{"id":8525,"date":"2026-06-07T15:43:08","date_gmt":"2026-06-07T15:43:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=8525"},"modified":"2026-06-07T15:43:12","modified_gmt":"2026-06-07T15:43:12","slug":"el-paraiso-sonado-imagenes-poeticas-en-la-transmutacion-surrealista-del-paisaje-de-lanzarote-por-pilar-caceres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/el-paraiso-sonado-imagenes-poeticas-en-la-transmutacion-surrealista-del-paisaje-de-lanzarote-por-pilar-caceres\/","title":{"rendered":"\u2018El para\u00edso so\u00f1ado: Im\u00e1genes po\u00e9ticas en la transmutaci\u00f3n surrealista del paisaje de Lanzarote\u2019 Por Pilar C\u00e1ceres"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8526\" width=\"512\" height=\"512\" srcset=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot-1024x1024.jpg 1024w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot-300x300.jpg 300w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot-768x768.jpg 768w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/lancelot.jpg 1400w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:31px\">En la Revista Trasdemar damos la bienvenida a nuestra colaboradora Pilar C\u00e1ceres, autora y docente de estudios hisp\u00e1nicos e italianos en la Universidad de Lancaster, Reino Unido. Compartimos su ensayo titulado \u2018<em>El para\u00edso so\u00f1ado: Im\u00e1genes po\u00e9ticas en la transmutaci\u00f3n surrealista del paisaje de Lanzarote en Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0, de Agust\u00edn Espinosa<\/em>\u2019. Incluimos el texto presentado en la Universidad de St Andrews,\u00a0dedicado al escritor vanguardista canario, exponente de la <em>Revista Gaceta de Arte<\/em>, en nuestra secci\u00f3n &#8220;<em>El invernadero<\/em>&#8221; de literatura de las islas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Lancelot, el relato de Lanzarote en la imaginaci\u00f3n surrealista de Agust\u00edn Espinosa, es tierra universal como nos ha hecho ver uno de sus mejores int\u00e9rpretes, pero tambi\u00e9n un proyecto visionariamente po\u00e9tico que demuestra c\u00f3mo a veces el legado de la poes\u00eda, recogido por otros artistas, es capaz de ejercer una transformaci\u00f3n verdadera y real del paisaje<\/p><cite><strong>PILAR C\u00c1CERES<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8527\" width=\"144\" height=\"256\" srcset=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto-576x1024.jpg 576w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto-169x300.jpg 169w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto-768x1365.jpg 768w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto-864x1536.jpg 864w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Pilar-Caceres-foto.jpg 1152w\" sizes=\"(max-width: 144px) 100vw, 144px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>Mar\u00eda Pilar C\u00e1ceres Casillas<\/strong> es docente de estudios hisp\u00e1nicos e italianos en la Universidad de Lancaster, Reino Unido. Autora de &#8220;Memoria, lenguaje y trauma en la obra de F\u00e9lix Grande&#8221; (Carpe Noctem, 2013), curs\u00f3 una maestr\u00eda bajo la tutela de Nigel Dennis en la Universidad de St Andrews, y estudios de doctorado en la Universidad Queen Mary de Londres con Trevor J Dadson. Ha trabajado para AKAL, Foca y Siglo XXI Editores, como traductora de numerosas obras. Ha traducido poes\u00eda para el cr\u00edtico y curador de arte Han Ulrich Obrist. En la actualidad, prepara una antolog\u00eda de poemas traducidos de F\u00e9lix Grande, Paca Aguirre, y Guadalupe Grande junto al bi\u00f3grafo de Neruda, Adam Feinstein.