{"id":6131,"date":"2024-03-03T17:32:25","date_gmt":"2024-03-03T17:32:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/?p=6131"},"modified":"2024-03-03T17:32:28","modified_gmt":"2024-03-03T17:32:28","slug":"hacia-la-luz-antologia-personal-de-antonio-arroyo-silva-por-daniel-bernal-suarez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/resenas\/hacia-la-luz-antologia-personal-de-antonio-arroyo-silva-por-daniel-bernal-suarez\/","title":{"rendered":"&#8220;Hacia la luz. Antolog\u00eda personal&#8221; de Antonio Arroyo Silva, Por Daniel Bernal Su\u00e1rez"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"661\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-661x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6133\" srcset=\"http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-661x1024.jpg 661w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-194x300.jpg 194w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-768x1189.jpg 768w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-992x1536.jpg 992w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-1323x2048.jpg 1323w, http:\/\/www.trasdemar.com\/home\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/hacialaluz-scaled.jpg 1654w\" sizes=\"(max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><figcaption>Portada del libro, cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p style=\"font-size:31px\">Presentamos en la Revista Trasdemar el texto de nuestro colaborador Daniel Bernal Su\u00e1rez sobre la antolog\u00eda po\u00e9tica &#8220;<em>Hacia la luz<\/em>. <em>Antolog\u00eda personal<\/em>&#8221; del autor Antonio Arroyo Silva \u00a0(Santa Cruz de La Palma, 1957). El volumen po\u00e9tico ha sido publicado por Abra Canarias Cultural en su colecci\u00f3n\u00a0<em>Afortunadas<\/em>, incluyendo una suma de la obra po\u00e9tica del autor que comprende los a\u00f1os 1980-2021, siendo el texto de Daniel Bernal Su\u00e1rez el propio pr\u00f3logo del libro. La antolog\u00eda po\u00e9tica fue presentada el pasado 29 de febrero en la Biblioteca P\u00fablica del Estado en Las Palmas de Gran Canaria.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\">Antonio Arroyo Silva es Licenciado en Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica por la\u00a0Universidad de la Laguna, ejerci\u00f3 hasta su jubilaci\u00f3n como profesor de Literatura y Lengua en varios centros de\u00a0Canarias, tambi\u00e9n ha desplegado una incesante labor en el mundo editorial y en la promoci\u00f3n de la literatura. Como poeta y ensayista, ha publicado m\u00e1s de 20 t\u00edtulos y su nombre figura en numerosas antolog\u00edas colectivas y en 2018 recibi\u00f3 el m\u00e1ximo galard\u00f3n del\u00a0<em>Premio Hispanoamericano de Poes\u00eda Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez<\/em>\u00a0por el poemario\u00a0<em>Las horas muertas.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:31px\">Compartimos la publicaci\u00f3n en primicia dentro de nuestra secci\u00f3n &#8220;<em>El invernadero<\/em>&#8221; de poes\u00eda canaria contempor\u00e1nea<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>A pesar de las variaciones formales y tem\u00e1ticas, Arroyo Silva conserva una voz subterr\u00e1nea que late bajo la superficie de cada nuevo libro. M\u00e1s que una cuesti\u00f3n de estilo, se trata de la cohesi\u00f3n natural que le otorga su visi\u00f3n de la poes\u00eda. En efecto, la visi\u00f3n que Arroyo Silva tiene de la poes\u00eda se sustenta sobre una serie de pilares fundamentales, algunos de los cuales ser\u00edan: la poes\u00eda entendida como misterio, la poes\u00eda como forma de consciencia, y lo po\u00e9tico mismo como impulso vital y sensitivo<\/p><cite><strong>DANIEL BERNAL SU\u00c1REZ<\/strong><\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><strong>En el entorno adecuado todo nuestro ser est\u00e1 hecho de ojos que se dilatan para contemplar el encantamiento del universo.