agujerito de Renee Liang


el agujerito

durante años esta caja ha esperado a la justicia impenetrable a la luz menos en aquel instante en que se deja tocar momentáneamente por los rayos del sol la película enrollada y fetal ya está impregnada su boca abierta queda oculta con cinta e inmersa en un lugar donde resistir ahora ha sido exhumada y es atendida en la sala roja el bebé por fin revelado puede verse a la luz –la clase de 1973 sonríe desde la cápsula del tiempo–.


Recibió una Mención Especial el poema Fotos tomadas el día que dijeron que se acabó de Sabrina Li, (15 años)


Fotos tomadas el día que dijeron que se acabó

(en pie de foto Polaroid) Primero: la sala de emparejamiento                     Resistente a la luz. Cielo violeta,      luego rosado.                amarillo,                ámbar y después Azul dos pájaros raro de tūī y miromiro cortan el silencio con dulces llamadas de miel. y pepeketuas escondidas entre la maraña de raíces del rimu, sisean, míralas. Sus melodías tejen manteca derretida en hilos que yacen conectados. Entre nuestros bosques, la conexión es diáfana.               Segundo: la sala de resiliencia El abanico giró despacio lentamente, pero no lo suficiente para refrescar el calor de mis costillas                          pozos de luz caen sobre azulejos fríos, y yo sonrío sin saber por qué. Ya vestido, su camisa medio abotonada, y ojos esquivos. Sin embargo, los míos son directos.                          La sábanas manchadas de kōkōwai rojo debajo                          y frondosos helechos como dedos                          punzan mi espalda.                                                        aguántalos,                lo haré                –pero es tan extraño                que puedo vivir de esta forma tan insignificante–. Tenía sentido en el momento, Así que, me quedé quieta como una muñeca de trapo. Ignorada. el cuerpo flojo                el cuerpo blando. Lo que realmente significa ser mujer. besando mi frente, le doy las gracias, como si este ritual fuera una verdadera justicia.                     Tercera: la foto Abrazándome me dio sus condolencias.


Recibió una Mención Especial el poema El hilo de la realidad de Lily Richards, (14 años)


El hilo de la realidad

Agarra los últimos flecos de la realidad, —— el mundo alrededor colapsado en las manos de una inteligencia artificial sin nombre. La línea borrosa en/tre la ‘verdad’ y la ‘mentira’ Un par de ojos pixelados te siguen «por donde vayas.» Los que viven en el mundo mirarán asombrados cuando se percaten de lo que no resiste a la luz; lo que se d e s v a n e c e. Lo que pierde su color más rápidamente de lo que quisiera. Y te preguntas: ¿por qué? Sin embargo eres tú quien filtra la vida y la sustituyes por el gris, y eres tú también quien permite que eso ocurra. No se puede justificar lo que estamos haciéndole al mundo. Pero tu y yo sabemos que no podemos soportarlo mucho más tiempo, pronto los hilos se romperán — — y tendrá que soltarlos.– – – – – –


Sadie Yetton es escritora, lectora y poeta residente en Auckland. Es una apasionada del post-punk y la música de los 80 (¡hola, Echo & the Bunnymen!), lo que la ha inspirado a componer y cantar canciones. Además de la escritura creativa ha incursionado en la actuación, ha sido vocalista de bandas y ha hecho cerámica. @joanofauckland.

Miranda Yuan es estudiante de secundaria en Burnside High School. Su obra se inspira en figuras como Donna Tartt y Lana del Rey, extrayendo elementos de la idealización y la crítica de la misma. Se especializa en prosa conceptual rica en imágenes temáticas de belleza, obsesión y decadencia.

Cindy Kurukaanga (Ngāti Rangi, Te Āti Haunui a Pāpārangi, Ngāti Tūwharetoa) descubrió su pasión por la escritura creativa en la edad adulta. Vive en Whangārei y ha publicado poemas con Broken Spine Arts y colabora en Flash Frontier y Voicemail Poems. @kakapowhakatoi.bsky.social

Gia Beckett adora el morado y saltar en su trampolín. Este es su primer año en el taller de escritura para jóvenes Write On en la escuela Heathcote Valley y su primera publicación.

Renee Liang 梁文蔚 MNZM ha participado en ocho giras teatrales, es poeta y colabora en artes visuales, danza, cine, ópera, eventos comunitarios y música. @piobird | LinkedIn Dr Renee Liang MNZM

Sabrina Li asiste a la escuela Rangi Ruru Girls’ School en Ōtautahi, Christchurch. Le gusta experimentar en su escritura con temas como el medio ambiente y la naturaleza humana, y asiste a la escuela para escritores jóvenes Write On. Sus poemas han sido publicados en la edición de 2026 del Poetry Aotearoa Yearbook, Write-On, y anteriormente en Given Words.

Lily Richards vive en Ōtautahi, Christchurch. Asiste a la Escuela Write On para Jóvenes Escritores y disfruta experimentando con prosa y poesía. Le gusta leer libros de Elizabeth Lim y Jennifer Lynn Barnes. También disfruta de la equitación y de viajar.

Gail Zing es una escritora de Ōtautahi Christchurch, autora de tres poemarios, entre ellos «Some Bird», seleccionado por New Zealand Listener como uno de los mejores libros de poesía de 2024. Ha publicado en Poetry Aotearoa, Cordite Poetry Review, Blue Nib, Landfall, entre otras. Cuando no está creando poemas en las montañas, los edita en la mesa de la cocina o los enseña en Write On, la Escuela de Escritura para Jóvenes Escritores. @gail_zing_poet

Deja un comentario