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"225\" height=\"225\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/LANCELOT2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8528\" srcset=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/LANCELOT2.jpg 225w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/LANCELOT2-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><a><em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0,<\/em><\/a> de Agust\u00edn Espinosa, aunque no est\u00e1 escrita en verso, rezuma poes\u00eda por sus cuatro costados insulares, en su forma y como proyecto universal. Publicada en 1929, est\u00e1 considerada hoy una peque\u00f1a obra maestra de la literatura espa\u00f1ola de vanguardia. En ella el escritor tinerfe\u00f1o, colaborador de la <em>Gaceta de Arte<\/em>, transfigura el paisaje de una de las islas m\u00e1s singulares del archipi\u00e9lago canario, Lanzarote, la cual, por su extrema orograf\u00eda, se situar\u00eda en la \u00f3rbita del antipara\u00edso.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Sin embargo, a trav\u00e9s de meditaciones cargadas de simbolismo e im\u00e1genes po\u00e9ticas surrealistas, Espinosa va conformando un relato muy personal de un \u201cpara\u00edso\u201d so\u00f1ado, donde se van perfilando tambi\u00e9n los arquetipos universales de la creaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Me gustar\u00eda, pues, en mi lectura cr\u00edtica de la obra resaltar aqu\u00ed su hecho po\u00e9tico, m\u00e1s all\u00e1 de que <em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0<\/em> no es un poemario, aunque contenga algunos de los versos de Espinosa, sino un \u201ccaleidoscopio surrealista\u201d,<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> parafraseando uno de los t\u00edtulos de Miguel P\u00e9rez Corrales, uno de los mayores estudiosos de Agust\u00edn Espinosa. <em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0<\/em> es, pues, un <em>collage<\/em> a caballo entre el libro de viajes, la cr\u00edtica literaria y la an\u00e9cdota hist\u00f3rico-acad\u00e9mica.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> El origen de <em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0 <\/em>lo sit\u00faa su autor humor\u00edsticamente en una circunstancia que revela lo jovial y l\u00fadico del libro: dos suspensos recibidos en geograf\u00eda y literatura, los cuales, seg\u00fan Espinosa, marcaron su destino literario como creador del universo Lancelot: \u201cDe los dos me he vengado yo ahora haciendo un libro en que me burlo de la Geograf\u00eda y de la Literatura\u201d (159).<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda el poeta chileno Nicanor Parra que la antipoes\u00eda es una forma de torpedear los convencionalismos de la poes\u00eda, y se excusaba ante el lector por presentar una nueva forma de alfabeto.<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Podr\u00edamos decir que Agust\u00edn Espinosa adolece de esta misma rebeld\u00eda, y nos presenta en <em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0 <\/em>&nbsp;una gu\u00eda de la isla que en realidad es un proyecto po\u00e9tico: un alfabeto reducido a su m\u00ednima significaci\u00f3n, el de los elementos primordiales de la isla (la tierra, el agua, el aire, y el fuego) cuyo despliegue en las p\u00e1ginas del libro pone en juego la potencialidad m\u00e1xima de Lanzarote, gracias a la reacci\u00f3n alqu\u00edmica que sobre ellos operan la irreverencia imaginativa, la memoria y el deseo de Espinosa, ya que, seg\u00fan se lamenta el autor, \u201cLanzarote ha sido explicada de manera anecd\u00f3tica, inafectiva\u201d. Para Espinosa lo \u201cin<strong>a<\/strong>fectivo\u201d ha resultado en inefectividad e ineficacia en una comprensi\u00f3n cabal de la isla: \u201cLa m\u00fasica que salve a un pueblo, a un astro, o a una isla no ser\u00e1 nunca m\u00fasica de esta clase. Sino m\u00fasica integral. Sino la creaci\u00f3n de una mitolog\u00eda. De un clima po\u00e9tico\u201d (43). Siguiendo la estela creacionista de Vicente Huidobro, para quien el poema creacionista \u201cse compone de im\u00e1genes creadas, de conceptos creados\u201d<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, Espinosa crea un correlato surrealista de los cuatro elementos insulares, el mapa b\u00faico, t\u00edtulo de la estampa m\u00e1s creacionista del libro y donde resume el universo Lancelot: el bu rojo (el fuego), el bu azul (el atl\u00e1ntico), el bu negro (la tierra) y el bu acromo (el viento alisio), (119-121).