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Thomas Ligotti<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Refer\u00eda Borges: \u00abEl pr\u00f3logo, en la triste mayor\u00eda de los casos, linda con la oratoria de sobremesa o con los paneg\u00edricos f\u00fanebres y abunda en hip\u00e9rboles irresponsables, que la lectura incr\u00e9dula acepta como convenciones del g\u00e9nero\u00bb. Sin embargo, continuaba el maestro argentino, \u00abEl pr\u00f3logo, cuando son propicios los astros, no es una forma subalterna del brindis; es una especie lateral de la cr\u00edtica\u00bb. Quisiera a\u00f1adir que las siguientes l\u00edneas no pretenden cercar la producci\u00f3n po\u00e9tica de Antonio Arroyo Silva en su totalidad (y nada m\u00e1s terrible que dicho verbo que promueve cierta actividad cr\u00edtica, porque todo ejercicio cr\u00edtico es aproximaci\u00f3n y tanteo, vislumbre en el mejor de los casos, y nunca explicaci\u00f3n que agote los sentidos de lo escrito), que hoy cuenta con una amplia n\u00f3mina de t\u00edtulos, sino trazar algunas l\u00edneas de fuga que atraviesan su escritura, algunas de sus pulsiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La presente antolog\u00eda contiene poemas de una veintena de obras, ya sean poemarios o plaquettes, algunas de las cuales permanec\u00edan in\u00e9ditas, como el seminal Captura del silencio o Marzo. Como bien se\u00f1ala el propio poeta en la nota introductoria, aunque su labor de escritura se inicia desde temprano, a finales de la d\u00e9cada de 1970, no ser\u00e1 hasta entrado el siglo XXI cuando accede a publicar los libros con regularidad. Esta circunstancia puede llevarnos a pensar en una aparente condici\u00f3n de poeta tard\u00edo, aunque ya hemos visto que no ha sido as\u00ed, sino que este retraso solo ha afectado al hecho de la dimensi\u00f3n p\u00fablica de la obra. En todo caso, esa distancia entre actividad creadora y publicaci\u00f3n ha beneficiado a su obra por adquirir una conciencia de mayor autoexigencia respecto de la misma. De hecho, el poeta va escribiendo sucesivamente libro tras libro pero los deja madurar, volviendo a los mismos para pulirlos hasta que arriba al punto exacto en que voluntad expresiva y rigor compositivo alcanzan su justo equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otro aspecto que nos muestra esta capacidad autocr\u00edtica con respecto a la propia actividad creativa de Antonio Arroyo Silva es c\u00f3mo articula cada propuesta desde la voluntad de abordar nuevos registros, ampliando conc\u00e9ntricamente las dimensiones y los ejes nucleares sobre los que pivota. En este sentido, Arroyo Silva cita el caso paradigm\u00e1tico de Jos\u00e9 Mar\u00eda Millares Sall. Refiere el poeta que escribir \u00abpoes\u00eda conlleva la responsabilidad de mantenerla viva y en movimiento constante. (&#8230;) yo explico estas cosas con la imagen de S\u00edsifo cayendo con la roca y volvi\u00e9ndose a levantar y tal como Camus espero que S\u00edsifo sea feliz\u00bb. La imagen de S\u00edsifo, que utilizara Camus como signo de la existencia humana, es retomada para ejemplificar el continuo recomienzo de la creaci\u00f3n. Por otro lado, la labor compositiva, arquitect\u00f3nica o sinf\u00f3nica, sea cual sea la imagen que prefiramos, se ejemplifica en la condici\u00f3n unitaria de los libros, que se escriben desde una pulsi\u00f3n esencial que los atraviesa, y no como meras agrupaciones de textos efectuadas al albur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, a pesar de las variaciones formales y tem\u00e1ticas, Arroyo Silva conserva una voz subterr\u00e1nea que late bajo la superficie de cada nuevo libro. M\u00e1s que una cuesti\u00f3n de estilo, se trata de la cohesi\u00f3n natural que le otorga su visi\u00f3n de la poes\u00eda. En efecto, la visi\u00f3n que Arroyo Silva tiene de la poes\u00eda se sustenta sobre una serie de pilares fundamentales, algunos de los cuales ser\u00edan: la poes\u00eda entendida como misterio, la poes\u00eda como forma de consciencia, y lo po\u00e9tico mismo como impulso vital y sensitivo. Nos detendremos brevemente en cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s all\u00e1 de la natural evoluci\u00f3n que puede apreciarse en su obra, Antonio Arroyo Silva es portador de una visi\u00f3n po\u00e9tica primordial, poeta de lo sensitivo: no hay realidad mental en su lenguaje que no est\u00e9 en \u00edntima relaci\u00f3n con el mundo visible. De ah\u00ed la relevancia en su poes\u00eda de los aspectos musicales y r\u00edtmicos, trasuntos del lenguaje que escucha del mundo y, tambi\u00e9n, la manifestaci\u00f3n del entrecruzamiento entre lo visual y lo imaginario. Estamos hablando de lo sensorial como materia prima: por ello los conceptos de escucha y contemplaci\u00f3n le son afines. En los libros del poeta palmero esta visi\u00f3n unitaria religa en la expresi\u00f3n las dimensiones del pensamiento y el sentir. En efecto: la experiencia po\u00e9tica viene a asentarse en una