“La lectura de Crimen y de Guad fueron una revelación” Eduardo García Rojas

En Revista Trasdemar difundimos el diálogo creativo en el panorama literario de las islas
Eduardo García Rojas / Foto cortesía del autor

Presentamos en la Revista Trasdemar nuestra entrevista con el autor Eduardo García Rojas, periodista y coordinador del suplemento cultural El Perseguidor del Diario de Avisos, así como responsable del blog “El Escobillón” en la isla de Tenerife. Incluimos nuestro diálogo en la sección “El invernadero” de literatura contemporánea de las islas

Qué papel debe ejercer el periodista? El de ser crítico con la actualidad, fiscalizar a los poderes públicos, estar vigilantes y fomentar pensamiento crítico

EDUARDO GARCÍA ROJAS

¿Cómo fueron los orígenes de su vínculo personal con la literatura? ¿Podría citar algunos de sus libros de referencia de la literatura canaria? ¿Qué influencia ha tenido el cine y la música en su cosmovisión personal?

Fui un afortunado porque nací en una casa con muchos, muchos libros. Mi padre era un apasionado a la literatura, tuvo una gigantesca biblioteca sobre la Guerra Civil probablemente porque los fascistas asesinaron a su tío, anarquista para más señas, a quien  tiraron al mar por las costas de San Andrés mientras que a su padre, mi abuelo, lo encerraron en Fyffes y en un barco prisión por masón, aunque  lo soltaron tras al proceso de desmasonificación. Proceso que obra en mi poder gracias a la generosidad de Manuel de Paz, catedrático emérito de Historia de la Universidad de La Laguna. El primer libro que leí fue La isla del tesoro, de R.L. Stevenson y en cuanto a canarios Mararía, de Rafael Arozarena aunque hubo otros que me impactaron mucho más como La ciudad tiene otra cara, de Luis Gálvez Monreal, primer premio Benito Pérez Armas allá en los años 50 y novela que desde entonces no se ha vuelto a reeditar. Tiempo de espera, de José Antonio Rial, que me parece infinitamente mejor que La prisión de Fyffes, y que trata también sobre la Guerra Civil en Canarias y Cerco de arena, de Enrique Nácher, que se trata de otro de esos escritores olvidados, no entiendo la razón. La lectura de Crimen, de Agustín Espinosa y de Guad, de Alfonso García Ramos fueron una revelación y en cuanto a clásicos canarios, si se me permite, las Noticias de la historia general de las Islas Canarias y La historia del pueblo guanche, de José de Viera y Clavijo y de Juan Bethencourt Afonso, respectivamente. Destacaría también las memorias de dos canarios que aún permanecen en el exilio de la memoria de estas islas: Nicolás Estévanez y Secundido Delgado. Pero hay muchísimos más libros, claro. Mi “cosmovisión” le debe, por supuesto mucho al cine. Pertenezco a una generación que solo conoció un solo canal de televisión pero qué canal. En la tele pasaban los dibujos de la Warner Bros a horas enloquecidas y la programación de cine era de quitarse el sombrero. Lo mismo ponían una de Visconti o Rossellini que otra de Ford como de Hawks. O los grandes del cine silente. Tengo debilidad por el cine de King Vidor y las comedias de Lubitsch y Billy Wilder, también Blake Edward (El guateque todavía me hace arrancar carcajadas); David Lean, Michael Powell también de cineastas españoles como el gran Edgar Neville, Luis Buñuel, Luis García Berlanga, de este último Plácido y El verdugo me siguen pareciendo absolutas obras maestras. En cuanto a música, y por influencia de mi padre, el jazz aunque llego hasta el Be Bop, lo que vino después lo escucho pero sin el mismo entusiasmo.

Háblenos de su faceta como coordinador de suplementos culturales: ¿Qué puede destacar de la experiencia al frente de 2C en La Opinión de Tenerife y El Perseguidor en Diario de Avisos?