<\/p>\n\n\n\n<p>Es, pues, a trav\u00e9s de esta mirada \u00e9pico-po\u00e9tico-afectiva, cribada por el cedazo vanguardista, que el escritor-poeta se propone transformar Lanzarote en un para\u00edso mitol\u00f3gico alejado de la extremidad de su paisaje por mor de su vulcanismo y la dram\u00e1tica ausencia de precipitaciones. Un peque\u00f1o apunte para dar cuenta de la dureza orogr\u00e1fica e hist\u00f3rica de la isla de Lanzarote, que seg\u00fan Espinosa no puede contarse en relatos de corte costumbrista sino metamorfose\u00e1ndola en un caballo, y no en uno cualquiera, sino el del mism\u00edsimo Lancelot, \u201ch\u00e9roe de la gran caballeresca bretona (\u2026) maestro de Amad\u00eds y de Don Quijote\u201d (44). La \u201cisla potra\u201d, seg\u00fan la denomina, es la m\u00e1s oriental del archipi\u00e9lago canario, y la \u00fanica que linda de forma \u00edntima con otro archipi\u00e9lago, el Chinijo, integrado por la isla de la Graciosa y las islitas Alegranza, Monta\u00f1a Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, un archipi\u00e9lago dependiente del municipio lanzarote\u00f1o de Teguise.<\/p>\n\n\n\n<p>En el coraz\u00f3n de Lanzarote, en un espacio que ocupa la cuarta parte de la isla, la erupci\u00f3n de los volcanes del Timanfaya, en 1730, dio forma a un paisaje tortuoso y est\u00e9ril de r\u00edos de lava, conocido con el nombre de \u201cmalpa\u00eds\u201d (del franc\u00e9s), que hoy conforman el Parque Nacional de la isla, y que otorgan a Lanzarote su peculiar fisonom\u00eda lunar. Se trata de un paisaje que, pese a su aparente inhabitabilidad, sobrecoge por lo extra\u00f1o de su canon de belleza. Y ah\u00ed precisamente reside el hallazgo literario y el logro art\u00edstico de Agust\u00edn Espinosa: el de haber conseguido desentra\u00f1ar mediante el juego vanguardista la belleza pict\u00f3rica de un paisaje inabordable cuya geometr\u00eda resume en unos cuantos planos, colores y l\u00edneas fundamentales como si se tratara de un cuadro de Picasso o un lienzo de Juan Gris.<\/p>\n\n\n\n<p>Espinosa nos brinda una mitificaci\u00f3n de la isla actualizada a su \u00e9poca, filtrada por el tamiz de las corrientes vanguardistas de principios del siglo pasado. Pero antes de su creaci\u00f3n literaria y mucho antes de su invenci\u00f3n moderna como isla de gran proyecci\u00f3n internacional gracias al artista C\u00e9sar Manrique, Lanzarote, junto con el resto de las islas canarias, eran ya conocidas de manera m\u00edtica como las Afortunadas, unas islas so\u00f1adas que la navegaci\u00f3n por el Atl\u00e1ntico hab\u00eda afamado y de las que se dec\u00edan cosas maravillosas. No por nada el poeta canario Jorge Justo Padr\u00f3n titul\u00f3 con el nombre de las Hesp\u00e9rides su inacabada epopeya del descubrimiento de las Canarias. Con este nombre se denomin\u00f3 en la mitolog\u00eda griega a las ninfas que cuidaban un maravilloso jard\u00edn en alg\u00fan lugar remoto del norte de \u00c1frica al borde del oc\u00e9ano, una tierra donde se dec\u00eda que las manzanas eran de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estos dos extremos dantescos, el infierno de la erupci\u00f3n volc\u00e1nica y la idealizaci\u00f3n de Lanzarote so\u00f1ada m\u00edticamente primero por navegantes, y luego art\u00edsticamente transformada por Manrique, se sit\u00faa esta obra de Espinosa, subtitulada \u201cGu\u00eda integral de una isla atl\u00e1ntica\u201d. El librito est\u00e1 compuesto por una serie de estampas que van dibujando el paisaje lanzarote\u00f1o con pinceladas de un lirismo on\u00edrico donde se acomunan lo po\u00e9tico con lo historiogr\u00e1fico, el relato alucinado de la isla con la cr\u00edtica social.