primera percepci\u00f3n sensible, palpable, y de ah\u00ed remonta el vuelo por mediaci\u00f3n del mismo lenguaje. Se genera una prelaci\u00f3n que va de la percepci\u00f3n de la imagen sensible a la meditaci\u00f3n, pero una meditaci\u00f3n formulada en la morada com\u00fan del sentir y la intelecci\u00f3n. As\u00ed, pues, la mirada del poeta se vuelca en un aprehender el mundo y sus presencias mediante una forma de intuici\u00f3n verbal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como Ungaretti, Arroyo Silva parece creer que la poes\u00eda es tal cuando porta en s\u00ed un secreto. Afirma el poeta palmero: \u00abLa poes\u00eda es palabra y silencio; pero sobre todo es misterio. El misterio es lo que nos mantiene vivos y a la expectativa del pr\u00f3ximo paso\u00bb. Su poes\u00eda, que parte en muchas ocasiones de situaciones concretas, cotidianas, de pensamientos captados al vuelo, se materializa en formas que no procuran clarificar del todo el misterio de la existencia \u2014destruyendo con ello el enigma\u2014, sino que intenta mantener vivo el fuego del secreto. Tras ello se encuentra la formulaci\u00f3n de una conciencia cr\u00edtica que duda de cualquier certeza absoluta m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Poetizar, escribir poes\u00eda, se vuelve entonces un tanteo, una b\u00fasqueda. Pero el punto de llegada, el propio poema, no es una etapa final; no se trata, pues, de esclarecer la incertidumbre y brindar baratas soluciones \u2014lo que supone arribar, en definitiva, a c\u00f3modos y banales lugares comunes\u2014, sino conseguir que las palabras, en su tensi\u00f3n, puedan guardar las ascuas de aquello que singulariza la existencia por medio de la incertidumbre misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace ya unos cuantos a\u00f1os, el cr\u00edtico Jorge Rodr\u00edguez Padr\u00f3n, que tanto ha influido en la conciencia po\u00e9tica de nuestro poeta, llamaba la atenci\u00f3n a cierto poeta insular advirtiendo que el rigor te\u00f3rico, mal entendido, pod\u00eda hacer caer su obra hacia una suerte de anquilosamiento. Hemos de hacer notar, a prop\u00f3sito, que si bien la poes\u00eda de Arroyo Silva ha sido trabajada y depurada con los a\u00f1os, no incurre en esta forma de rigor mortis porque un intenso impulso vital la anima y la sostiene en vilo: el poeta no ejemplifica con su obra presupuesto alguno, sino que asiste y nos comunica sus descubrimientos. El poema se torna as\u00ed ser viviente, lleno de aliento. Ya en Captura del silencio, primer poemario de Antonio Arroyo Silva que nunca lleg\u00f3 a publicarse como libro, en un significativo poema titulado \u00abArte po\u00e9tica\u00bb, emerge este impulso vital como fundamento de la conciencia po\u00e9tica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>De un color tan sutil como el del agua<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>pintar\u00e9 las paredes de mi celda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y vivir\u00e9 en la transparencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que son las estructuras del aliento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las ideas sustanciales que vertebran su noci\u00f3n de lo po\u00e9tico es la de la poes\u00eda como un m\u00e1s all\u00e1 del lenguaje que rompe convencionalismos y estereotipos, pero un m\u00e1s all\u00e1 que se funda en el coloquialismo de la lengua de partida. As\u00ed, pues, la poes\u00eda ser\u00eda la arquitectura de una respiraci\u00f3n, un hecho sensorial y corporal: la poes\u00eda como habit\u00e1culo del tacto, el gusto, la vista y todas las dem\u00e1s sensaciones. Dice el poeta en su libro de prosas cr\u00edticas La palabra devagar: \u00abLa poes\u00eda es un hecho cambiante como el habla de donde procede, toda poes\u00eda que no parta del coloquialismo de la lengua en que fue escrita est\u00e1 sometida al caos. La poes\u00eda es un animal vivo, pero no un animal dom\u00e9stico\u00bb. Animal vivo pero no dom\u00e9stico, por lo que est\u00e1 siempre abierto a una soluci\u00f3n original y lib\u00e9rrima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya hemos hecho menci\u00f3n a la conciencia autocr\u00edtica que tiene Arroyo Silva sobre la poes\u00eda y c\u00f3mo ello permite que sus hallazgos no se queden en encuentro inici\u00e1tico, en tierra entrevista que se resuelva en m\u00fasica conjetural, sino que haya un ejercicio de depuraci\u00f3n, de desbrozamiento. Pero su conciencia