Al 2C llegué tras la marcha de Daniel Duque que hizo un trabajo excelente y a propuesta de quien entonces era la directora de La Opinión de Tenerife, Carmen Ruano, a quien le debo también la creación de mi blog, El escobillón. El 2C contaba con doce páginas, sumando la portada, y salía todas las semanas, los sábados si no recuerdo mal. Fue una experiencia muy enriquecedora que terminó tras los cambios que se produjeron en el periódico y la decisión de eliminar el suplemento por otro cultural de la península pero sin contenidos canarios, claro. Llamé entonces a la puerta de Diario de Avisos, periódico en el que fui jefe de sección de Cultura y Sociedad y logré convencer a su dirección tras negociaciones muy largas y casi diría que extenuantes. Y aquí sigo desde entonces, a punto de llegar al número mil si no ocurre una desgracia.

En el blog El escobillón se publican numerosas entradas sobre el panorama cultural y literario de las islas, ¿Qué opina sobre el devenir de las letras canarias en estas tres primeras décadas del siglo XXI?

A partir de la publicación de Panza de burro, de Andrea Abreu, se ha producido un movimiento de no tan jóvenes escritores canarios que han puesto el pabellón muy alto. Sobre todo porque escribiendo una literatura muy canaria han conseguido que sus historias se lean y aprecien no solo en las islas sino también fuera de ellas. En este fenómeno, con perdón, son mucho más ellas que ellos. Ahí está Lana Corujo, Elena Correa, Aida González Rossi, Meryem El Mehdati y Óscar Liam, entre otros. El blog me ha servido para tomar el pulso con las distintas administraciones públicas y observar cómo diseñan desde los ayuntamientos, los cabildos y el Gobierno de Canarias sus políticas culturales y la verdad es que los resultados han sido muy desalentadores hasta la fecha. Los que dirigen no se enteran y se asesoran muy mal.

En su trayectoria ha tenido una cercanía especial hacia la novela negra, ¿qué aspectos considera trascendentes sobre  este género literario en el ámbito de la literatura insular?

Hay cuatro grandes escritores de novela negra en Canarias. Jaime Mir, Alexis Ravelo, Carlos Álvarez y Antonio Lozano. En el caso de Alexis y Jaime, introduciendo en sus textos un lenguaje popular canario que define a los personajes, y en el caso de todos ellos, dando una visión siniestra de un archipiélago que hasta ese entonces solo miraba al mar o al interior rural pero no a las ciudades, que han crecido vertiginosamente.

Con el impacto de las nuevas tecnologías: ¿qué futuro le espera al libro tradicional? ¿Cuál es el papel que debe ejercer el periodista hoy?

El libro, el papel está ganando una batalla tras otra al digital, lo que me parece estupendo. En el caso del periodismo, y del periodismo cultural, asistimos a un proceso de cambios vertiginosos, al que se suma ahora la Inteligencia Artificial. Auguro, de hecho ya lo estamos viviendo,  muy malos tiempos para el periodismo, sea prensa, radio, televisión. ¿Qué papel debe ejercer el periodista? El de ser crítico con la actualidad, fiscalizar a los poderes públicos, estar vigilantes y fomentar pensamiento crítico aunque son objetivos muy difíciles de cumplir cuando trabajas para empresas periodísticas privadas, donde te conviertes en un transmisor de avisos culturales pero poco más. El panorama profesional está tan rematadamente mal que la mayoría de los compañeros que se forjaron conmigo en las redacciones han terminado por opositar y convertirse en funcionarios… De hecho, algo va mal en el sistema cuando la mayoría quiere ser funcionario y no trabajar en la empresa privada, que al menos aquí en España, y concretamente en Canarias, sigue explotando al personal, personal que lo tiene muy difícil para llegar a final de mes.  


Eduardo García Rojas ha sido coordinador del suplemento cultural 2C de La Opinión de Tenerife y en la actualidad ejerce las mismas funciones en el suplemento cultural El Perseguidor de Diario de Avisos. Es responsable del blog El Escobillón.com y ha sido redactor de la sección de Cultura de La Gaceta de Canarias, El Día y Diario de Avisos, donde ocupó también la jefatura de Sociedad y Cultura y director de la agencia de noticias Ideapress.