<\/p>\n\n\n\n<p>Espinosa, junto con otros vanguardistas canarios, habr\u00eda le\u00eddo en la traducci\u00f3n de la <em>Revista de Occidente<\/em> las teor\u00edas de Franz Roh sobre el realismo m\u00e1gico en la pintura de vanguardia. Pero acaso tambi\u00e9n pueda decirse que en su impulso por mistificar una realidad que resulta insuficiente, Espinosa nos remite directamente a la tradici\u00f3n imaginativa de Cervantes, ya que el escritor se transfigura po\u00e9ticamente en un Lancelot encomendado a la tarea de salvar la isla de su vulgar relato. Y para ello necesita el vocablo culto: \u201cSustituyo la isla, por su mapa po\u00e9tico. Construyo la geograf\u00eda integral de Lanzarote. Penumbro el vocablo popular para prosceniar el vocablo culto\u201d. Pero ah\u00ed no acaba todo, porque adem\u00e1s del realismo m\u00e1gico de Roh y de las reminiscencias cervantinas, podr\u00edamos considerar a Lancelot un antecedente pionero de la psicogeograf\u00eda, un movimiento iniciado por Guy Debord en los a\u00f1os cincuenta al que define como: \u201cel estudio de los efectos de un paisaje geogr\u00e1fico, organizado o no, en las emociones y el comportamiento\u201d.<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De todo lo anterior participa la obra que nos ocupa, aunque es en el uso de la t\u00e9cnica pict\u00f3rica en su composici\u00f3n que esta adquiere su valor m\u00e1s po\u00e9tico. Quisiera, pues, dilucidar a continuaci\u00f3n el significado profundo de algunos elementos de esta composici\u00f3n literaria de inspiraci\u00f3n cubista. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>El color blanco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Espinosa se refiere a la forma geom\u00e9trica de las casas de la isla, as\u00ed como a su caracter\u00edstico color blanco, anticip\u00e1ndose a C\u00e9sar Manrique, el artista lanzarote\u00f1o que hiciera del blanco una ordenanza del cabildo. Blancas son las casas, y la espuma del oc\u00e9ano. Blanca la sal del Janubio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 blanca, entonces!<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s blanca que salada.<\/p>\n\n\n\n<p>Dulce de tan blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>(Geom\u00e9trica blancura<\/p>\n\n\n\n<p>de los soles infantes).<\/p>\n\n\n\n<p>Adelant\u00e1ndose a Manrique, Espinosa ofrece una visi\u00f3n po\u00e9tica que se contrapone a la intervenci\u00f3n urban\u00edstica, haciendo as\u00ed realidad el lado m\u00e1s pol\u00edtico y contestatario del vanguardismo, porque \u00bfqu\u00e9 puede resultar m\u00e1s revolucionario que una racionalidad arquitect\u00f3nica delineada e impuesta por la libertad y apertura? \u201cAire y cielo pulen las formas, delimitan los objetos\u201d. As\u00ed es como describe Nazaret, un pueblecito al norte de la isla:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cdos, tres rayas blancas sobre un extremo del amplio pizarr\u00f3n (\u2026) paralelep\u00edpedos blancos sobre los que el cielo ha desenrollado su hule azul, h\u00famedo a\u00fan de la nocturna zambullida marina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jose Ram\u00f3n Betancort ha remarcado que la construcci\u00f3n art\u00edstica que har\u00eda Manrique del paisaje lanzarote\u00f1o en los a\u00f1os se basa en este legado lancelote\u00f1o y que el artista recrear\u00eda en sus intervenciones los lugares literarios que inventa Espinosa.