cr\u00edtica alcanza otras cotas. En particular, a trav\u00e9s de una escritura que no solo no se acomoda a los logros conseguidos, sino que se sabe en permanente fuga, y tambi\u00e9n a trav\u00e9s de una contemplaci\u00f3n humilde y pr\u00f3xima de las cosas. A este respecto, el poeta recoge en esta antolog\u00eda un poema que entiendo fundamental para comprender su concepci\u00f3n de lo po\u00e9tico; el titulado \u00abLa belleza\u00bb, del libro S\u00edsifo sol:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La belleza,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>la belleza absoluta: yo no quiero cantarle<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>a esa belleza, quiero por una vez negarla<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y seguir mi camino cuando me la tropiece,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>con la misma sospecha que ahora tengo: \u00bfera<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el trozo de cart\u00f3n que empujaba el viento,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ese brillo detr\u00e1s de los dientes del tigre?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfO quiz\u00e1s el instante tan s\u00f3lo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>en que la vida vuelve a sonre\u00edrle al \u00fanico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>resquicio en la piel de la belleza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que no arde en el fuego de la enunciaci\u00f3n?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Encuentro a la Belleza en la esquina, la pierdo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>en los pilares de la luz, la vuelvo a encontrar\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>entonces yo me pierdo y ella no me encuentra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A prop\u00f3sito de este libro y de este poema citados, dec\u00eda yo lo siguiente hace algunos a\u00f1os: en el \u00faltimo verso de uno de sus poemas, Roberto Juarroz menciona el uso de las \u00abpalabras ca\u00eddas\u00bb, como si nos advirtiera de que la construcci\u00f3n de su particular lenguaje po\u00e9tico, su est\u00e9tica, se fundara sobre la elecci\u00f3n de esas palabras ca\u00eddas, venidas a menos. \u00bfPero ca\u00eddas de d\u00f3nde y por qu\u00e9? Estas palabras provendr\u00edan de la expulsi\u00f3n o exilio sufrido de la lengua por parte de los grandes discursos, ampulosos, inanes e instrumentalizados (y normalizados por las instancias de poder y los medios). Trazar una filiaci\u00f3n con la po\u00e9tica de Antonio Arroyo es del todo pertinente respecto de estas palabras ca\u00eddas, pues el mismo Antonio refiere en S\u00edsifo Sol un rechazo de la belleza absoluta, de ese discurso, como dec\u00eda antes, de una grandilocuencia fatua y ensoberbecida, de una belleza que, si bien en un momento hist\u00f3rico concreto puede representar una b\u00fasqueda radical, termina por sucumbir a un proceso evolutivo de desgaste. Y la belleza as\u00ed, absoluta, reh\u00faye el verbo fundador de una misericordia y un amor concretos por el mundo cercano, por las entidades no de la idea, sino del tacto, del roce, precisamente por su vecindad (as\u00ed lo comprobamos en el poema liminar del libro \u00abLa belleza\u00bb). La hermosura de lo m\u00ednimo que respira en las esquinas y cr\u00edtica, tambi\u00e9n, del alejamiento que cierta po\u00e9tica de sal\u00f3n \u2014estandarizaci\u00f3n de un grand style clasicista\u2014 esgrime, encerrada en la torre cosificada del lenguaje \u2014seg\u00fan entiende el poeta\u2014, sustrayendo el fondo del ser que puebla la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El poeta gallego Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente alud\u00eda a la sensaci\u00f3n de proximidad \u2014de lo pr\u00f3ximo a lo pr\u00f3jimo, dec\u00eda Valente\u2014 que lat\u00eda en la lectura de la poes\u00eda de C\u00e9sar Vallejo, ese hermanamiento que, no obstante, se brindaba en una radical exploraci\u00f3n del lenguaje de la urbe y de la cotidianidad. Antonio Arroyo Silva no solo reivindica las palabras defenestradas, desmigajadas, sino que sit\u00faa su po\u00e9tica en una esencialidad que relaciona con los objetos del entorno. As\u00ed, el pan no se desintegra tras su utilitaria dimensi\u00f3n digestiva, sino que es nutrici\u00f3n espiritual: pan, alimento, pobreza y fertilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otro