Es autor del libro La caja tonta (2005), que reúne sus comentarios sobre televisión en Diario de Avisos y La Opinión de Tenerife y de Paisajes del alma. Canarias, cine e identidad (Ediciones Idea, 2024), conversaciones con 23 cineastas canarios y fue guionista de los cortometrajes El Extraño Pacto, de Juan Carlos Fresnadillo y Por los viejos tiempos, de Miguel Ángel Toledo.

Fue responsable de Comunicación y Prensa del III Salón Internacional del Libro Africano / IX Encuentro de Editores celebrado en septiembre de 2011 en la capital tinerfeña y en la primera y segunda edición del Congreso de Museos de Canarias. Ha llevado también prensa en las tres primeras ediciones del Festival Hispanoamericano de Escritores, que se celebra en Los Llanos de Aridane (La Palma).

Moderó en febrero de 2023 y en la librería Sinopsis, en Las Palmas de Gran Canaria, el ciclo El pecado de leer que organiza la editorial Alianza Editorial y en el que participaron  la escritora Yolanda Delgado y el poeta Pedro Flores. Y entrevistó al ex ministro de Cultura del Gobierno de España Joan Guirao en un diálogo abierto en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna así como a la pensadora Remedios Zafra en el Castillo de San Felipe en Puerto de la Cruz, en noviembre de 2021 y 2022, respectivamente. Los actos estuvieron organizados por la Cátedra de Gestión y Políticas Culturales de la ULL en noviembre de 2021.

Ha colaborado con varias entradas en la Enciclopedia Canaria y en la Enciclopedia del cine español, luso e iberoamericano así como en la revista de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión; Letras Libres (Méjico); Primera Línea, Rusia Hoy, Ritmo global y El Vigía, periódico especializado en puertos, aeropuertos y transportes.

Fue responsable de comunicación durante cuatro años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife y seleccionó los textos del programa Santa Cruz de Tenerife, ciudad leída, una iniciativa del Organismo Autónomo de Cultura de Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife así como fue coordinador de varios Clubs de Lectura de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (La Laguna), la Biblioteca Pública del Estado y la Universidad de La Laguna.

La Academia Canaria de la Lengua lo invitó a participar en mayo de 2025 en las XI Jornadas del Español de Canarias: Literatura y periodismo, donde impartió la charla Cómo hacer un suplemento cultural y no desfallecer en el intento y participó en la mesa redonda La novela de no ficción entre la literatura y el periodismo.

Ha participado como periodista y presentador en las doce ediciones de Periplo, Festival Internacional de Literatura de Viaje y Aventuras del Puerto de la Cruz, encuentro que le otorgó en 2020 uno de los tres Premios Periplo que concede y ejerció las mismas funciones en la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife y Fuerteventura, Tenerife Noir, Festival Atlántico de Novela Negra y director literario del Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte.

Fue director de tres de las ediciones de Aridane Criminal tras la muerte en enero de 2023 de su anterior comisario, el escritor grancanario Alexis Ravelo y se encargó del departamento de prensa y comunicación del largometraje documental El pueblo soy yo: Venezuela en populismo, de Carlos Oteyza y ha participado como jurado en certámenes literarios como cinematográficos. En este capítulo, destaca que fue miembro como jurado del Premio de Novela Benito Pérez Armas (2024) y de los premios de cuentos escritos por mujeres que organiza el Ayuntamiento de la capital tinerfeña. También ha sido jurado en el de guión de cortometrajes que convoca la Universidad de La Laguna (ULL) y de la primera edición de Fimucinemá, actividad incluida en la séptima edición del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (Fimucité).

Ha impartido charlas y conferencias relacionadas con el cine canario en varios seminarios que organiza la Universidad de La Laguna y el Gobierno de Canarias y como invitado y ponente ha participado en las jornadas sobre novela negra SNegra, que se celebraba en Arona (Tenerife), Aridane Criminal (Los Llanos de Aridane, La Palma), Observatorio de Novela Negra de Arucas (Gran Canaria) y de Corralejo (Fuerteventura). En 2014 impartió una charla sobre novela negra nórdica en la Semana Noruega que se celebró en octubre de ese año en la ciudad de La Laguna.

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