<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>La palmera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Naturaleza, geometr\u00eda, y literatura se combinan, asimismo en la forma de describir la palmera lanzarote\u00f1a en otra escena que es un elogio a la libertad y una ruptura con la l\u00f3gica de la funcionalidad productiva en l\u00ednea con la racionalidad surrealista: En \u201cElogio de la palmera con viento\u201d escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>Dejas que tus brazos verdes volteen bajo el viento. Eres (\u2026) la \u00fanica h\u00e9lice, el \u00fanico tiovivo, y la \u00fanica ruleta que gira solamente por girar. Bien -palmera con viento de Lanzarote; bien-. (75)<\/p>\n\n\n\n<p>Dif\u00edcil no ver en el girar por girar de la palmera la displicencia vanguardista del \u201carte por el arte\u201d. Asimismo, aqu\u00ed est\u00e1n los ecos del futurismo en la exaltaci\u00f3n del movimiento y del dinamismo de la palmera como si se tratara de una m\u00e1quina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>El viento (alisio)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se repite el juego ret\u00f3rico en la descripci\u00f3n de otro de los elementos del relato, el viento de Lanzarote, el cual, embebido de s\u00ed mismo, es reducido a ep\u00edtome de autosuficiencia creativa, a un arte que se tiene a s\u00ed mismo por objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los brazos verdes de la palmera, como las aspas de los molinos de viento cervantinos, son transmutados y engrandecidos por un viento del que Espinosa dice que es \u201cun gran cazador de ret\u00f3rica\u201d, un viento, pues, que se persigue obcecadamente a s\u00ed mismo en busca de un paisaje inexistente: \u201cEl viento de Lanzarote apu\u00f1etea el \u00e9ter. Se descoyunta en el vac\u00edo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El paisaje lunar de Lanzarote, con su vac\u00edo fantasmag\u00f3rico, conmina al viento alisio a trascenderse a s\u00ed mismo como un simple \u201caventador de arena\u201d para erigirse en \u201cgran cazador de ret\u00f3rica\u201d y en este proceso de agrandamiento encuentra en la palmera su mejor \u2013y \u00fanico\u2013 aliado. Podr\u00eda decirse que la ret\u00f3rica de los alisios es una puesta en escena grandilocuente que deja en vilo a los isle\u00f1os en las noches pla\u00f1ideras, aunque de sus \u201cgritos dram\u00e1ticos\u201d, escribe Espinosa, se burlen las higueras. Pero en esta burla de la higuera que no se toma en serio al viento tambi\u00e9n se pone de manifiesto lo eutrap\u00e9lico del artificioso entramado de <em>Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>El oc\u00e9ano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta misma estampa que lleva por t\u00edtulo \u201cBiolog\u00eda del viento de Lanzarote\u201d, Espinosa relata de forma \u00e9pica el nacimiento de los Alisios en el encuentro apote\u00f3sico de las arenas sah\u00e1ricas con el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico: \u201cUn \u00e1ureo aletear de arenas estruj\u00f3 la siesta nueva del Atl\u00e1ntico. Naufrag\u00f3 el sue\u00f1o de los p\u00e1jaros blancos que no han tenido nunca albas. Se embander\u00f3 el mar de desperezos flotantes de los peces noct\u00e1mbulos\u201d (68). Escribe Espinosa que \u201ctiene cada h\u00e9roe su escenario propio, \u00fanico. El viento de Lanzarote es h\u00e9roe estrictamente marino. Su \u00e1rea de acci\u00f3n late sobre el mar exclusivamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La prosa po\u00e9tica de Espinosa vincula el poder\u00edo del viento marino con el despertar mismo de la l\u00edrica canaria. A la correlaci\u00f3n entre lo l\u00edrico y lo marino han aludido otros estudiosos de la poes\u00eda. Espinosa cita en este punto al catal\u00e1n Valbuena Prat. Concuerda Jos\u00e9 Ismael Guti\u00e9rrez, para quien \u201cpara el profesor barcelon\u00e9s, en la interpretaci\u00f3n del mar, se encuentra lo m\u00e1s interesante, lo m\u00e1s valioso, de la moderna poes\u00eda canaria\u201d. As\u00ed lo expresa tambi\u00e9n el ya mencionado Justo Jorge Padr\u00f3n en su canto primero dedicado al Oc\u00e9ano, donde lo eleva al fuego creador de sus versos.