elemento que entra a formar parte de la capacidad cr\u00edtica de su poes\u00eda es un cierto af\u00e1n desmitificador de la propia poes\u00eda. Habl\u00e1bamos anteriormente de ese rechazo a una belleza absoluta, o un cierto concepto de absoluto que niega la proximidad y la incertidumbre; otra vertiente de ello es la iron\u00eda y el af\u00e1n l\u00fadico que incorpora Arroyo Silva. El primer ejemplo de ello que podemos mostrar es la broma en la que se basa el t\u00edtulo de la presente antolog\u00eda y que el propio poeta aclara en su nota introductoria. Y es que el poeta sabe, como recoge en No dejes que el acr\u00f3bata, que \u00abno hay verdad po\u00e9tica inmutable\u00bb. A su poes\u00eda le es consustancial esta especie de tomarse en serio el oficio, pero no a s\u00ed mismo o, mejor dicho, no la vindicaci\u00f3n o ensalzamiento de la propia figura del poeta. Aclaremos, de paso, que el mismo poeta se manifiesta as\u00ed acerca de la autocr\u00edtica: \u00abconsiste en observar la propia producci\u00f3n po\u00e9tica reciente como algo ajeno y as\u00ed poder eliminar todos los elementos que pudieran entorpecer el poema como el sentimentalismo, &#8220;la sabidur\u00eda del yo&#8221;, el retoricismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La trayectoria po\u00e9tica de Antonio Arroyo Silva es, din duda, una de las m\u00e1s interesantes de la poes\u00eda canaria de los \u00faltimos a\u00f1os. Con todo, no quisiera concluir sin mencionar un \u00faltimo hecho que, a mi modo de ver, define al autor al tiempo que explica su entrega a la poes\u00eda. Y es que Arroyo Silva ha promovido una intensa labor de di\u00e1logo continuo entre poetas de las distintas orillas del idioma, mediante numerosas acciones que ir\u00edan desde la animaci\u00f3n de publicaciones a la cr\u00edtica, desde el debate en distintos foros hasta la difusi\u00f3n de la obra de otros. Incluso en algunos poemarios pueden rastrearse homenajes a quienes han nutrido su caudal de lecturas. Poes\u00eda, en suma, vivida en todas sus dimensiones como di\u00e1logo, como invitaci\u00f3n. Acaso porque, como sostuvo Joseph Brodsky en el discurso de entrega del Nobel: \u00abindependientemente de las consideraciones por las que toma la pluma y al margen del efecto que produce sobre el auditorio lo que sale de su pluma, por peque\u00f1o o grande que este sea, la consecuencia inmediata de esta empresa es la sensaci\u00f3n de haber entrado en contacto directo con la lengua, m\u00e1s exactamente, la sensaci\u00f3n de caer al instante en manos de ella, de todo aquello que en ella se ha dicho, escrito o creado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podemos ver esta antolog\u00eda como un r\u00edo de numerosos afluentes nutridos todos por el secreto esquivo y vivificante de la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\" style=\"font-size:25px\"><strong>Daniel Bernal Su\u00e1rez<\/strong>\u00a0(1984) Escritor, cr\u00edtico literario y gestor cultural. Ha recibido, entre otros, los premios de poes\u00eda Ciudad de Tacoronte (2008), Luis Feria (2011) y Pedro Garc\u00eda Cabrera (2013). Ha publicado los poemarios <em>Escolio con fuselaje estival <\/em>(2011), <em>Corporeidad <\/em>(2012), <em>Odiana <\/em>(2014) y <em>El tiempo de los l\u00e9mures <\/em>(2014), y el volumen de microrrelatos <em>Manual de crucificciones <\/em>(2019). Ha sido galardonado en el concurso Nuevas Escrituras Canarias por el libro de poemas <em>Meditaciones del pez austral<\/em> (2020).<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Textos suyos \u2013cr\u00edticos y de creaci\u00f3n\u2013 han sido publicados en una veintena de medios y revistas especializadas de Espa\u00f1a e Hispanoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\">Ha impartido talleres de creaci\u00f3n literaria en diversos espacios. Fue presidente de la Secci\u00f3n de Literatura y Teatro del Ateneo de La Laguna en el bienio 2017-2018 y director de la revista <em>La salamandra ebria<\/em>, ha ejercido labores de producci\u00f3n en distintos festivales de Canarias.<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Revista Trasdemar difundimos la cr\u00edtica y el di\u00e1logo literario en las islas<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6133,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[22],"blocksy_meta":"","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>&quot;Hacia la luz. 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