“Cuatro poemas”, por Henry Habibe

Henry Habibe.

Presentamos una selección de cuatro poemas de Henry Habibe (Aruba, 1940), publicados en medios gráficos y en sus poemarios Yiu di Tera (Hijo de la tierra) y Emerge la musa. Los tres primeros textos, escritos originalmente en papiamento (lengua vernácula de las Antillas holandesas), vienen acompañados de traducciones al castellano de Federico Carrasquer y del propio autor, mientras que el cuarto fue escrito directamente en castellano.

Papiamentu na kaminda

For di tempu
nan a dera mi lombrishi
i m’a gatia mishi
ku kosnan sin nomber…

For di tempu
dje weganan dardu
koriendo trei kachó djingueli
kantando mi ta pober mi pober…

Den mi soño
katibunan a hisa
kantikanan na laria
i yayanan a yena nan pechu
ku kuentanan di Nanzi

Despues Corsen a skaf
su stansha den “Atardi”,
Pierre a primi su zjeitu fo’i tambú,
Raúl a sinta midi su melodía
i Luis a troka luango
den suspiro di orashon

Den kurá’ i skol
nos a stiwa su palabranan
manera un fortaleza
kontra e monster di
“aap-noot-mies
en hoedje-van-papier”

Den anochinan
manera sayanan di strea
m’a ripití i primintí:
t’abo t’esun ku mi tas tima!

Su trayektoria:
ayera un rosa di katibu,
awe un kachu di toro,
i… mayan?

Mayan su grito
lo floria shelu di Caribe
ku su flechanan di flamboyan!

El papiamento en marcha

Desde que
enterraron mi cordón umbilical
y a gatas fui tocando las cosas sin nombre…

Desde que
dábamos saltos alegres
correteando detrás
de los perritos juguetones
y cantando aquellas tiernas melodías…

Los esclavos elevaron
sus cantos en mis sueños
y las nanas llenaron sus senos
con los cuentos
de la araña Nanzi.

Lo cultivaron más tarde
nuestros poetas:
talló Corsen su delicia en “Atardi”;
Pierre exprimió su sandunga del tambú;
midió Raúl su melodía con ahínco
y Luis convirtió su africanía
en suspiros de oración.

En el patio del colegio
fuimos atesorando sus vocablos
como una fortaleza
contra el monstruo
del abecedario extranjero.

En las noches
como faldas estrelladas
he repetido y prometido:
“¡Tú eres la que adoro!”

Su trayectoria:
ayer una rosa de esclavos,
hoy cuerno de toro bravo
y… ¿mañana?

¡Mañana
su clamor adornará
el cielo del Caribe
llenándolo de flores
con sus saetas de flamboyán!

Traducción del autor. Poema publicado en un póster en 1968.

Malesa

Un herida
ta grawatá
den entraña di tera
i vruminga
ta maltratá
tur su kara di lepra:
watapana
ta pidi pan
den un mondi na jaga
i warawara
ta pipitá
den un shelo di plata.

Llano de llagas

Una herida
escuece
en la entraña de la tierra
y las hormigas
corroen
su entera faz de lepra:
el watapana
mendiga su pan
sobre un llano de llagas
y hurtando van
los buitres
en el cielo de plata.

Traducción del autor. Poema perteneciente a su libro Yiu di Tera (Hijo de la Tierra), publicado en 1985.

Lanta para, watapana!

Lanta para, watapana!
Baha barank’i nostalgia
fo’i bo lomba,
doblá te na tera.
Lanta bo kurpa na laria,
manera kadushi di sabana,
hankrá den trankera.

Lanta para, watapana!
Pinta un indján den bo kara
i klaba bo fléchanan
den e shelo di plata.
Ranka vigor fo’i bo brasa
i graba viktoria den
bo palo bi bandera.

¡Yérguete, watapana!

¡Yérguete, watapana!
Sacúdete la losa de nostalgia
de tu espalda
que te dobla hacia el suelo.
Incorpora tu cuerpo
como el cacto del llano
sobre el seto empinado.

¡Yérguete, watapana!
Pinta un indio en tu cara
y dispara tus flechas
contra el cielo de plata.
Saca toda la fuerza
de tu brazo y entalla
tu victoria en el asta
de tu enhiesta bandera.

Traducción de Francisco Carrasquer. Poema perteneciente al libro Yiu di Tera (Hijo de la Tierra), publicado en 1985.

Amazona celestial

Amazona del horizonte,
mensajera del gran milagro,
el son de la hoguera
al rojo vivo danzando.

Jinete del otro lado,
con tu esponja celestial
y rienda firme en la mano
aplastando el temporal.

A ciegas y en cuclillas,
del charco a la montaña,
siempre dando en el blanco,
las huellas calcinadas.

Amazona de carne y hueso,
angelita de alas de fuego,
trotamundos de cuerpo entero
cabalgando hacia el cielo.

La cumbre por ti diluida
y engullida de un tirón,
el volcán se ha callado.
¡Qué potrico más juguetón!

Versión original en castellano del autor, perteneciente a su libro Emerge la musa, publicado en 2012.

Henry Habibe (Aruba, 1940) es poeta, crítico literario y profesor de castellano. Escribe la mayoría de sus poemas en papiamento y, ocasionalmente, en castellano y holandés. Pertenece a la denominada generación de 1960, un conjunto de autores de las Antillas holandesas agrupados en torno a las revistas Kambio y Watapana (1968-1972), de las que él mismo fue miembro fundador. Ha publicado los poemarios Aurora (1968), Keresentenchi (1980), Yiu di Tera (1985), Vulkanisch samenzijn (1998) y Emerge la musa (2012). En 1985, se doctoró en la Universidad de Leiden con su tesis El compromiso en la poesía afro-antillana de Cuba y Puerto Rico, que estudia la obra de poetas caribeños vinculados a la estética de la negritud, como Nicolás Guillén y Luis Palés Matos. También ha publicado estudios sobre la obra de autores de las Antillas holandesas, como Pierre Lauffer, J.S. Corsen y Luis Daal. Forma parte del consejo asesor del Grupo de Investigación sobre las Letras Caribeñas de la Sociedad de Literatura Holandesa de Leiden.

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