<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a> &nbsp;De forma similar, la singularidad de Espinosa en su interpretaci\u00f3n del mar, aparte de su hiperbolizaci\u00f3n por momentos humor\u00edstica, reside en que, como escribe Juan Chab\u00e1s, del viento marino toma el ritmo que marca su escritura en \u201cfrases r\u00e1pidas, eficaces, y nerviosas\u201d.<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>El surrealismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien en el momento de la redacci\u00f3n del libro Espinosa a\u00fan no se habr\u00eda empapado de las fuentes surrealistas en la manera que lo har\u00eda m\u00e1s tarde durante su estancia en pa\u00eds, podemos ya ver en el libro que compuso en su paso por la isla como profesor de secundaria una semilla que luego germinar\u00eda en obras posteriores donde se da pleno desarrollo al impulso surrealista, como ilustra su novela <em>Crimen<\/em>, y <em>Media hora jugando a los dados<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver un camello con el Charlot de Charles Chaplin? Espinosa dedica un \u201csaludo militar\u201d al \u201ccamello con arado de Lanzarote\u201d al que engrandece y empeque\u00f1ece simult\u00e1neamente en un t\u00f3tum revol\u00fatum de im\u00e1genes pat\u00e9ticas y majestuosas a un tiempo al compararlo con un general que gana guerras, y con un actor c\u00f3mico y maestro de futuros actores. Su actitud ante el camello recuerda a la famosa frase de Louis Aragon \u201cpensar en cualquier actividad humana me hace re\u00edr\u201d:<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a> \u201cSi t\u00fa fueras a Nueva York, camello con arado de Lanzarote, encontrar\u00edas el empresario para tus pel\u00edculas. Trabajar\u00edas con Pamplinas y con Mary Pickford, con Charles Chaplin y con Harold\u201d. Asimismo, su \u201cElogio de la cisterna con sol\u201d recuerda a la Fuente de Duchamp, el urinario que el artista franc\u00e9s present\u00f3 en la Sociedad de Artistas Independientes. En un acto de libertad de la mirada, Espinosa eleva a la categor\u00eda de arte la sencilla imagen de un aljibe con su \u201ccubo de lat\u00f3n amarrado al extremo de la larga cuerda\u201d. (95).<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera terminar con una reflexi\u00f3n del fil\u00f3sofo alem\u00e1n Walter Benjamin, en uno de los primeros escritos sobre surrealismo, en torno al principio de libertad propugnado por el movimiento surrealista. En medio de lo l\u00fadico Espinosa asienta de manera s\u00f3lida una cr\u00edtica elitista a la decadencia del vocablo obsoleto que trasciende lo literario y que libera el poder emancipador de la palabra po\u00e9tica; en el Primer Manifiesto de La Rosa de Los Vientos, Juan Manuel Trujillo, Ernesto Pestana N\u00f3brega y el propio Agust\u00edn Espinosa firman: \u201cSomos marineros de los mares. Obreros de la Universalidad. Por siempre Universalismo sobre Regionalismo. Hemos bostezado con hartura sobre las p\u00e1ginas labriegas de nuestra literatura\u201d.<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lancelot es, en suma, un proyecto literario rompedor y de experimentaci\u00f3n literaria, que coadyuv\u00f3 a transformar una tierra labriega pobre, volc\u00e1nica, y tr\u00e1gica en un para\u00edso de la imaginaci\u00f3n, gracias a una libertad creadora desasida del tiempo y de la memoria cuyo lirismo o oniricidad ser\u00edan luego plasmados por Manrique en su proyecto universal. Lancelot, el relato de Lanzarote en la imaginaci\u00f3n surrealista de Agust\u00edn Espinosa, es tierra universal como nos ha hecho ver uno de sus mejores int\u00e9rpretes, pero tambi\u00e9n un proyecto visionariamente po\u00e9tico que demuestra c\u00f3mo a veces el legado de la poes\u00eda, recogido por otros artistas, es capaz de ejercer una transformaci\u00f3n verdadera y real del paisaje.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> El escritor franc\u00e9s contempor\u00e1neo Michel Houellebecq pasar\u00eda por la isla y le dedicar\u00eda luego una novela donde la compara con un infierno. <em>Lanzarote<\/em> (Barcelona, Anagrama, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Me refiero aqu\u00ed a la labor de mitificaci\u00f3n y el poder mistificador de la literatura, as\u00ed como a una idea de la literatura como expresi\u00f3n del inconsciente (tambi\u00e9n el colectivo). Espinosa da muestra en su escritura de las bases o condiciones de posibilidad de la existencia de la literatura. Sobre la capacidad de mitificaci\u00f3n de Espinosa, escribe Beatriz G\u00f3mez Guti\u00e9rrez que \u201clos mitos y sus metamorfosis constituyen un mecanismo esencial en el sistema de pensamiento de Espinosa. Su visi\u00f3n del mundo recuerda a un caleidoscopio cuyas formas evolucionan hasta el infinito a partir de un n\u00famero limitado de elementos. Su obra es un testimonio del despliegue de los mitos occidentales en una \u00e9poca en que esta civilizaci\u00f3n sufre cambios culturales, religiosos y pol\u00edticos. Apasionado de la literatura y poseedor de una erudici\u00f3n extraordinaria, Espinosa es consciente de la dimensi\u00f3n literaria de sus mitos y de su capacidad para convertir en mito todo aquello que evoca\u201d. V\u00e9ase Beatriz G\u00f3mez Guti\u00e9rrez, \u201cLos mitos y sus metamorfosis en la obra de Agust\u00edn Espinosa. \u00bfDe las vanguardias al fascismo?\u201d, <em>Cahiers de civilisation espagnole contemporaine<\/em>, 12 (2014). \u00daltima consulta del 11 de junio de 2023: https:\/\/doi.org\/10.4000\/ccec.5124<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Miguel P\u00e9rez Corrales, <em>Caleidoscopio surrealista<\/em> (Tenerife: La P\u00e1gina Ediciones, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> En unas p\u00e1ginas dedicadas a Azor\u00edn, Espinosa se refiere al surgimiento de la literatura canaria y a Clavijo y Fajardo, el primer historiador de las Islas y tema central de su tesis.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Nicanor Parra, <em>Poemas y antipoemas<\/em> (Ediciones C\u00e1tedra, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Vicente Huidobro, <em>Manifiestos<\/em> (Mago Editores, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mi traducci\u00f3n. En Guy Debord, Les l\u00e8vres Nues (1955<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn8\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Jose Ram\u00f3n Betancort<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn9\" href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Justo Jorge Padr\u00f3n <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Agust\u00edn Espinosa, <em>Lancelot 28- 7 <\/em>(Itinearia, 2020) p. 155.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Walter Benjamin<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Jos\u00e9 Ram\u00f3n Betancort Mesa, Lancelot, 28\u00b0-7\u00b0, de Agust\u00edn Espinosa. Isla, moto, contemporaneidad y humor, Revista de Filolog\u00eda, Universidad de La Laguna, 42 (2021), pp. 131-158. http:\/\/riull.ull.es\/xmlui\/handle\/915\/22312<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Revista Trasdemar difundimos el di\u00e1logo creativo y la cr\u00edtica literaria en las islas<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8526,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[22],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u2018El para\u00edso so\u00f1ado: Im\u00e1genes po\u00e9ticas en la transmutaci\u00f3n surrealista del paisaje de Lanzarote\u2019 Por Pilar C\u00e1ceres - trasdemar<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/ensayo\/el-paraiso-sonado-imagenes-poeticas-en-la-transmutacion-surrealista-del-paisaje-de-lanzarote-por-pilar-caceres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u2018El para\u00edso so\u00f1ado: Im\u00e1genes po\u00e9ticas en la transmutaci\u00f3n surrealista del paisaje de Lanzarote\u2019 Por Pilar C\u00e1ceres - 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